lunes, 24 de octubre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 40 )

No quise entrar en una discusión que , con toda probabilidad , no nos hubiera llevado a ninguna parte . Además , en todo caso , ése era uno de los cometidos del Maestro : mostrar al pueblo judío y al resto del mundo la << nueva cara del Padre >>.
E intentando conteporizar me interesé por el << demonio >> que gobernaba - eso supuse - al negro << tatuado >> . Su extraño comportamiento , después de la crisis , me tenía desconcertado .
El esenio , acérrimo defensor de ángeles y demonios , asintió con preocupación . Él también  había notado algo singular , pero no sabía qué pensar . En realidad , no estaba seguro del tipo de demonio que lo habitaba . Podía tratarse de un ángel caído - eso dijo - o quizá de uno de los hijos de Adán , << concebidos antes de los ciento treinta años , cuando el padre de la humanidad tuvo , al fin , un hijo según su imagen >> . Conforme hablaba , reconocí el capítulo quinto del Génesis .
- ... Son invisibles - prosiguió Assi en voz baja , como si temiera que los diablos pudieran oírlo -, pero Tinieblas y yo hemos visto sus huellas en los pantanos . Son idénticas a las de los gallos , aunque más grandes ...
Traté de averiguar algo sobre la procedencia y el perfil de Aru . Assi no sabía mucho . Formaba parte de un lote de esclavos . Era trasladado desde las tierras de África ( posiblemente de los oasis al sur de la actual Libia )hacia el mercado de Damasco cuando la caravana se cruzó en el camino del jefe del kan . Assi , curioso , inspeccionó el << cargamento >> y le llamó la atención el entonces adolescente . Era fuerte . Parecía sano . Señalaba los círculos que cubrían la totalidad de su cuerpo y repetía sin cesar : << ¡ Aru !... ¡ Aru ! >> ( << ¡ Mira ! ¡ observa ! >> , refiriéndose a las escarificaciones o cicatrices que formaban el << tatuaje >> . ) Nunca supo por qué , pero decidió comprarlo . Pagó una << mina >> ( aproximadamente , doscientos cuarenta de plata ) ; un precio regalado para lo que costaba entonces un esclavo judío . No tardó en comprender y en arrepentirse del << negocio >> . Nadie le habló del mal que padecía . Por eso , probablemente , se lo cedieron a un precio tan irrisorio . De eso hacía cinco años . Al llegar al kan , surgieron los problemas , y Aru tuvo que ser encadenado . En alguno de los ataques de cólera hirió gravemente a varios de los << endemoniados >> , que , obviamente , no podían huir o defenderse .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 39 )

Assi , tan agotado como Eliseo , tomó en sus brazos al niño y se dispuso a proporcionarle la comida . No lo permití . Le rogué que me cediera a la criatura . Yo lo haría . El esenio aceptó y , durante unos instantes , me contempló con curiosidad . El comportamiento de aquellos griegos de Tesalónica - silenciosos y pendientes del Galileo - no era muy normal . Me limité a remover el pan de cebada que flotaba en la leche . ¿ Qué podía decirle ?
Y fue al llevar la cuchara de madera a los labios del bebé - no creo que tubiera más de ocho meses - cuando recibí el penúltimo susto de aquel agitado día .
La oscuridad y la imagen del Maestro , depositando el pescado en la boca del hombre de la enorme cabeza , me despistaron .
El niño no reaccionó a mi voz . La cabeza colgaba flácida por encima de mi antebrazo . Como digo , me asusté . Deposité la escudilla en tierra y le tomé el pulso . Estaba vivo , pero ...
El auxiliador que no perdía detalle , preguntó si , además de << rico comerciante >> , era médico . La forma de tomar el pulso en el cuello , no pasó desapercibida para el rápido egipcio . Negué como pude , y Assi tomó de nuevo al bebé  y lo suspendió en el aire , sosteniéndolo por el pecho . La criatura , en esa posición ventral , presentaba la característica forma en << U >> invertida , con una fijación deficiente de los brazós y la referida flacidez de la cabeza . Era un guiñapo .
- Sus padres pecaron - aclaró el esenio -. Ahora , el Santo , bendito sea su nombre , lo ha castigado . Un espíritu maligno lo mantiene dormido todo el día ...
Guardé silencio .
El Santo , cuyo nombre no debía ser pronunciado , era Yavé . En cuanto al << castigo >> - ¡ por el pecado de los padres ! -, no se trataba , por supuesto , de la invasión de un demonio , sino de una hipotonía , un grave problema neurológico que afecta al sistema nervioso periférico y que , en definitiva , provocaba una debilidad muscular .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 38 )

Uno de los infelices , no sé si como consecuencia de los empellones o por hallarse trabado con la cuerda , había caído pesadamente y permanecia mudo , con la cara hundida en la escoria volcánica .
Eliseo y yo lo seguimos con la mirada . Creo que el restos de los ayudantes no se percataron de la decisiva maniobra del Galileo . Y digo decisiva porque aquel anciano , ciego y sordo , se estaba asfixiando con la ceniza que cubría el kan . Por lo que alcancé a distinguir , el hombre padecía lo que hoy llamamos enfermedad de Paget , una dolencia de origen desconocido que ataca esencialmente a los huesos y los destruye de forma rápida e irregular . Las piernas , muy arqueadas , parecían de trapo . No obedecían las órdenes cerebrales . La sobreactividad osteoclástica había erosionado el esqueleto , atacando , sobre todo , la cabeza. La enfermedad lo había transformado en un monstruo , con un espectacular engrosamiento de los huesos del cráneo . Yo jamás había visto una cabeza tan enorme y desproporcionada ...
El Maestro lo incorporó y se apresuró a limpiar boca y fosas nasales . El hombre respiraba ...
¿ Endeminiados ?  ¿ Un pobre viejo con una osteítis que estaba arruinando sus huesos y que , presumiblemente , se hallaba ciego y sordo como consecuencia de esa inflamación aguda y crónica de los huesos ? Era injusto , lo sé , pero debía acostumbrarme . Éramos observadores , Sólo eso ...
El Maestro , entonces , sentándose junto al anciano , solicitó de Assi una de las raciones  de pescado . Tinieblas , atento , dejó al niño que portaba entre los brazos a los pies del esenio y se apresuró a cumplir los deseos del Hijo del Hombre . Jesús troceó la tilapia recién asada y fue introduciendo el pescado en la boca del << poseído >> . Una apagada bendición fue la particular forma de agradecer la ayuda del Galileo . Pero el anciano no obtuvo respuesta . Jesús , serio y grave , sólo se preocupó de alimentarlo .
Supongo que fue excesivo para él . Mi hermano , desolado , optó por retirarse . Me hizo una señal . Cargó el saco de viaje y se alejó unos metros del fuego . Lo vi cubrirse con la mano y buscar acomodo en el suelo de ceniza . Al poco oí sus familiares ronquidos ...
La luna , en creciente , se despedía ya en un firmamento en blanco y negro .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

domingo, 23 de octubre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes , año - 25 ( 37 )

La incontinencia de esfínteres , los actos impulsivos elementales ( masturbación , etc ) y , en suma , la absoluta incapacidad para valerse por sí mismas las mantenía prisioneras en las cabañas . Las débiles mentales de carácter leve eran las menos conflictivas . No sabían distinguir un pájaro de una mariposa o un niño de un enano , aunque eso , en aquel lugar , poco importaba . Estaban siempre apegadas a lo concreto y a lo material . Apenas tenían memoria y , como mucho , Assi y los suyos debían tener cuidado con los enseres que capturaban . Su egoísmo era tal que resultaba muy difícil la devolución . Las oligofrénicas << moderadas >> eran más complejas . Desarrollaban también un lenguaje oral limitado , casi mímico , pero su dificultad para comprender las normas sociales las incapacitaba para casi todo .
¿ Posesión diabólica ?
¡ Dios de los cielos ! ¿ Cómo hacerles entender que no se trataba de espíritus inmundos alojados en aquellos desgraciados ? ¿ Cómo explicarles que las oligofrenias tienen otro origen ? ¿ Cómo decirle al auxiliador que existen más de diez causas conocidas que pueden conducir a ese tipo de retraso mental?
Naturalmente me abstuve . No era lo aconsejado . Para Assi , y para la sociedad de aquel tiempo , esas mujeres  eran << territorio >> ocupado por una legión de demonios , todos al servicio de Yavé o de los dioses  , y todos encargados de castigar los pecados de aquellos infortunados o los de sus ancestros . El hecho de no conocer siquiera su propio nombre - ¿ cómo podía hacerlo una oligofrénica grave o profunda ? - era una indudable << señal >> del castigo divino . Eso decían . Y para << ejemplarizar >> al resto de los ciudadanos sobre las consecuencias del pecado vestían a las << endemoniadas >> de color naranja . Al ver esas túnicas , todos sabían a qué atenerse ...
Jesús , de pronto , suspendió el desmigado del pan y , rodeando la hoguera , se encaminó hacia una de las cuerdas de << endemoniados >> .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 36 )

Recuerdo a uno de aquellos infelices con especial risteza . Era muy despierto . En su juventud , como consecuencia  posiblemente de un tumor o de una hemorragía , su cerebro había resultado afectado , lo que le originó un caminar inseguro y llamativo . A cada paso se veía en la necesidad de separar las piernas , colocando los brazos en cruz con el fin de mantener el equilibrio ( deambulación cerebelar ).
Esta patología , como digo , era suficiente para negar la indudable inteligencia del individuo . condenándolo al olvido y a la miseria . En este caso ocupaba el primer puesto en una de las cuerdas . Era uno de los pocos que obedecía las órdenes.
El que encabezaba la segunda tanda también sufría algún problema de origen nervioso . Al caminar , el pie , rígido , trazaba un arco , evitando que los dedos tropezaran con el suelo ( marcha conocida como << del segador >> , por el parecido con el desplazamiento de la guadaña ) . Tanto éste , como otros síndromes , tenían su origen no en una << posesión >> , sino en alteraciones medulares o cerebrales que se remontaban al nacimiento o al período fetal .
¿ << Endemoniados >> ? Pobre gente ...
Tinieblas ordenó que se sentaran . Primero lo hicieron los << inteligentes >> . Después , a empujones , los ayudantes lograron a medias que los << posesos >> se tumbaran sobre las cenizas . Las mujeres fueron las más recalcitrantes . Y entre risas nerviosas terminaron por ser acomodadas alrededor del fuego .
Al observarlas con más detalle presentí que aquellas infortunadas - igualmente << diