lunes, 25 de mayo de 2015

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril viernes ( 40 )

>> Gracias al cielo , los planes del traidor no salieron tal y como él había previsto.
- ¿ Por qué ? - interrogué al anciano con gran curiosidad .
- Judas había llegado al Templo antes de lo previsto y fueron necesarias muchas idas y venidas del portero - jefe  hasta la sede de Caifás  y a las distintas dependencias del Templo para llegar a reunir un número apropiado de policías . Era imposible  echar mano de los que montaban guardia en aquellos momentos en el exterior e interior del Santuario y eso , como te digo , retrasó considerablemente  la salida del pelotón . Las dificultades para encontrar hombres  francos de servicio fueron tales que , al final , desesperados , el sanguinario Yojanán se vio obligado a solicitar del sumo sacerdote en funciones el apoyo de los servidores y confidentes de Caifás  . En total , si no recuer mal , salieron del Templo unos treinta y cinco o cuarenta esbirros , armados con toda clase de mazas y palos ...
- Pero , ¿ Y la escolta romana ?- le interrumpín de nuevo , sin poder contenerme .
- Aguarda , Jasón . Como te he dicho , afortunadamente las cosas no iban sucediendo como habían sido planeadas . El Sanedrín quería prender al Maestro cuando la ciudad quedase vacía . Y ésta era también la intención de Judasque , por lo que pude deducir , sentía miedo ante la posible reacción y represalias de los hombres de Jesús .
>> Total , que Ismael se encargó de seguir al pelotón , mientras yo permanecía en el Templo , en previsión de nuevos acontecimientos .
>> Pero el traidor  y su grupo rodearon la casa de Marcos cuando el Maestro y los once acababan prácticamente de salir hacia el huerto . Ésa fue la información que recibió Ismael de Elías .
Autor :J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez 

Caballo de Troyan - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 39 )

José escuchó en silencio , moviendo de vez en cuando la cabeza en señal de preocupación . Por supuesto , estaba al corriente de las andanzas del Iscariote  . El rápido aviso de Juan Marcos  le había permitido trasladarse muy a tiempo al Templo , controlando los sucesivos pasos de Judas . Allí se encontró con Ismael , el saduceo , que contribuyó eficazmente en sus pesquisas .
El de Arimatea hizo ademán de entrar en la mansión pero le detuve , rogándole que me informase sobre la conducta del traidor . Y sin querer , empecé a bombardearle con todo tipo de preguntas . ¿ Quién era aquel misterioso amigo que le acompañó hasta el Templo ? ¿ Qué había ocurrido en el interior del Santuario ? ¿ Por qué Judas había esperado hasta la media noche para llevar a cabo la captura del Nazareno ? ¿ Por qué se adelantó al pelotón ...?
José me pidió calma .
- En primer lugar - puntualizó el anciano -, ese acompañante al que te refieres , y que Judas recogió antes de su llegada al Templo , se llama también Anás . Es primo suyo . El mismo del que nos habló Ismael y que hizo la presentación del traidor a los sacerdotes en la mañana del miércoles .
>> Cuando llegué al Santuario , ambos se hallaban parlamentando con el portero - jefe  de la correspondiente sección semanal . En esta ocasión , el turno había recaido en el levita Yojanán  ben Gudgeda , un individuo especialmente brutal . Para que te hagas una idea  de su calaña  te diré que  , no sólo golpea con su bastón a los guardiones que descubre dormidos  , sino que , en ocasiones , ha llegado a prender fuego a sus vestidos .
>> Pues bién , este << capitán >> de la guardia nocturna  escuchó atentamente la información de Judas . El traidor  y su primo le explicaron que el Maestro se encontraba  en aquellos momentos en una casa del barrio bajo - en la de Elias marcos  , como bien sabes - y que su prendimiento podía ser cómodo . Según el Iscariote , sólo dos de los once hombres  que habían quedado en el canáculo ceñian espadas : Pedro y Simón Zelotes  . Pero Judas advirtió a Gudgeda que no convenía  descuidarse . En el campamento de Getsemaní permanecían alrededor de sesenta discípulos y allí sí existía un respetable arsenal de armas.
Autor :J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 38 )

La portera siguió impasible junto al fuego . Pero su atención se desvió pronto hacía la conversación de los sirvientes  y levitas , que habian vuelto a enzarzarse  en el asunto de los demonios  . Ninguno de los allí presentes  pareció dar demasiada importancia  a la presencia de Pedro ni a su posible vinculación con el prisionero . Si el apóstol hubiera reparado en esta actitud generalizada  de los levitas , probablemente  habría logrado remontar su pánico .
Cuando dirigí los ojos hacia él , su rostro había enrojecido . Simón evitó mi mirada , mordiéndose los labios  y arrugando nerviosamente  los pliegues de su manto . En ese momento caí en la cuenta  de que no llevaba  su acostumbrada espada  . Sin duda la habia perdido  en la huida o quizás se había desembarado de ella antes de acercarse a la casa de Anás .
El policía cuya versión sobre los demonios había sido interrumpida  por la llegada de la portera  retomó el hilo de su exposición , haciendo ver a los presentes  que el Galileo bien podía ser uno de esos << hijos >> de adán .
Pero la explicación del levita no satisfizo a la mayoría . Otro de los servidores del sanedrín añadió que , generalmente , << estos diablos solían habitar en los pantanos , ruinas y a la sombra de determinados árboles ....>>
- Éste - apuntó - no es el caso de ese galileo . Todos lo hemos visto predicar abiertamente en mitad de la explanada de los Gentiles . ¿ Qué clase de demonio actuaría así .....?
- Y no olvidemos - terció otro de los presentes  - que el rabí de Galilea ha curado a muchos lisiados ...
Ensimismado en aquella tertulia , no reparé en la presencia , a mis espaldas , de una figura . Al sentir una mano sobre mi hombro izquierdo , me sobresalté . ¡ Era José de Arimatea !
Me levanté de inmediato , separandome de la fogata y caminando con el anciano hacia el centro del patio .
Tanto él como yo ardíamos en deseos de interrogarnos mutuamente . Le anuncié que el maestro había sido conducido a la presencia de Anás , poniéndole en antecedentes de cuanto había sucedido en la finca de Simón , << el leproso >> , y en el camino del Olivete .
Autor J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 37 )

Yo hice otro tanto y Padro siguió en pie , con los ojos perdidos en las llamas .
En eso , la mujer que le había abierto la cancela salió nuevamente de la casa , situándose bajo el dintel de la puerta . Los policías comentaban las incidencias del prendimiento , maldiciendo a los romanos . Uno de ellos , sin embargo , aludió al gesto del rabí , que había curado milagrosamente a Malco . Pero la tímida defensa del levita  fue sofocada de inmediato por varios de los contertulios , que explicaron el suceso como << otra clara prueba del poder diabólico de Jesús >> . Uno de los acérrimos defensoras de esta hipótesis recordó a sus compinches cómo los demonios eran en realidad ángeles caídos  , invisibles o capaces de adoptar las más extrañas formas , dejando casi siempre unas huellas similares a las de los gallos . Otro de los servidores del Templo se opuso rotundamente a esta explicación , argumentando que los demonios eran en realidad los hijos que había engendrado Adán cuando tenía 130 años ...
La discusión se hallaba en pleno hervor cuando , inesperadamente  , la guardesa  - sin perder aquella constante y maliciosa sonrisa  - avanzó hacia el fuego , increpando a Pedro desde el extremo opuesto del círculo :
- ¿ No eres tú también uno de los discípulos de este hombre ?
Los policías se volvieron hacia Simón con gesto amenazante y el apóstol , cuyos pensamientos se hallaban muy lejos de este súbito ataque  , abrió los ojos desmesuradamente , sin poder dar crédito a lo que estaba sucediendo .
Aquella pregunta , en el fondo , era tan absurda como mal intencionada . Si Pedro hubiera reaccionado con un mínimo de frialdad y sentido común se habría dado cuenta que la matrona había sido la persona que , precisamente , le había abierto la cancela , a petición de Juan  . Era obvio , por tanto , que la mujer estaba al tanto de la amistad existente entre ambos . Pero el miedo , una vez más , se apoderó de su cerebro y , casi tartamudeando , respondió :
- No lo soy ...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 36 )

Mientras el jefe de los levitas conducía al Nazareno  al interior de la mansión , la portera descendió  las escalinatas , procediendo a franquear la entrada al decaído y atemorizado Pedro .
Allí mismo fui presa de otra grave duda . Al ver entrar  a Simón recordé que  - si los Evangelios  no erraban - las famosas negaciones del fogoso discípulo no tardarían en producirse  . Y aunque loas evangelistas Mateo , Marcos y Lucas situaban tales negaciones  en la sede del sumo sacerdote  Caifás , supuse que el testimonio de Juan  - que menciona  este suceso en el patio de Anás - debía ser el correcto .
El discípulo , al comprobar mi indecisión , me instó a que le acompañase . Pero elegí quedarme en el patio , junto a Pedro . Y así se lo dije . Después de todo , lo que pudiera ocurrir en el interior  de la casa del suegro de Caifás se hallaba perfectamente << cubierto >> con la presencia de Juan .
Estos razonamientos me tranquilizaron a medias y , sin perder un segundo , acudí al encuentro de Pedro .
El Hombre , al verme , se abrazó a mí , sin poder contener las lagrimas . Estaba confuso . No acertaba a entender lo que estaba pasando y por qué Jesús se había dejado prendertan fácilmente. << Él , capaz de resucitar a los muertos - se lamentaba una y otra vez-, no ha movido un solo dedo para impedir que lle capturasen.Y lo que es peor - añadía con una rabia sorda -, es que ni siquieranos ha dejado ha nosotros la oportunidad de ayudarle ..... ¿ Porqué ? ¿ Por qué ?
A duras penas traté de serenar sus ánimos . Pero su escasa inteligencia y su pasión por Jesús no le permitían razonar con claridad . Su mente era un torbellino donde se mezclaban `por igual el odio hacia JUdas y hacia los miembros del Sanedrín , el miedo por su propia seguridad y la del grupo y una inmensa incertidumbre por el rumbo que estaban tomando los acontecimientos . Es triste y casi increíble pero , no me cansaré de insistir en ello , ni Pedro ni en resto de los apóstoles habían entendido a aquellas alturas la verdadera misión del hijo del hombre...
Simón habia empezado a temblar . No sé aún si de miedo y angustia o de frío . El caso es que , inconscientemente , nos fuimos aproximando a la fogata . Media docena de levitas y servidores de Anás se habían sentado << ala turca >> , calentándose muy cerca del fuego .
Autor :J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

domingo, 24 de mayo de 2015

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 35 )

Juan también vio a Judas . No así el Nazareno , que permanecía de espaldas a la puerta  de entrada . El semblante del Galileo no había sufrido cambio alguno . Seguía ligeramente pálido y grave . Sus ojos apenas si se habían levantado en un par de ocasiones .
Y a los pocos minutos de la marcha del traidor volvíl a sobresaltarme . Ahora era Pedro el que se hallaba detrás de los barrotes de la cerca . No entiendo cómo no se cruzó con Judas ...
Nervioso , caminaba de un lado a otro de la verja , tratando de hacerse notar . Juan , al verlo , me hizo una señal con los ojos . Asentí con la cabeza , indicándole que ya me había dado cuenta .
Sinceramente , sentí lástima por aquel impetuoso pero cálido y bonachón apóstol.
Al cercionarse de que tanto Juan como yo habíamos reparado en su presencia  , Simón agarró los hierros con ambas manos y comenzó a gesticular con la boca . Juan y yo nos miramos sin terminar de comprender las intenciones de Pedro . Al fin , señalando con el dedo índice hacia su pecho , movió la cabeza  , comunicándonos con aquella mimica  labial que él también deseaba entrar en la casa  . Yo le miré , encogiéndome de hombros . ¿ Qué podía hacer ?
En ese instante , uno de los sirvientes de Anás salió de la mansión , haciendo un gesto al jefe de los levitas para que entrase . Me volví hacia Pedro y leí en su rostro la más profunda de las desolaciones . Pero , al cruzar el umbral , Juan se dirigió a la mujer que permanecía en la puerta , rogándole que dejara pasar a su amigo . Y el apóstol señaló a Pedro con la mano .
Quedé desconcertado al oír cómo la gruesa matrona , sin pestañear siquiera y en un tono cordial , accedía a la petición del Zebedeo , llamándole , incluso , por su nombre de pila . ( A lo largo de esa angustiosa madrugada  , Juan me aclararía que no había ningún secreto amable comportamiento de la guardesa . Tanto él como su hermano Santiago eran viejos conocidos de aquella mujer y de los sirvientes de la casa  . Juan y su familia  - Especialmente  su madre , Salomé  , pariente lejana de Anás - habían sido invitados en numerosas ocasiones al palacete del ex  sumo sacerdote . )
Autor :J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 34 )

 Una vez en el patio , parte de la guardia del Templo se despidió , alejándose de la suntuosa residencia  del ex sumo sacerdote  . Y varios servidores de Anás acudieron precipitadamente hasta el jefe de los levitas . Éste les ordenó que avisaran a su amo :
<< El prisionero ha llegado >> , les dijo , señalando al Nazareno , que seguía con las manos atadas a la espalda e inmóvil en mitad de aquel enlosado cuadrangular . Juan continuaba al lado del Maestro y el mercenario romano a su vez , procuraba no perder de vista a ninguno de los dos , así como a un reducido grupo de policías  y sirvientes del Templo que se afanaban en la preparación de una fogata . Apilaron varios troncos  en una de las esquinas del oscuro patio y después de rociarlos con aceite , inclinaron una de las teas  sobre la leña  , prendiéndole fuego . La temperatura había descendido algunos grados  y casi todos los allí presentes fueron aproximándose a la improvisada hoguera  . A los pocos minutos  , en el centro del patio sólo quedábamos Jesús , el jefe de los levitas - que seguía sosteniendo la gruesa maroma con la que había maniatado al Hijo del Hombre  -, el discípulo , el soldado romano y yo . Frente a nosotros se levantaba una regia mansión de dos plantas  , con una fachada enteramente de piedra labrada  , y unas delicadas escalinatas semicirculares de mármol . En la puerta , débilmente iluminada por sendos faroles de aceite , se hallaba una mujer gruesa , de baja estatura , que sonreía sin cesar .
Pero aquella primera exploración del recinto se vio intenrrumpida por la repentina aparición de Judas . El traidor acababa de llegar a la casa de Anás . Pero , al ver a Jesús y a Juan , permaneció tras las altas rejas que se elevaban sobre el cercado de piedra . Y a los pocos minutos se alejó , siguiendo la misma calle  que había tomado el grueso de la policía levítica . En su rostro , duro e impasible , no aprecié señal alguna de arrepentimiento . Al contrario . Tuve la sensación de que , durante aquellos instantes , el Iscariote disfrutó del << espectaculo >> . En el fondo , su venganza contra el Maestro y contra el discípulo amado de Jesús empezaba a fructificar.
Autor J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril, viernes ( 33 )

El apóstol , con los ojos enrojecidos por el inintirrumpido llanto , pareció alegrarse un poco al comprobar que no se hallaba del todo solo y me confesó que , una vez que lograron despistar a los soldados , Pedro y él habían decidido seguir a Jesús . Del resto sólo sabía que había huido en dirección al campamento . Durante el sigiloso seguimiento , Juan recordó las instruciones que le diera el Maestro , en el sentido de que permaneciera a su lado , y se apresuró a alcanzarle . Mientras tanto , Pedro - si es que no había cambiado de parecer  - debía encontrarse a cierta distancia , siguiendonos y camuflado entre la maleza .
Hacia las dos y cuarto de la madrugada , la comitiva  se detuvo ante la residencia de Anás , muy cerca de la Puerta de Sión , en el extremo oeste de la ciudad y a corta distancia , según mis cálculos , de la casa de Juan Marcos . Allí , frente a la cancela del espacioso jardín que se habría frente al palacete , el suboficial romano cedió oficialmente al prisionero al jefe de los levitas . Pero antes , dirigiendose a uno de los legionarios y de forma que todos pudiéramos oírle , ordenó :
Acompaña al preso y vela para que estos miserables no le maten sin el consentimiento de Poncio . Evita que lo asesinen y guarda de que a este galileo - dijo refiriéndose a Juan - le esté permitido acompañarle en todo momento . Observa bien cuanto suceda ....
Y dando media vuelta se alejó del lugar , en compañía del pelotón . Al despedirme de los dos mercenarios deposité disimuladamente sendas monedas de plata entre sus dedos , agradeciéndoles su ayuda y rogándoles que , antes de regresar a la fortaleza , le hablasen al compañero que había sido designado por Arsenius para proteger a Jesús y a Juan y le suplicasen que me permitiera hacerles compañía . Los infantes sonrieron y , sin formular pregunta alguna , el que hablaba griego se entendió con el soldado para que mis deseos  fuesen cumplidos  . Otro discreto y oportuno denario de plata  en el puño de este último terminó por disiparn todas las suspicacias  y recelos . De momento , mi presencia en la sede de Anás estaba garantizada .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 32 )

La discredicional existente a la hora de impartir justicia  o de tratar a un prisionero era tal que , al menos para los  estudiosos del Derecho Romano , la conducta del suboficial resultaba perfectamente posible . No podemos olvidar que los dueños y señores de vidas y haciendas de aquel revolucionario país seguían siendo los romanos .
Esta providencial orden del optio de la Torre Antonia vino a despejar otro de mis interrogantes  . ¿ Cómo era posible que Juan Zebedeo fuera el único apóstol que declarara en sus escritos  haber sido << testigo presencial >> de muchos de los sucesos que acontecieron a lo largo de aquel viernes  ? Por lógica , de no haber sido por esta inapreciable  << ayuda >> del suboficial Arsenius , el seguidor de Jesús  habría tenido muchos problemas  para poder asistir a los interrogatorios y a la crucuficción . Tal y como estaban las cosas  , hubiera sido casi imposible  que las castas sacerdotales  - que odiaban al Maestro y asus discípulos  - cedieran y aceptasen la libre presencia  de ninguno de los amigos  del prisionero . Sólo una imposición superior , pudo permitir a Juan la asistencia a los restringidos prolegómenos de la muerte de Cristo .
Como medida precautoria  , el suboficial romano ordenó a uno de sus hombres que desarmara a Juan . Y el pelotón continuó su camino.
El público reconocimiento de la valentía de Juan por parte del suboficial romano representó un duro golpe para la dignidad de Judas . Avergonzado , con la cabeza baja y el ceño contraido, fue aminorando el paso hasta quedarse solo y rezagado . Y así llegó a la casa de Anás .
Juan , prudentemente , no habló en ningún momento con su Maestron , no éste hizo tampoco intención alguna de dirigirse al joven . Las circunstancias , además , no lo hacían aconsejable . Sin embargo , cuando enfilamos las desiertas calles de Jerusalen , me las ingenié para situarme al lado del Zebedeo y preguntarle  por el resto de los hombres y , muy especialmente , por quéhabía tomado aquella arriesgada decisión de unirse a Jesús .
Autor :J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 31 )

Los hebreos no parecían muy dispuestos a perder también aquella oportunidad y protestaron enérgicamente . Los ojos del ayudante del centurión se clavaron en los del capitán de la guardia del Sanedrín . Bajo su rostro , pésimamente afeitado , sus mandíbulas crujieron y levantando el bastón hasta situarlo a un palmo de la frente del jefe de los levitas , repitió en tono amenazante :
- Te digo que este hombre no es un traidor ni un cobarde . Pude verle antes y no sacó su espada para reistir . Ahora ha tenido la Valentía de llegar hasta aquí para estar con su Maestro.
Y Haciendo silbar su vara con una serie de cortos y bruscos golpes de su muñeca , añadió , al tiempo que el responsable de los judíos retrocedía espantado :
- ¡ Que nadie ponga sus manos sobre él ....! La ley romana concede a todos los prisioneros el privilegio de un amigo que le acompañe ante el tribunal . Nadie impedrirá , por tanto , que este galileo permanezca al lado del reo .
El odio y el desprecio del optio romano por los judíos en general , y por aquellos en particular , debían ser tan considerables que , en el fondo , la insólita decisión del suboficial pudo estar motivada , en opinión , no sólo por la admiración hacia el audaz gesto de Juan , sino también por el mero hecho de humillar y contradecir a aquellos << cobardes , incapaces de enfrentarse por sí mismos al Nazareno >> .  ( Al llegar al palacio de Anás , José de Arimatea me explicaría con todo lujo de detalles las tortuosas maniobras del Iscariote y de los levitas que llegaron , incluso , a solicitar de la guarnición romana que les acompañasen para prender al Maestro .)
Y debo añadir que , a mi regreso de este primer << gran viaje >> , consulté a destacados expertos en Derecho y Jurisprudencia romanos , tratando de averiguar si , efectivamente , había existido esa ley , invocada por el optio . Pero , hasta el momento , mis indagaciones han resultado infructuosas . Los antiguos romanos , como hoy los ingleses tradicionales , no eran muy amantes de leyes , tal y como nosotros las interpretamos . Su << derecho >> , afortunadamente  para ellos , no se basaba precisamente en << leyes >> . Según los especialistas a quienes pregunté , esa disposición del suboficial Arsenius no se hallaba reñida  con las costumbres de la época y , sobre todo , de las autoridades que ocupaban aquella provincia romana .
Autor J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril, viernes ( 31 )

Durante la discusión , Jesus  permaneció en silencio  , con los ojos bajos y prácticamente ausente .
Judas , por su parte , se había situado entre los dos jefes  - el romano y el levita -  pero , por más que intentaba el diálogo con ellos  , éstos evitaban sus preguntas , permaneciendo en un total y brutal silencio . Cuando pregunté el porque de aquella actitud  del optio y del capitan de los policías del Templohacia el Iscariote , el mercenario que hablaba griego respondió con una afirmación contundente :
- Es un traidor....
Estábamos ya a pocos metros del puente que enlazaba la falda del Olivete con la explanada situada al pie de la muralla oriental del Templo cuando ocurrió al go desconcertante e imprevisto.
A la cabeza del cortejo marchaban ambos << capitanes >> . En medio de ambos , Judas , e inmediatamente detrás , la patrulla romana , rodeando estrechamente a Jesús  . Por último , el tropel de levitas y siervos del Sanedrín , envueltos en sus mantos y rabiosos por la tajante decisión del suboficial romano de entregar al Galileo al ex sumo sacerdote . Yo caminaba a la izquierda del grupo , junto a los últimos legionarios .
Y , súbitamente , Juan , el Evangelista , apareció por la derecha , adelantandose hasta llegar a la altura del Maestro . Quedé estupecfacto ante la valiente decisión del discípulo . Por lo que pude observar , Juan debía haber perdido el manto en la anárquico dispersión de los seguidores del rabí . Vestía únicamente su túnica corta - hasta las rodillas - y , en la faja , una espada .
Al verlo , los policías del Templo , se alarmaron y advirtieron a su jefe la presencia del galileo . El pelotón se detuvo nuevamente y el capitan de los levitas ordenó a sus hombres que prendieran y ataran también a Juan . Pero , cuando los sicarios de Caifás se disponían a amarrarle , Arsenius intervino de nuevo . Aquel veterano oficial , sagaz y de condición noble , se interpuso entre el apóstol y los levitas  , exclamando:
- ¡ Alto ! Este hombre no es un traidor , ni tempoco un cobarde ....
Autor :J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

sábado, 23 de mayo de 2015

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 30 )

Me sentí encantado con semejante proposición pero , cuando todo parecía solucionado , el soldado que habia perdido el casco tomó la lanza del compañero y , sin más , la inclinó sobre mi pecho . Quedé paralizado . Y al mirar de nuevo al infante , aquel rostro se me hizo familiar . El soldado terminó por sonreir . << ¡ Claro ! recordé de pronto - . Aquél romano era el centinela de la Torre Antonia ... El que me había apuntado con su pilum mientras José , el de Arimatea  , y yo esterábamos a que regresara su compañero .... >>
Le devolví la sonrisa y - satisfecho al ver que le había reconocido - retiró la jabalina , explicándole al segundo e intrigado soldado que , en efecto , me había visto a las puertas de la Torre Antonia y que no mentía .
Aquel fortuito encuentro iba a servirme de mucho...
Los soldados tenían prisa por alcanzar al pelotón que conducía al nazareno y , al poco , divisamos las antorchas . Pero , ante mi sorpresa , el grupo se hallaba detenido en mitad del camino . Cuando la pareja de rezagados se reincorporó a la patrulla romana  , yo insinué que quizá fuese más prudente que permaneciera en la cola o que siguiera mi camino hacia Jerusalén . Pero el centinela , que parecía muy honrado con mi amistad , me aconsejó por señas que siguiera junto a él. Y así lo hice .
De esta forma , al aproximarme al oficial que mandaba el pelotón comprendí por qué se habían detenido . El jefe de los levitas pugnaba por llevar al Nazareno a la residencia de Caifás . Sin embargo , el optio romano , una especie de lugarteniente de los centuriones , responsable y custodia del prisionero , se oponía a esta decisión , estimando que sus órdenes eran precisas  : Jesus de Nazaret debía ser conducido a la presencia del ex sumo sacerdote  Anás . ( Al parecer , las relaciones  entre el gobernador  romano y las castas sacerdotales  judías seguían manteniendose  a traves del poderoso e influyente suegro de Caifás
La policía levítica tuvo que ceder  y Arsenius  - el optio o suboficial romano - ordeno que la patrulla reanudara  su camino hacia el barrio bajo de Jerusalén.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 29 )

Al verme , los soldados no reaccionaron . Y, poco a poco , fueron aproximándose  . U sudor frío empezó  a empapar mi túnica . Si aquella estratagema no resultaba , mi seguridad podía verse seriamente amenazada .
El que había extraviado el yelmo llegó hasta mí y , deteniéndose a un par de metros  , me inspeccionó de pies a cabeza . Se hallaba sudoroso y sin aliento . El segundo no tardó en situarse a su lado .
Intenté sonreír pero , francamente , no sé si lo logré . El caso es que , procurando disimular el agudo temblor de mis manos , le tendí el casco . El romano se apresuró a tomarlo , arrebatándomelo con violencia . Y acto seguido se lo encasquetó .
- ¿ Quién eres ? - habló al fin el segundo soldado.
- Me llamo Jasón - respondí con el corazón en un puño -. Soy griego y me dirijo a Jerusalén ....
y , de pronto , recordé la autorización que me había extendido el gobernador romano , con el fin de facilitar mi ingreso en la fortaleza Antonia . Sin dudarlo , eché mano de la bolsa de hule  y les mostré el salvoconducto explicándoles que esa misma mañana del viernes debería visitar a Poncio Pilato.
Los infantes desviaron la mirada hacia el rollo , aunque dudo que supieran leer . Sin embargo , sí debieron identificar la firma de Poncio porque su actitud se hizo más asequible y condescendiente .
- ¿ De donde vienes ?
- De Betania ...
- Entonces - repuso el que hablaba griego -, ¿ no sabes lo que ha ocurrido aquí ?
- ¿ Aquí ? ... - pregunté adoptando un tono de total ignorancia -. No , ¿ qué ha ocurrido ?
- Es igual - concluyó el mercenario -. Nosotros también vamos hacia Jerusalén . Si lo deseas podemos escoltarte ....
Autor :J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 28 )

Cuando me disponía a dejar el olivar y encaminarme hacia la ciudad santa  , las siluetas de dos mercenarios rezagados aparecieron de improviso entre los olivos que se levantaban al otro lado del sendero . Me pegué como pude a uno de los troncos  y esperé a que pasasen . Si  descubrían mi presencia me hubiera visto en una delicada situación . Pero , en el momento enj que los soldados entraban en la vereda , Juan Marcos - que había permanecido oculto durante todo el prendimiento - se asomó con gran sigilo a la puerta de la barraca . Aquello fue su perdición . Los romanos vieron al instante su escandalosa sábana blanca , precipitándose hacia el muchachon . Esta vez, la reacción de los infantes  fue tan rápida que Marcos no tuvo tiempo de escapar.
Y uno de ellos hizo presa en el lienzo mientras el segundo , también a la carrera , cubría las espaldas de su compañero . Pero el ágil Marcos no se dio por vencido . Y sin pensarlo dos veces se desembarazó de la sábana , huyendo desnudo hacia la masa de olivos por donde habían irrumpido los inoportunos extranjeros . Aquella maniobra del joven pilló desprevenidos a los romanos , que , para cuando salieron tras él , habían perdido unos segundos preciosos .
El que había logrado sujetarle arrojó el lienzo al suelo y , maldiciendo , desenvainó la espada , iniciando una atropellada carrera . El compañero hizo lo mismo , internándose de nuevo en el bosque . Pero la mala suerte parecía cebarse aquella noche sobre la tropa romana y el soldado tropezó en una de las raíces del olivar , cayendo de bruces . Como consecuencia del golpe , el casco salió despedido , rodando por la pendiente . Pero el enfurecido infante - cegado por el afan de capturar al emboscado - se olvidó de su yelmo .
sabía que podía ser arriesgado pero , dejándome llevar por la intuición , abandoné mi escondrijo , aproximándome al lugar donde había quedado el casco . Lo recogí y , tratando de tranquilizarme , esperé . Era , en efecto , un yelmo de cuero , sin ningún tipo de adorno o distintivo.
No tuve que esperar mucho . A los pocos minutos regresaron a la linde del olivar . Sin embargo , enfrascados en la búsqueda del yelmo , no se percataron de mi presencia . Entonces , levantando la voz y el casco , me dirigí a ellos en griego.
Autor :J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 27 )

Una vez inmovilizado con gruesas cuerdas , el oficial se dirigió a sus hombres  , ordenando que prendiesen también a aquel << grupo de fanáticos >> , según sus propias palabras . Pero la patrulla no reaccionó a tiempo y Pedro y sus compañeros  huyeron del lugar , arrojando las antorchas contra los romanos . Este nuevo lapsus  de la escolta fue más que suficiente  como para que la veintena  de seguidores del Maestro se desperdigaran ladera arriba , entre los olivares . La casi totalidad de los infantes  salió en su persecución . Sin embargo , los díscipulos  - mejores conocedores del terreno y con un pánico lo suficiente grande como para volar , más que correr - no tardaron en desaparecer .
La prueva es que , a los cinco o diez minutos , la tropa regresó al camino , iniciando el retorno a Jerusalén . El Maestro , fuertemente escoltado , no tardó en desaparecer con el grupo en uno de los recodos del sendero .
Eran las menos diez de la madrugada .
El vocerío fue didipándose  . Y allí quedé yo , con el corazón encogido y sumido en un silencio de muerte . Pero debía seguir mi misión . Así que , procurando no hacer excesivo ruido , descendçí de la copa del olivom . Mis ideas - lo reconozco - no se hallaban muy claras . Durante varios segundos , y todavía al pie del árbol , dudé . ¿ Qué camino debía tomar ? Tratar de volver al campamento e incorporarme  a lo que quedase del grupo de griegos  y discípulos  no me pareció lo mejor . Además , ¿ quién sabe dónde podían haber ido a parar ? Era mucho más lógico seguir las huellas del pelotón de soldados  y policías del Templo . Pero , ¿ cómo llegar hasta ellos sin levantar sospechas y , lo que era peor , sin que me detubiesen ?
Autor :J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 26 )

Malco seguía retorciéndose y aullando de dolor cuando Jesús se inclinó sobre él . Con una gran firmeza retiró la mano del sirio del ensangrentado oído , colocando la palma de su diestra sobre la herida . En cuestión de segundos , los quejidos disminuyeron , haciéndose cada vez más espaciados y débiles . Despues , el rabí repitió la operacion , depositando su mano sobre el hombro .
Desde lo alto del árbol no pude verificar qué clase de curación efectuó el Galileo . Sin embargo , lo que sí estaba claro es que había detenido la copiosa hemorragia y << congelado >> prácticamente el dolor de aquel desdichado .
( En el transcurso de las dos siguientes e intensas jornadas , antes de mi definitivo regreso al módulu , traté por todos los medios de localizarb al mencionado sirio e inspeccionar el tajo que le había propinado Pedro . Sin embargo , mis esfuerzos resultaron baldíos .
La belicosa actitud de Pedro y de sus compañeros  sólo sirvió para empeorar las cosas . El oficial romano ignoró las pacíficas palabras y el gesto humanitario de Jesús para con Malco y ordenó a su tropa que sujetaran al Nazareno , amarrando sus muñecas a la espalda .
Mientras le maniataban , el Maestro , profundamente dolido por aquella humillación , se dirigió a los levitas y soldados , quienes , con las espadas y bastones dispuestos  para repeler cualquier otro ataque , contemplaban la escena :
- ¿ Para qué sacan sus espadas y palos contra mí , como si fuera un ladrón ? Todos los días he estado con vosotros en el Templo , educando y enseñando públicamente al pueblo , sin que hicierais nada para detenerme ...
Pero nadie respondió .
Autor :J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 25 )

El oficial encontró razonable la petición del Nazareno . Se situó a su lado y , cuando se disponía a rebgresar a Jerusalén , uno de los guardianes del Sanedrín salió del pelotón abalanzandose sobre Jesús . Llevaba en sus manos una cuerda . Y a pesar de que el jefe de la patrulla romana no había dado tal orden , aquel sirio , que respondía al nombre de Malchus o Malco , se apreseró a sujetar los brazos del rabí , tratando de atarlos por la espalda .
Al verlo , el oficial levantó su bastón , dispuesto sin duda a espantar a aquel intruso . Pero la fulminante entrada en acción de Pedro y sus compañeros arruinaría los propósitos del responsable del prendimiento .
Efectivamente , con una rapidez vertiginosa , Pedro y el resto - indignados por la acción de Malco - se precipitaron sobre él . Simón , Santiago y algunos de los griegos habían desenfundado sus espadas y , lanzando todo tipo de imprecaciones , se dispusieron al ataque .
Antes de que la escolta romana tuviera tiempo de proteger a Malco , Pedro - espada en alto - cayó sobre el aterrorizado siervo del sumo sacerdote , lanzando un violento mandoble sobre su cráneo . En el último segundo , Malco logró echarse a un lado , evitando así que la potente izquierda de Simón le abriera la cabeza . El filo de la espada , sin embargo , rozó la parte derecha de su cara , rebañándole la oreja e hiriéndole en el hombro.
Jesús levantó entonces su brazo hacia Pedro y con gran severidad recriminó su acción :
- ¡ Pedro , envaina tu espada ....! Quienquiera que desenvaine la espada , morirá por la espada  . ¿ No compréndeis que es voluntad de mi Padre que beba esta copa  ?  ¿ No cabéis que ahora mismo podría mandar a docenas de legiones de ángeles y sus compañeros me librarían de las manos de los hombres  ?
Los discípulos - y especialmente - quedaron aturdidos . No entendían las palabras del Maestro y , mucho menos , su docilidad ante aquellos enemigos .
Autor :J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

viernes, 22 de mayo de 2015

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 24 )

( Aquella escena me trajo a la memoria el relato evangélico de Juan : el único que habla de esta caida generalizada  de parte de la tropa que había llegado para prender al Maestro . Pero , lejos del caracter milagroso que algunos teólogos  y exegetas han querido ver en dicho suceso , la única verdades que aquellos hombres rodaron por el suelo  como consecuencia de un movimiento mal calculado . Otro asunto es  por qué retrocedieron . En mi opinión  , es posible que sintieran miedo . Casi todos habían visto a Jesús cuando predicaba en le explanada del Templo y también era muy posible que hubieran sabido de sus prodigios y de su poder . Si unimos esto a la valentía con que el Galileo se presentó  ante ellos , quizá ahí tengamos la respuesta ....)
Mientras los infantes romanos se incorporaban y recomponían su maltrecha  dignidad , Judas - cuyos planes no estaban saliendo tal y como él había previsto , según pude averiguar horas más tarde  - se acercó al Nazareno , abrazandole . E inmediata y ostensiblemente  - de forma que todos pudiéramos verle - se alzó sobre las puntas de sus sandalias , estampando un beso en ela frente de Jesús , al tiempo que le decía :
- ¡ Salud , Maestro e Instructor  !
Y el Galileo , sin perder la calma , le respondió :
- ¡ Amigo ....! , no basta con hacer esto . ¿ Es que , además , quieres traicionar al Hijo del Hombre con un beso ?
Antes de que Judas pudiera reaccionar , el Maestro se zafó del abrazo del traidor  , encarándose nuevamente con el oficial romano y con el resto de la tropa .
- ¿ Qué buscan ?
- ¡ A Jesús de Nazaret ! - repitió el oficial .
- Ya te he dicho que soy yo ... Por tanto - prosiguió Jesús -, si al que buscas es a mí , deja  a los demas que  sigan su camino .... Estoy dispuesto a seguirte ...
Autor :J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril, viernes ( 23 )

Cuando faltaban apenas unos metros para que dicho personaje llegase a la altura del rabí , la luna hizo resaltar la palidez de su rostro : ¡ Era Judas !
Pero ¿ por qué se había adelentado a la tropa ?
Aquella incógnita sería resuelta a la mañana siguiente , poco antes del fatal e inesperado suceso que provocaría la muerte del Iscariote .....
( Una vez más , Judas habia maquinado sus planes con tanta astucia como ruindad .)
Y al fin , Jesús reaccionó . Con gran aplomo arrancó hacía Judas pero , al llegar a su altura , se desvió hacia la linde izquierda del camino , esquivando al traidor . El Iscariote  , perplejo , se revolvió al momento . El Maestro había continuado en dirección a la soldadesca , deteniendo sus pasos a pocos pasos del grupo . Y desde allí , con gran voz , interpeló al que parecia el jefe : - ¿ Qué buscas aquí ?
El soldado romano , que a juzgar por su casco con un penacho de plumas rojas y su espada ( situada en el costado izquierdo ) , debía ser un oficial , se adelantó a su vez y , en griego , respondió :
- ¡ A Jesús de Nazaret !
El Maestro avanzó entonces hacia el posible  centurión y con gran solemnidad exclamó :
- Soy yo ...
Al escuchar las serenas palabras de aquel gigante , los cinco o seis mercenarios romanos que ocupaban la primera línea retrocedieron bruscamente . Este súbito movimiento hizo que algunos de ellos tropezaran con los compañeros situados inmediatamente detrás , provocando una serie de grotezcas caídas . Entre los que dieron con sus huesos en tierra había también varios que portaban antorchas . Y éstas , al desparramarse sobre los caídos , contribuyeron a multiplicar la confusión . El oficial , indignado , retrocedió hasta el grupo de cabeza  y comenzó a golpear a los torpes y vacilantes soldados  con el bastón que llevaba en su mano derecha .
Autor :J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 22 )

Conforme fueron acercándose pude distinguir , entre los hombres de cabeza  , alrededor de treinta soldados  . Vestían la misma indumentaria que yo había visto entre los infantes de la Torre Antonia e iban armados con espadas , mezclados con los primeros  -, un tropel de 40 o 50 policías  del Templo , armados en su mayoría  con bastones y mazas con clavos .
Mi desconcierto llegó al máximo cuando , por mi derecha  , surgieron otras antorchas  , dideminadas entre los olivos . No eran muchas : quizá una decena . Pero zigzagueaban a gran velocidad  , descendiendo hacia el punto donde se hallaba Jesús . Por la dirección que traían supuse que se trataba de los discípulos . Y un escalofrío volvió a rrecorrerme el cuerpo . Si ambos bandos llegaban a enfrentarse , quién sabe lo que podía ocurrir .
El grupo de mi izquierda  - el que procedía de Jerusalén - siguió avanzando en silencio hasta detenerse a un tiro de piedra del Galileo .
Por su parte , los que acababan de aparecer por la derecha terminaron por concentrarse en el sendero . Una vez reagrupados  , continuaron bajando , pero con gran lentitud .
Cuando el tropel que llegaba con ánimo de prender al Nazareno se detuvo , losm seguidores de Jesús hicieron otro tanto . Estos últimosn quedaron bastante más cerca del Maestro . Quizá veinte o veinticinco pasos .
A la luz de las teas distinguí en primera línea a Pedro . Y con él , Juan , Santiago y una veintena de griegos . Sin embargo , por más que forcé la vista , no vi a Simón , el zelotes , ni tampoco al resto de los apóstoles y discípulos . Aquello significaba que no habían sido despertados .
Durante unos minutos  , que se me antojaron interminables , sólo el viento silbó entre los olivos , agitando las llamaradas de las de las hachas de ambos grupos .
Jesús - en medio - seguía pendiente de aquel hombre que se había destacado de la turba procedente de la ciudad santa .
Autor : J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 21 )

Si la versión del agente secreto de Zebedeo era corecta  , a los levitas del Templomhabía que añadir la patrulla romana . Y esto , indudablemente , complicaba las cosas . Los mercenarios de la fortaleza Antonia no se distinguian precisamente por sus dulces modales ....
Yo había sido testigo de su ferocidad en el apaleamiento de un compañero . ¿ Qué podía esperarse entonces de aquellos aguerridos infantes , en el caso de que se llegara a un enfrentamiento ? . Lo más probable es que muchos de los discípulos del Maestro habrían resultado heridos o muertos y , en el mejor de los casos , hechosm prisioneros . Y Jesús , a juzgar por sus oraciones en el olivar , quería evitarlo a toda costa . ¿ Qué hubiera sido de su misión y de la futura propagación del evangelio del reino si los directamente encargados de esa predicación hubieran caído esa noche en Getsemaní ?
Las antorchas aparecían y desaparecían entre la espesura , acercándose cada vez más . Pedí información a Eliseo sobre la hora exacta . Era la una y quince minutos de la madrugada .
La luna seguía brillando con todo su esplendor , proporcionándome una más que aceptable visibilidad.
De pronto y cuando el racimo de antorchas se hallaba aún a cierta distancia de la almazara sobre la que aguardaba el Maestro , vi aparecer por la vereda a un individuo . Subía a la carrera , siguiendo la dirección del campamento . Jesús , al verle , se puso en pie , saliendo al centro del camino . El presuroso caminante  - a quien en un primer momento no acerté a identificar - descubrió en seguida la lata figura del galileo , con su blanca túnica bañada por la luna . La inesperada presencia del Maestro , cortándole el paso , debió desconcertarle  porque se detuvo al momento . Pero , tras unos segundos de indecisión  , prosiguió su avance , esta vez  sin demasiadas  prisas . El misterioso personaje  , envuelto en un manto oscuro , debía hallarse a unos treinta o cuarenta metros del rabí cuando , por el fondo del sendero , irrumpió en escena el pelotón que portaba las antorchas  . Venía en desorden , aunque formando una larga hilera de gente . A primera vista , el número  de individuos rebasaba el medio centenar .
Autor :J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 20 )

Junto a la mencionada casamata distinguí otra cuba - similar a la construida a la entrada del campamento de Getsemaní - que debía formar parte de uno de los lagares de aceite  que tanto abundaban en el monte de las Aceitunas . El Maestro se había sentado sobre el murete de piedra de la prensa  , a unos dos pasos  de la pista y de cara a la dirección que traía el cada vez más cercano y oscilante enjambre de luces amarillentas.
En un primer momento pensé en ocultarme  también en la barraca  . Pero deseché la idea  . Ignoraba absolutamente el curso que podían tomar los acontecimientos  y preferí mantenerme en un lugar más abierto . A ambos lados del sendero se extendían sendas plantaciones  de olivos . Aquél podía ser un buen observatorio . Y rápidamente  abandoné la pista , internándome  en el oscuro olivar situado a la izquierda del camino . Elegí uno de los árboles más gruesos , trepando a lo alto y camuflándome entre su ramaje . Desde allí , Jesús quedaba a poco de más de cinco o seis metros . Pero , de pronto , me vi asaltado por una duda que casi me hizo descender del olivo : ¿ Y si el Galileo regresaba al campamento ? En ese caso no tendría más remedio que arriesgarme y seguir a la tropa ...
Si no me equivocaba , la distancia recorrida por Jesús desde la puerta de entrada al huerto de Simón , << el leproso >> , hasta aquella curva del  serpenteante camino de herradura , había sido de unos cien o ciento cincuenta pasos . Y al verle allí , tan extrañamente sereno , empecé a comprender .
No hacía falta ser muy despierto para suponer que su rápido alejamiento de la zona donde permanecían sus hombres sólo podía estar motivado por el deseo de que su encuentro con Judas y la policía  del Sanedrín no afectase a los discípulos . Él sabía que muchos de los discípulos y de los griegos  disponían de armas y probablemente quiso evitar el más que seguro riesgo de un choque armado . Si la memoria no me fallaba  , en el campamento debía habar en aquellos momentos alrededor de sesenta hombres . Habría sido suficiente que cualquiera de ellos  - Pedro o Simón , el zelotes , por ejemplo - hubieran sacado su espada para provocar un sangriento combate .
Autor :J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 19 )

Los griegos , que acampaban al aire libre , fueron despertados también por la precipitada irrupción de los agentes del Zebedeo y no tardaron en rodear a Jesús y a los tres apóstoles , interrogándoles . Pero el Maestro , que había recobrado su habitual calma , les rogó que se tranquilizaran y que volvieran junto al molino de aceite . Fue inútil . Ninguno de los presentes se movió de donde estaba .
El Nazareno comprendió al instante la actitud de sus hombres y , sin mediar palabra , se alejó del grupo , abandonando el campamento a grandes zancadas .
Durante algunos segundos , los griegos y los apóstoles dudaron . Y una vez más fue el joven Juan Marcos quien tomó la iniciativa . En un santiamén escapó del huerto , periendose colina abajo .
Aquella inesperada reacción de Jesús , saliendo de la finca de Getsemaní , me desconcertó . Según los evangelios canónicos , fuente informativa primordial , el llamado prendimiento  debería llevarse a cabo en el referido huerto . Sin embargo , el Nazareno acababa de abandonarlo ... Sin pensarlo dos veces dos veces seguí los pasos del muchacho , sin preocuparme de los tres apóstoles y de los griegos , que permanecían inmóviles en mitad del campamento .
Tanto Jesús como Juan Marcos habían tomado el conocido camino que discurría por la falda occidental del Olivete y que me había llevado en varias ocasiones  hasta el puentecillo sobre la depresión del entonces seco torrente del Cedrón .
En ese momento , y justamente al otro lado del puente , me llamó la atención  el movimiento de un nutrido grupo de antorchas  . Al observar más detenidamente  comprobé  que se dirigía hacia este lado del monte . Aquéllos debían ser los hombres armados de los que había hablado el mensajero del Zebedeo .Desconcertado , continué bajando por la vereda  hasta que , en uno de los recodos del camino , vi a Marcos - mejor debería decir que sólo distinguí su lienzo blanco - refugiándose a toda prisa  en una pequeña barraca  de madera que se levantaba  al pie mismo del sendero  . Me detuve sin saber que hacer . Pero mis sorpresas en aquella madrugada del viernes no habían hecho más que empezar .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

jueves, 21 de mayo de 2015

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 18 )

Conforme  nos acercábamos  a la explanada  del campamento un pensamiento - quizá tan absusdo como inoportuno - seguía martilleando en mi cerebro  . No podía borrar de mi mente las imágenes de aquel ser de más de dos metros  y del objeto - porque << aquello >> tenía que ser un vehiculo tripulado  - que había sido capaz de desafiar tan elocuentemente las leyes de la gravedad . ¿ Qué clase de artefacto era aquél ? ¿ Qué tecnología podía soslayar semejantes aceleraciones y deceleraciones  ? Y, sobre todo , ¿ qué relación guardaba todo aquello con Jesús y la Divinidad ?
Hubiera dado diez años de mi vida por haber registrado la conversación entre el Maestro y aquel misterioso ser y maldije mi mala estrella , que no me permitió contemplar los rostros de ambos personajes e interpretar al menos lo ocurrido entre los dos . Desde entonces , una afilada incertidumbre anida en mi corazón : ¿ podía ser aquél un ángel ? Si realmente era así , ¡ qué lejos están los teólogos de la verdad ....!
Cuando , al fin , nos asomamos al campamento , todo seguía más o menos igual . Los discípulos del Maestro , profundamente dormidos , permanecian ajenos a cuanto acababa de suceder a pocos metros de las carpas . Y digo que todo seguía más o menos igual porque , coincidiendo con nuestro retorno , dos de los agentes secretos de David Zebedeo entraban también en el huerto . Jadeantes y excitados preguntaron por su << jefe >> . Fue Juan Marcos quien les señaló el lugar donde montaba guardia .
El Maestro , entretanto , había aconsejado a Pedro , Juan y Santiago que se retiraran a dormir  . Pero los apóstoles , suficientemente despejados quizá con los cortos pero profundos sueños que habían disfrutado en las proximidades de la gruta , y cada vez más nerviosos ante la súbita llegada de los mensajeros , se resistieron . El fogoso Pedro , sin poder reistir la tentación , interrogó a uno de los agentes del Zebedeo . Y el hombre acorralado por las preguntas de Simón , terminó por declararle que una partida de sicarios del Sanedrín y una escolta romana se dirigían hacia allín . Pedro retrocedió con el rostro descompueston . Y , cuando intentó dirigirse a las tiendas , con ánimo de despertar a sus compañeros , Jesús se interpuso en su camino , ordenándole que guardara silencio . La recomendación del Galileo fue tan rotunda que los discípulos , desconcertados , quedaron clavados en el suelo .
Autor :J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 17 )

Debían ser casi la una de la madrugada de aquel  viernes , 7 de abril , cuando el gigante - despues de permanecer unos minutos en total recogimiento - se alzó por última vez , acudiendo al punto donde sus tres íntimos , por enésima vez , habían caído bajo un profundo sueño .
Pero , en esta ocasión , el Galileo no retornó al calvero . Despertó a sus hombres y , poco despues , los cuatro se internaban en el olivar , perdiéndose de vista .
He meditado mucho sobre aquellas extrañas palabras de Jesús . ¿ Qué pudo querer decir cuando habló de << apartar la copa >> ? ¿ Se refería a la posibilidad de evitar los suplicios y su propia muerte ? Durante algún tiempo así lo creí . Pero , después de ser testigo de su horrenda Pasión y de su increíble comportamiento , otra interpretación - más sutil si cabe - ha venido a sustituir a mi anterior hipótesis . Ahora he empezado a intuir la gran << tragedia >> del Maestro en aquellos críticos momentos de la llamada << oración del huerto >> No fue el miedo lo que posiblemente provocó su honda angustia y el posterior sudor sanguinolento . Él sabía lo que le reservaba el destino y , como demostró sobradamente , se enfrentó al dolor abierta y valientemente . Pero , de la mano de esas torturas , el Galileo sabía que llegarían también las humillaciones . Tuvo que ser la << contemplación >> de esas ya inminentes vejaciones por parte de las criaturas que Él mismo había creado lo que , quizá , le sumió en un agudo estado de postración. Si realmente era el Hijo de Dios , la simple observación - y mucho más el padecimiento - de la barbarie y primitivismo de << sus hombres >> para con Él mismo tenía que resultarinsoportable . Salvando las distancias , imagino el brutal sufrimiento moral que podría significar para un padre el ver como sus hijos  le abofetean , insultan, hierene injurian ...
Juan Marcos y yo nos apresuramos a salvar el muro que nos separabadel calvero donde había tenido lugar la triple  oración del huerto  y , con identica  prudencia  , penetramos  en el olivar , siguiendo los pasos de Jesús  y sus hombres .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 16 )

Juan Marcos , incomprensiblemente  , seguía agazapado detrás del muro de piedra , como si nada hubiera ocurrido . Más adelante , cuando le interrogué sobre lo sucedido aquella noche en el huerto , el muchacho respondió afirmativamente :
<< Sí - me dijo sin darle excesiva importancia y como si hubiera sido testigo de otros sucesos similares -, El Padre hizo descender un ángel .... Claro que lo vi ... >>
El Galileo , mucho más sereno , levantó nuevamente su vista hacia los cielos y sonrió . Después , con paso firme , se incorporó , dirigiéndose hacia el filo del olivar . No sé cómo , pero la súbita presencia de aquel << ángel >> , << astronauta >> , << fantasma >> , o lo que fuera , había influido decisivamente en el ánimo del Hijo del Hombre . La expresión del evangelista - << y el ángel le reconfortó >> no podía ser más apropiada .
El Nazareno debió encontrar a sus discípulos nuevamente dormidos . Y tras gesticular con ellos , volvió sobre sus pasos , arrodillándose por tercera vez al bosde de la piedra .
Era asombroso . Ninguno de los discípulos parecía haberse dado cuanta de lo ocurrido . Probablemente , se hallaban dormidos .
Una vez allí , ya con su habitual tono de voz , el Maestro habló así , siempre con la mirada fija en lo alto :
- Padre , ves a mis apóstoles dormidos ... Extiende sobre ellos tu misericordia . En verdad , el espíritu está presto , pero la carne es debil...
Jesús guardó silencio e inclinó su cabeza , cerrando los ojos . Después , a los pocos segundos , dirigió su rostro nuevamente a los cielos , exclamando :
- Y ahora , Padre mío , si esta copa no se puede apartar ... la beberé . Que se haga tu voluntad y no la mía ...
Autor :J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 15 )

Al cabo de este tiempo , la figura de aquel ser y el << cilindro >> luminoso se extinguieron instantáneamente . Y he dicho bien : ¡ instantáneamente ! No hubo -o , al menos , yo no pude apreciarlo - elevación de aquel ser hacia el disco luminoso . Y tampoco lo vi alejarse o desaparecer por el olivar .... Sencillamente , no tengo explicación . Acto seguido , la < luz >> experimentó unos suaves balanceos , elevándose en vertical con una aceleración que me dio vértigo . En un abrir y cerrar de ojos ( suponiendo que hubiera podido relizar dicho pestañeo ) , el objeto se convirtió en un punto insignificante , perdiéndose en el infinito . Casi al momento , tanto Juan Marcos como yo recuperamos nuestra movilidad . Y el viento volvió a soplar con fuerza entre las ramas de los árboles , mientras las cabras encerradas en la gruta balaban lastimeramente .
- .... ¡ Jasón ....! ¿ Me recibes ....? ¡ Jasón ! , ¡ por Dios ! , ¡ contesta ...!
La voz de Eliseo seguía repicando en mi oído .
Inspiré con todas mis fuerzas , tratando de calmar mis nervios .
- A-fir-ma-ti-vo.... - le respondí con lo poco que me quedaba de voz .
- ¡ Roger...! ¡ Al fin ...! Jasón , ¿ estás bien....? ¿ Qué ha pasado ... ?
Como pude tranquilecé a mi compañero , indicándole que procuraría explicárselo más adelante  . La verdad es que mi confusión había aumentado . Por un instante pensé que todo había sido una pesadilla . Pero no . Al dirigir la vista hacia el Maestro mi perplejidad aumentó : ¡ la película sanguinolenta y los reguerillos que cubrían su faz , cuello y manos habían desaparecido ! Su semblante , todavía pálido y demacrado  , no presentaba , sin embargo , señal alguna del reciente fenómeno de << hematohidrosis  >> . Era imposible que Jesús hubiera tenido tiempo de acudir hasta algunos de los recipientes del campamento que contenían agua y proceder al lavado de su cara , cuello y manos . Además , aceptando este supuesto , yo le  habría visto alejarse y , por supuesto , regresar junto a la roca . Por el contrario , estoy seguro  - absolutamente seguro - que el Maestro no había abandonado en ningún momento su postura : arrodillado sobre el calvero
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 14 )

No acierto a entender  cómo llegó hasta allí , pero , casi en el instante mismo que el << cilindro >> de luz blanca tocó el calvero , una figura humana  - eso me pareció al menos -
surgió sobre la laja de piedra , aproximándose inmediatamente al rabí . Estaba de espaldas a mí y , por supuesto , a pesar de la cegadora luz que inundaba la zona , su estructura física tenía que ser sólida y consistente . Una prueba de ello es que , al llegar a la altura del Maestro , lo ocultó con su cuerpo.
El pavor , posiblemente , agudizó aún más los escasos sentidos que seguía controlando . Y toda mi atención quedó polarizada en la figura de aquel ser . Era muy alto . Mucho más que Jesús  . Posiblemente alcanzase los dos metros y pico . No vestía como nosotros . Al contrarion , su indumentariame recordó la de los pilotos de com,bate de la USAF, aunque con un buzo mucho más ajustado y de un brillo intensamente metalizado. ( Aunque esta sensación bien podría haber estado mediatizada por la aguda claridad reinante . )
El << mono >> parecía de una sola pieza , con un cinto relativamente anchon y de la misma tonalidad - similar a la del aluminio - que el resto del traje . Los pantalones ( eso me llamó mucho la atención ) se hallaban recogidos en el interior de unas botas de media caña  y de un color dorado . En cuanto a su cabeza  , sólo pude ver la zona occipital y la nuca . Tenía un cabello blanco , lacio y abundante , que caía hasta los hombros . Indudablemente se trataba de un individuo musculoso y ancho de hombros .
Aunque el silencio reinante era total , no alcancé a oír palabra alguna . Ignoro si hubo conversación . Lo único que pude percibir fue el movimiento del brazo derecho de aquel ser , dirigido hacia jesús  que , presumiblemente , debía debía continuar de rodillas ...
De no haber sido por Eliseo , tampoco hubiera sido capaz de contabilizar el tiempo trascurrido . Según mi compañero , aquel << lapsus >> - en el que la conexión auditiva con el módulo quedó << en blanco >> - duró entre cuatro y cinco minutos aproximadamente .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 13 )

Apenas si había terminado de transmitir estas palabras a Eliseo cuando , en décimas de segundo , la << luz >> efectuó una << caída >> libre , inmovilizandose queizá a cincuenta o cien metros sobre el calvero . Todo fue tan vertiginoso que no tuve tiempo de nada . Quedé paralizado . Y , como yo , Juan Marcos y - supongo -  todo cuanto se hallaba en derredor nuestro . Yo seguía absolutamente consciente : veía y escuchaba , pero no acertaba a mover mis músculos . Mi aparato locomotor no obedecía los impulsos de mi cerebro y de mi voluntad . Era inútil que tratase de forzarlos  . La proximidad de aquella << luz >> circular , de un blanco superior al de la  soldadura autógena  y potentísima , nos había inmovilizado . Durante los segundos que duró aquello , sí pude oír la voz de mi compañero en el módulo que - sumamente preocupado  - no hacía otra cosa que llamarme ... Pero , como digo , a pesar de mis esfuerzos , no podía articular palabra alguna .
Casi al mismo tiempo que aquella masa luminosa - de más de cincuentra metros de diámetro - hacía estacionario sobre  el lugar , una especie de << cilindro >>  luminoso partió del centro del << disco >> , iluminando a Jesús , las lastras de piedra y el terreno , en un radio aproximado de cinco o seis metros . El Maestro , con la cara levantada , no parecía alarmado . Y siguió de rodillas ...
Mi confusión no tenía límites . ¿ Cómo era posible que el Nazareno no se sintiera aturdido y atemorizado como yo ?
Aquel miedo que me había invadido era compartido plenamente por mi joven compañero , a juzgar por la postura en que había quedado . El fulminante descenso de la << luz >> le había hecho llevar sus brazós sobre la cabeza  , en un movimiento reflejo de protección . Y así seguía , con el cuerpo encogido y el rostro apuntando hacia la silenciosa masa luminosa ...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

miércoles, 20 de mayo de 2015

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de Abril , viernes ( 12 )

Pegando materialmente  mis labios al tronco del cañafístula le pregunté _
- Entendí 30...
- Afirmativo - respondió Eliseo -, Es 30.... Y sigue aproximándose en radial 100 ... El radar estima su posición en 10 millas . Si no varía el rumbo , pronto lo tendrás a la vista ...
Pero , por más que miré no logré didtinguirlo . Fue entonces , al levantar la vista hacia las estrellas , cuando caí en la cuenta de otro extraño fenómeno: el ramaje del corpulento árbol tras el que me ocultaba  había quedado súbitamente inmovíl . El viento había  cesado . Tampoco aprecié movimiento alguno en las copas de los olivos ni en la maleza que nos rodeaba . Los cabellos de Jesús se hallaban igualmente en reposo .
Un tanto alarmado , interrogué a Eliseo sobre la velocidad y dirección del viento ...
- A 40.000 pies , 120 grados 50 - respondió mi hermano -. ( a esa altura , el viento llevaba dirección 120 grados ( sureste )y unos 50 nudos de velocidad , alrededor de 100 kilómetros por hora  . Nota del Mayor ) Pero , espera .... ¡ A nivel 10 ha desaparecido ....! No lo entiendo...
De pronto , por mi izquierda ( aproximadamente con rumbo Este ) distinguí un punto de luz que se desplazaba por encima de la cumbre del olivete . Venía derecho hacia nuestra posicióny con una trayectoria que , en principio , me pareció totalmente horizontal al suelo.
Atónito y medio tartamudeando presioné mi oído derecho :
- ¡ Eliseo... ! ¡ Lo estoy viendo ...! ¡ Hacia las nueve de mi posición ! ----Trae rumbo Este .... Pero , por todos los diablos , ¿ qué es eso ?
La respuesta del módulu serviría para confirmar que no era victima de una alucinación...
- Afirmativo - exclamó Eliseo , tan desconcertado como yo -. La pantalla de altura sigue detectándolo a nivel 10 ... ¡ Ahora acaba de sobrevolar la << cuna >> .... Lo tengo << colimado >> ... ( Eliseo había localizado y centrado el objeto en su panel de instrumentos . Nota del Mayor ) ¿ Velocidad ? ¡ Es increible  ! : no llega a las 60 millas por hora .... Pero ¿ qué pasa ?
La comunicación volvió a interrumpirse . Fueron segundos eternos ...
Entretanto , aquella << luz >> había alcanzado nuestra vertical . ¡ Y se detuvo !
-.... ¡ Jasón ! - apareció al fin mi compañero - . Jasón , ¿ Me recibes ?
- Afirmativo - me apresuré a responderle  -. Y lo tenemos sobre nuestras cabezas ...
- Jasón , algo está ocurriendo en el radar . ¡ Esa cosa está bloqueandome !...¿ Se aprecia descenso de nivel ?
- Negativo - contesté sin perder de vista la << luz >> -. Parece que sigue en estacionario.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1- 7 de abril , viernes ( 11 )

A los quince o veinte minutos de iniciado aquel primer << chequeo >> -  a base de ultrasonidos - desconecté el laser , deshaciéndome de los << crótalos >> . Juan Marcos segía con el rostro oculto por las manos , negándose a mirar a su Maestro . Pasé mi brazo por sus hombros y acaricié su cabeza . Poco a poco fue descubriendo su cara . Estaba llorando .
En el calvero , el Galileo había ido bajando sus manos . Las convulsiones habían cesado y también el flujo de sangre  . Algunos de los chorreones , más caudalosos que el resto de los reguerillos , habían coagulado ya . Muy pronto , si el Maestro no tenía la precaución de lavarse , la sangre seca  convertiría su hermoso rostro en una máscara ... Jesús levantó de nuevo los ojos hacia el firmamento y , con una voz algo más serena , repitió prácticamente su primera oración :
- Padre ..., muy bien sé que es posible evitar esta copa . Todo es posible para ti... Pero he venido para cumplir tu voluntad y , no obstante ser tan amarga , la beberé si es tu deseo...
Entre esta segunda oración ( no se si debería calificarla así ) y la primera observé un notable cambio , tanto en el estado emocional del Maestro como en su postura frente a los ya inminentes acontecimientos . Mientras en sus primeras palabras flotaba la duda , en esta ocasión el Galileo parecía haber superado parte de su inquietud , mostrandose definitivamente decidido a asumir su suerte . Es posible que este cambio mental fuera responsable , en buena medida , de su progresiva tranquilización . Pero todo esto , naturalmente , sólo son apreciaciones muy subjetivas.
El caso es que , enfrascado en mis primeras verificaciones médicas y pendiente de las palabras de Jesús , casi me había olvidado de Eliseo y de la aproximación de aquel enigmatico objeto . Pero mi compañero no tardó en recordármelo :
- ¡ Atención , Jasón ...! Esa << cosa >> abandona el estacionario y se mueve de nuevo ... ¡ Por todos los ...!
La transmisión de mi compañero se interrumpió breves segundos . Al fin , Eliseo - muy alterado - continuó :
-.... ¡ Ha caído como un cubo ....! ¡ Jasón , ese chisme  ha descendido a nivel 30 en un segundo ! ( Nivel 30 : 3000 pies , unos mil metros . Nota del Mayor ) ¡ No puede ser ....! Si continúa bajando lo perderé .... ¡ No ! De momento se mantiene ... Pero se dirige hacia nosotros .
Autor :J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 10 )

Una de mis preocupaciones en aquellos primeros momentos del fuerte  estrés sufrido en el huerto fue el seguimiento del ritmo cardíaco y arterial de Jesús . Al dirigir los ultrasonidos sobre el corazón , el << efecto Doppler >> arrojó un ritmo de 135 pulsaciones por minuto . En cuanto a la tensión arterial , la cifra se había elevado a 210 de máxima . ( El ritmo cardíaco normal del Nazareno fue calculado en 60 latidos por minuto y su tensión arterial media en 130 máxima y 80 mínima . Aquello significaba , evidentemente , una profunda alteración orgánica  . Los especialistas de Caballo de Troya estimaron así mismo que la descarga previa de adrenalina  en el torrente sanguíneo de aquel Hombre  - a la vista de la resistencia arterial periférica  - pudo ser del orden de 10 microgramos por kilo y minuto .
Poco a poco , al cabo de diez o quince minutos , conforme  el rabí fue serenando su espíritu , el ritmo cardíaco y arterial fueron recobrando la normalidad . Sin embargo , aquella dura prueba  - en opinión de los expertos en nutrición - significó , además , el total agotamiento de las 750 calorías suministradas al organismo en la reciente cena . El estrés debió suponer un consumo de calorías sensiblemente superior a esa cantidad , por lo que el Nazareno , en opinión de los médicos de Caballo de Troya  tuvo que empezar a tirar de sus reservas naturales posiblemente a partir de la una o las dos de la madrugada de este viernes . ( Con aquel aporte energético , y suponiendo que Jesús se hubiera retirado a descansar inmediatamente  , el organismo hubiera podido aguantar hasta las ocho de la mañana  , aproximadamente . Pero , con la crisis iniciada en el huerto de Getsemaní , los especialistas , como digo , estimaron que el organismo del Hijo del Hombre tuvo que iniciar una << lipolisis >> o disolución de la grasa del tejido adiposo , con el único fin de suministrar ácido graso y sobrevivir  . Las reservas de glucógeno o azúcar concentrada se agotarían en cuestión de horas , y la naturaleza del galileo no tendría otra alternativa que << echar mano >> repito , de sus grasas . )
La situación del Maestro , desde el punto de vista puramente médico , empezaba a ser delicada .
Autor :J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril, viernes ( 9 )

Después de un minucioso recorrido sobre las áreas ensangrentadas , cambié la frecuencia  de los ultrasonidos ( haciendo retornar el clavo a su primera posición ) , centando el haz de luz en la parte superior del vientre del rabí . De esta forma , explorando el páncreas , quizá obtiviesemos una explicación satisfactoria sobre el origen de aquel sudor en forma de sangre . ( Cuando , a nuestro regreso de este primer << gran viaje >> , Caballo de Troya pudo analizar el cúmulo de imágenes obtenidas por estos procedimientos  , los especialistas en bioquímica y hematología  llegaron a varias e interesantes conclusiones . Aquel sudor sanguinolento  o << hematohidrosis >> había sido provocado por un agudo estrés . El Nazareno - tal y como yo había podido apreciar - se vio sometido a un profundo decaimiento , motivado , a su vez , por una explosiva mezcla de angustia , soledad , tristeza y , quizá , temor ante las durísimas pruebas que le aguardaban . Esta violenta tensión emocional , según los especialistas , había conducido a la liberación de determinados << elementos >> existentes en el páncreas , que forzando la rotura de los capilares , encharcaron las glándulas sudoríparas . Una vez rotos los poros subcutáneos  , la sangre fluyó al exterior , mexclada con el sudor .
El fenómeno - tan aparatoso como raro - es , sin embargo , perfectamente posible desde el punto de vista médico . El evangelista Lucas , en este caso , sí había acertado . ( Pierre Bonoit cuenta en una de sus obras cómo en 1914 , un soldado que estaba a punto de ser conducido ante un pelotón alemán de fusilamiento sudo sangre , como consecuencia del pavor insuperable que le produjo aquella angustiosa situación . )
Y aunque esta expulsión sanguinolenta o extravasación - que no hemorragia - en el Hijo del Hombre no representó una  pérdida importante  de sangre , los informes de Caballo de Troya sí estimaron en cambio que dejó la piel de Jesús  en un alarmante estado de fragilidad . Esta circunatancia resultaría determinante de cara a la << carnicería  >> , más que suplicio , a que sería sometido pocas horas después . Me refiero , naturalmente , al castigo de los azotes . Aquella ruptura generalizada de la red de capilares o finísimos  vasos por los que circula la sangre bajo la piel convertiría  la flagelación en un trágico baño de sangre...
Autor :J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril, viernes ( 8 )

Lo ideal , por supuesto , hubiera sido el uso de una gafas de << visión nocturna >> , con las que poder seguir la trayectoria del laser infrarrojo , así como los cambios de colores en el cuerpo del Nazareno , consecuencia de las variaciones de su temperatura corporal y de las distintas alteraciones fisiólogicas provocadas por las torturas . Pero , obviamente , esto no era posible y Caballo de Troya diseñó estas << lentillas >> , totalmente transparentes , que , una vez ajustadas a los ojos , hacían factible el seguimiento , sin levantar peligrosas extrañezas entre los habitantes de la época .
Procurando dar la espalda a Juan Marcos  , eché mano del pequeño estuche  que contenía las << crótalos >> adaptándolas  a mis ojos . Aunque las << lentillas >> habían sido perfeccionadas con sales monoiónicas , capaces de permitir  una aceptable circulación  de la lágrima en el ojo  y una excelente  oxigenación de la córnea , el general Curtiss  me había advertido encarecidamente  que no abusase de las mismas  , limitando su uso a períodos máximos de 30 o 40 minutos  .
Y rápidamente pulsé el clavo que accionaba la emisión de ultrasonidos .
El espectáculo que se ofreció a mis ojos  ( aunque en realidad debería decir << ami cerebro >> fue casi dantesco : El rostro , cuello y manos de Jesús se volvieron de un color azul verdoso , consecuencia del descenso de su temperatura  corporal en dichas zonas ( probablemente por el refrigerante del sudor y de la sangre que manaban por sus poros).
La técnica emitía un blanco mucho más intenso , mientras el manto lucía una tonalidad más oscura , casi negra . El follaje verdedel olivar estalló en un rojo indescriptible....
Al pulsar la cabeza del clavo a su segunda posición - la más profunda  -, de la parte superior de la << vara de Moisés >> surgió un finísimo rayo de luz rojiza : era el laser infrarrojo .
Y sin perder un segundo lo dirigí hacia el rostro , cuello , cabellos y manos del Nazareno . Por supuesto , ni Juan marcos ni nadie que hubiera podido presenciar aquella escena habría visto ni oído nada . Como ya dije , el laser trabajaba en la frecuencia del infrarrojo y , por tanto , resultaba invisible al ojo humano.
Autor : J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

martes, 19 de mayo de 2015

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 7 )

Desde el cuero cabelludo , unas gruesas gotas sanguinolentas fueron resbalando sobre aquella extravasación , deslizándose por los ángulos internos de los ojos y rodando después por la mejillas , hasta perderse en el bigote y la barba .
Algunos goterones permanecían segundos en las comisuras de la boca , convirtiéndose después en hilos de sangre que caían aparatosamente sobre los haces musculares del cuello .
En uno de aquellos temblores , Jesús inclinó un poco su cabeza y la luna arrancó varios destellos de su pelo . La sangre habia inundado también sus cabellos .
Medio hipnotizado por aquella súbita reacción del organismo de Jesús , casi olvidé utilizar la << vara de Moisés >>.
y , precipitadamente , la situé de forma que pudiera filmar la escena y , al mismo tiempo , iniciar una exploración de la piel y de algunos de los órganos internos de Jesús , mediante el rastreo ultrasónico . ( Como ya comenté anteriormente , el << callado >> encerraba , entre otros dispositivos , un equipo miniaturizado , capaz de emitir este tipo de ondas mecánicas o ultrasonidos  . La << cabeza emisora >> dispuesta en la parte superior de la vara - a 1,70 metros de la base - había sido acondicionada para captar las ondas reflejadas , ampliándolas proporcionalmente y acumulando la información en la memoria de titanio del computador nuclear . Una vez en el módulo , los ultrasonidos  - previamente codificados - podían ser convertidos en imágenes , analizando los órganos y las reacciones  fisiológicas del Maestro , tratando así de encontrar explicaciones.
El orificio común de entrada  y proyección  de estos  delicados sistemas había sido igualmente camuflados  con una banda de pintura negra . Y en el filo de dicha banda , Caballo de Troya había dispuesto otros dos clavos de cabeza de cobre . Al pulsar cada uno de ellos quedaba activado automáticamente  el mecanismo correspondiente  : bien el de ultrasonidos o el de << tele-termografía >> Con el fin de orientar con precisión cada uno de estos flujos  , la misión me había dotado de unas lentes de contacto a las que llamábamos << crótalos >>  Estas lentillas especiales - del tipo durom - fueron fabricadas con un producto de una calidad muy superior al que normalmente  utilizan los laboratorios de óptica y que , dado su caracter secreto , no puedo revelar .

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 6 )

Como si una fuerza invisible  hubiera descargado sobre él un fardo de cien kilos  , así fue incorporándose  el Maestro . Muy lentamente  , siempre con la cabeza hundida , el Galileo terminó por sentarse sobre sus talones . Y así permaneció un buen rato , de rodillas , en un angustioso silencio y sin levantar el rostro . Inconscientemente  , Juan Marcos y yo cruzamos una mirada . ¿ Qué estaba pasando ? ¿ A qué se debía  aquel súbito hundimiento ?
Jesús levantó el rostro hacia las estrellas y , gimiendo , llamó de nuevo a su Padre . Sus pómulos y nariz aparecían afilados  . La expresión de su rostro me impresionó . Había una mexcla de angustia y pavor . Sus labios , entreabiertos , comenzaron a temblar y , casi inmediatamente , todo su cuerpo empezó a estremecerse  . Eran convulsiones cortas . Muy rápidas y casi imperceptibles . Como si un viento helado estubiera azotando cada una de sus celulas.
El Nazareno cruzó sus brazos sobre el Tórax , haciendo fuerza con sus manos sobre los costados , como tratando de dominar aquellas convulsiones .
Y , de pronto , su frente , cuello y sienes se humedecieron con un sudor frío . Los estremecimientos se hicieron entonces más intensos y continuados y Jesús se dobló materialmente por su cintura , tocando la superficie de piedra con la frente .
- ¡ Abbá !.... ¡ Abbá !...
Aquélla fue la única palabra que acertó a pronunciar . Pero , más que una llamada , era un grito contenido de angustia y terror.
Ahora estoy seguro de que , en aquellos duros y cruciales momentos , el Galileo debió experimentar una punzante e indescriptible sensación de soledad , de aflicción y quizá , ¿ por qué no ? de miedo ante lo que le reservaba el destino.
Su cuerpo siguió tiritando y , de pronto , en un arranque , el Maestro se echó atrás , elevando sus manos y rostro .
Al verle quedé petrificado ...
Toda su cara , frente , cuello , así como las palmas de las manos , habían enrojecido  . La fina película inicial de sudor se había convertido en sangre .... Juan Marcos ocultó el rostro entre las manos .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 5 )

En ese instante , y como si Eliseo hubiera leído mis pensamientos , abrió la conexión , gritándome :
- ¡ Jasón , Jasón ! .... Se mueve otra vez . Ese objeto se está desplazando .... ¡ No puedo crerlo  ! ... Ha cambiado el rumbo : ahora está siguiendo el radial 240 ... ( El objeto , que había seguido una trayectoria Norte , empezaba a desplazarse en dirección Oeste - Suroeste . Justamente hacia el área de Jerusalen . Nota del Mayor ) ¡ Jasón , viene hacia aquí ! ... ¿ Me oyes , Jasón ?
- Te escucho  << 5 x 5 >> - le respondí como pude -. Pero ¿ no será algún meteoro ?
Eliseo casi me manda al infierno por aquella pregunta , evidentemente estúpida .
- Esa << cosa >> , Jasón , ha hecho estacionario ( Es decir , había permanecido estático o inmovil . Nota del Mayor ) durante más de veinte minutos ... Ahora se mueve muy despacio.
Si aquel inexplicable objeto se hallaba aún a unas 30 millas de nuestra posición , era ridiculo que siguiera escudriñando el espacio . Traté , pues , de calmar a mi hermano en el módulo , rogándole que me mantuviera puntualmente informado de las evoluciones del eco en el radar.
Mientras tanto , el Maestro se habia levantadoy , dando media vuelta , caminó hacia los discípulos . Dada la distancia , no pude registrar sus palabras , pero si observé cómo se inclinaba sobre sus hombres , tocándoles con la mano izquierda . Los dos que yacían se despertaron y vi cómo se incorporaban parcialmente .
Al poco , Jesús retornó hasta el calvero . Los tres apóstoles le observaron durante breves minutos , terminando por recostarse nuevamente .
Conforme fue aproximándose  aprecié algo extraño . El gigante se tambaleaba  . Sus pasos eran indecisos  , como si estuviera a punto de desplomarse .
Nada más llegar junto a la laja de piedra  cayó de bruces . Por un momento pensé que se había desmayado . Parte de su cuerpo había quedado sobre la plancha rocosa , boca abajo e inmovil . Juan Marcos  se incorporó , dispuesto a socorrerle . Pero , sujetándole por el brazo , le hice ver que no era conveniente molestarle . Supongo que si el Galileo no llega a moverse , el fogoso Marcos no habría seguido mis consejos y hubiera saltado en auxilio de su Maestro . Pero Jesús estaba plenamente consciente y el joven se tranquilizó.
Autor : J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 4 )

Aún no me había recuperado de la sorpresa producida por la aproximación de aquel misterioso objeto volante cuando vi como Jesús se desplomaba  , clavando sus rodillas en tierra . El golpe seco contra el suelo hizo estremecer a Juan marcos . Ni el muchacho ni yo habíamos visto jamçás  al galileo con un semblante tan pálido y abatido .
Durante varios minutos  permaneció con la barbilla enterrada entre los pliegues del manto que cubría sus hombros y pecho . Aquella profunda inclinación de su cabeza  no me dejaba ver con claridad su rostro , aunque estoy seguro que mantenía los ojos cerrados .
Sus brazos , inmóviles y derrotados a lo largo del cuerpo, acentuaban aún más aquel repentino decaimiento .
Después , muy lentamente , fue elevando la cabeza , hasta dejar sus ojos fijos en el cielo . El viento había empezado a enredar sus cabellos . Y levantando los brazos por encima del rostro , exclamó con voz apagada y suplicante : << ¡ Abba ! >> << ¡ Abba ! >>
Quedé desconcertado . Aquella palabra aramea  - que yo había escuchado en más de una ocasión , cuando los niños se dirigían a sus padres  - venía a significar << papá >> . Era el familiar y conocido apelativo  cariñoso que , por cierto , los judíos  no empleaban jamás cuando se dirigían a Dios . ¿ por qué lo utilizaba Jesús ?
Sus ojos me impresionaron igualmente : aquel brillom habitual se había difuminado . Ahoa aparecían hundidos y sombreados por una tristeza que , de no haber conocido el probado temple de aquel Hombre , hubiera jurado que se hallaba muy cerca del miedo .
- ¡ Abba ! - murmuró de nuevo- . He venido a este mundo para cumplir tu voluntad y así lo he hecho ... Sé que ha llegado la hora de sacrificar mi vida carnal... No lo rehúyo , pero desearía saber si es tu voluntad que beba esta copa ....
Sus palabras retumbaron en el huerto como un timbal fúnebre . No podía dar crédito a lo que estaba oyendo : ¿ Es que Jesús estaba atemorizado ?
- .... Dame la seguridad - prosiguió - de que con mi muerte te satisfago como lo he hecho en vida .
Sus manos , abiertas , tensas e implorantes , fueron descendiendo poco a poco . Pero su rostro - tenuemente iluminado por la luna - no se movió . Y sin saber por qué , yo también miré hacia la legión de estrellas y luceros , esperando que se produjera alguna señal.
Autor :J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 3 )

De pronto , cuando me encontraba atareado preparando la  << vara de Moisés >> un crujido de ramos me sobresaltó . Me volví y , a cosa de diez o quince metron  , mis ojos quedaron fijos en un bulto blanco que se deslizaba entre las jaras , aproximándose . Tomé el cayado en actitud defensiva y , con las rodillas en tierra , me dispise a rechazar el ataque de lo que , en un primer momento , identifiqué como un extraño animal. Pero , cuando aquella << cosa >> estaba casi al alcance de mi vara , se dutuvo . ¡ Era el joven Juan Marcos !
Respiré profundamente haciéndole una señal para que continuara agachado . El muchacho llegó hasta mí , explicándome  al oído que había abandonado su guardia porque quería estar cerca del Maestro  . No me atreví a sugerirle que regresara al camino pero , dadas las circunstancias  , le pedí que se mantuviera conmigo y en el más absoluto silencio . Al ver a Jesús en actitud orante , Marcos lo comprendió y me hizo un gesto de aprobación . A partir de esos momentos , y aunque procuré no perder de vista al impetuoso adolescente , mi atención quedó absorbida ya por el gigante de Galilea .
Y en ello estaba cuando , súbitamente , Eliseo - con gran excitación - abrió la conexión auditiva , informandome de algo que me dejó atónito . ¡ El radar del módulu estaba recibiendo información de un objeto que << volaba >> sobre la zona !
- Pero , ¡ no es posible ! le contesté , metiendo prácticamente la cabeza entre mis rodillas , de forma que el muchacho no pudiera oírme .
- ... Jasón , te juro que he maniobrado la antena y la pantalla de aproximación del radar  está codoficado un eco metálico . Ahí arriba , a unos 6000 pies , se está moviendo algo ..... ¡ Sí ! ahora lo veo mejor .... Se encuentra en 360 - 30 millas ( la situación del << objeto >> era de 360 grados ( al norte ) y a 30 millas de distancia del punto donde se hallaba posado el módulo . Nota del Mayor .)
¡ Dios santo ! ¡ Se ha parado !...
Levanté losojos hacia el firmamento y en la dirección en que había transmitido Eliseo , pero no observé  nada anormal . La fuerte luminosidad de la luna , cada vez más alta  , dificultaba la visión de las estrellas .
Mi compañero en la << cuna >> , tan confundido y perplejo como yo , permaneció con los cinco sentidos  sobre aquel insólito << visitante >> . Pero el objeto se había inmovilizado y así permaneceria durante un buen rato.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

lunes, 18 de mayo de 2015

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 2 )

Eliseo llevaba razón . Tal y como me había advertido horas antes , la fuerte pertubación en los altos niveles de la atmosfera  - al este de Palestina - empezaba a notarse  sobre Jerusalén . Un viento cada vez más insistente  y bochornoso agitaba los árboles  , silvando como un lúgubre presagio  por entren las tortuosas  ramas y raíces de los olivos  . El cañafístula que crecía junto a la caverna  castañeteaba  cada vez con más fuerza  , ayudándome a orientarme .
Al alcanzar  el fondo del huerto descubrí en seguida la figura del Galileo , en pie y con la cabeza baja  , casi clavada  sobre el pecho . Se encontraba , en efecto , a cuatro o cinco metros de la entrada  de la gruta , , en mitad del reducido calvero existente entre el olivar y la peña . A los pies del Maestro se extendía una de aquellas costras de caliza , blanqueada por la luna llena .
Sin perder un minuto salté al otro lado del muro y , arrastrándome sobre la maleza , rodeé la caverna , apostándome a espaldas del corpulento cañafístula . Desde allí - perfectamente oculto - pude seguir , paso a paso , todos los movimientos y palabras de Jesús de Nazaret.
La claridad derramada por la luna me permitía ver la figura del Maestro con comidad . Sin embargo , necesité acostumbrar mis ojos a la oscuridad que dominaba la masa de los olivos para descubrir , al fin , las siluetas de Pedro , Juan y Santiago . Los discípulos se habían sentado en tierra , acomdandose con sus mantos entre los últimos árboles , a poco más de una treintena de pasos del punto de donde permanecía el nazareno . Desde aquella distancia  , y a pesar de mis esfuerzos , no pude confirmar si se hallaban dormidos o no . A los quince o treinta minutos deduje que , al menos dos de ellos , debían haber caído en un profundo sueño , a juzgar por sus posturas - totalmente echados sobre el suelo - y por los inconfundibles ronquidos de Pedro . Un tercero , sin embargo , aparecía reclinado contra el tronco de uno de los olivos , aunque no podría jurar que estuviese dormido.
Autor :J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 1 )

Un silencio extraño había caído sobre el campamento . Yo sabía que aquélla no iba a ser una noche como las anteriores  pero , a pesar de ello , noté en el ambiente una especie de pesada turbulencia . Como si miles de fantasmas  - quizá esos << mensajeros invisibles >> a los que se había referido Jesús - planeasen sobre las copas de los olivos , agitando , incluso , las menguadas lenguas de fuego frente a las que yo permanecía . Y un escalofrío agitó mi espalda .
El campamenton dormía cuando , al filo de las doce de la noche , y una vez que Jesús y sus tres discípulos se perdieron entre las hileras del olivar , me levanté , advirtiendo a Eliseo que me dirigía al extremo norte del huerto . Con una rápida mirada recorrí las tiendas , la almazara y los cuerpos dormidos de los griegos y , una vez seguro de que todo se hallaba en calma , encaminé mis pasos hacia el muro que bordeaba el huerto por la cara este y que yo había explorado ya en mi primera visita a la finca de Getsemaní . Antes de desaparecer monte arriba , David Zebedeo me había anunciado que , de mutuo acuerdo con Juan Marcos , llevarían a cabo una vigilancia extra . Él , en las proximidades de la cima del Olivete - cubriendo así el flanco oroental del campamento  - y el muchacho , en el sendero que serpenteaba junto a la puerta  de entrada del huerto y que moría en el puente sobre el barranco del Cedrón . De esta forma , si la policía del Templo intentaba asaltar el refugio del Nazareno - bien por el camino más corto : el del Cedrón opor la cumbre del Olivete -, Marcos o el Zebedeo podrían dar la alerta , respectivamente . Pero los acontecimientos iban a desarrollarse de otra forma ...
Lentamente , procurando ocultarme entre la masa de árboles , fui avanzando hacia la gruta , sin perder contacto en ningun momento con el parapeto de piedra . De acuerdo con las consignas de Caballo de Troya , mi obsevación de la llamada por los cristianos << la oración del huerto >> debía efectuarse sin que los protagonistas tuvieranconocimiento o sospecha de mi presencia  . Para ello debía  saber con precisión  en qué lugar permanecerían los tres  apóstoles y dónde pensaba orar el Maestro . Si Jesús , como suponía , elegía las proximidades de la cueva , mi escondite sería precisamente  aquella pared que cercaba la propiedad de Simón , << el leproso >>
Autor :J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 6 de abril , jueves ( 53 )

Juan , Pedro y Santiago se habían sentado en torno a la hoguera y esperaban a Jesús . Éste había llamado a David Zebedeo , pidiéndole el mensajero más veloz . Al poco regresó con un tal Jacobo , que había desempeñado la función de << correo >> nocturno entre Jerusalén y Beth - Saida . Y el Nazareno le dijo :
- Vete en seguida a casa de Abner , en Filadelfia , y dile lo siguiente : el Maestro te envía sus deseos de paz . Dile también que ha llegado la hora en que seré entregado a mis enemigos y que seré muerto ....
El emisario palideció , pero Jesús prosiguió sin inmutarse :
- .... Dile igualmente que resucitaré de entre los muertos y que me apareceré a él antes de regresar junto a mi Padre . Entonces le daré instrucciones sobre el momento en el que el nuevo instructor vendrá a morar en vuestros corazones.
David y yo nos miramos . Jesús rogó entonces a Jacobo que repitiera el mensaje y , una vez satisfecho , le despidió con estas palabras :
- No temas . Esta noche , un mensajero invisible correrá a tu lado.
Mientras el Zebedeo ultimaba la partida del << correo >> , Jesús se dirigió a los griegos que acampaban junto a la cuba de piedra de la almazara y se despidió de ellos .
Yo permanecí sentado muy cerca de Pedro, Juan y Santiago . Los apóstoles , a pesar de sus esfuerzos  , comenzaron a bajar los parpados y a dar algunas cabezadas . El Maestro regresó hasta la fogata y , cuando se disponía a alejarse con sus íntimos hacia el interior del olivar , David le retuvo unos instantes . Con la voz trémula y los ojos húmedos acertó al fin a decirle :
- Mestro , he tenido una gran satisfacción al trabajar para ti . Mis hermanos son tus apóstoles , pero me alegro de haberte servido en las cosas más pequeñas . Lamentaré de todo corazón tu partida ...
Las lágrimas terminaronn por rodar por sus curtidas mejillas  . Y el galileo , sin poder contener su amor hacia aquel hombre prudente y eficaz . le tomó por los hombros , diciéndole :
- David , hijo mío , los otros han hecho lo que les ordené . Pero , en tu caso , ha sido tu propio corazón el que ha respondido y servido con devoción . Tú también vendrás un día a servir a mi lado en el reino eterno.
Y antes de separarse definitivamente del Maestro , David le confesó que había dado órdenes  para que su madre y su familia se trasladasen a Jerusalén . Jesús no pareció muy sorprendido.
- Un mensajero me ha comunicado - concluyó - que esta misma noche han llegado a Jericóy que mañana temprano estarán aquí.
El Nazareno le miró y respondió :
- David , que así sea .
Y uniéndose a los tres apóstoles , que esperaban al pie del olivar , se perdió en la oscuridad de la noche .
La gran tragedia estaba a punto de comenzar...
Autor :J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troyas - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 6 de abril , jueves ( 52 )

Pco después el grupo regresó al campamento .
David Zebedeo y Juan Marcos se aproximaron a Jesús y trataron inútilmente de convencerle para que se alejara de Jerusalén . A partir de aquellos instantes  - casi media noche  -, el habitual buen humor del rabí desapareció . Y con palabras entrecortadas por una profunda emoción , el Maestro rogó a sus discípulos que se retirasen a dormir . A regañadientes , los apóstoles fueron acomodándose  en la tienda y en sus lugares habituales de descanso . Pero antes , y mientras el Nazareno pedía a Juan , a Santiago y a Pedro que << permanecieron un poco más con él >> , Simón el Zelotes se dirigió con gran sigilo hacia uno de los laterales de la tienda de los hombres , abriendo un gran fardo . ¡ Eran espadas !
Los ochom apóstoles restantes acudieron a la llamada del Zelotes y se enfundaron las armas . Todos menos uno : Bartolomé . Éste , rechazando el equipo de combate , exclamó :
- Hermanos míos , el Maestro nos ha dico muchas veces que su reino no es de este mundo y que sus discípulos no deben combatir con la espada para establecerlo . A mi juicio , creo y pienso que el Maestro no precisa que empleemos las armas para defenderlo . Todos hemos sido testigos de su poder y sabemos  que puede defenderse de sus enemigos si lo desea . Si no quiere resistir  es porque esta línea de conducta representa su intento por cumplir la voluntad de su Padre . Por mi parte rezaré , pero no sacaré mi espada .
Al escuchar a Bartolomé , Andrés devolvió su espada . Si no me equivocaba  , en total eran ocho o nueve  los apóstoles que ceñían un arma en aquellos momentos . Todos menos Bartolomé  , Andrés y Juan ( aunque de este último no estaba muy seguro ).
Por fin , francamente agotados , los apóstoles y discípulos se retiraron , estableciendo un riguroso turno de vigilancia , consistente en dos hombres armados a las puertas del campamento . Por lo que pude deducir  , el grupo estaba persuadido de que la detención del Maestro por parte de los jefes de los sacerdotes no se llevaría a cabo hasta la mañana siguiente . Y se durmieron con la intención de levantarse muy de mañana , dispuestos a lo peor .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez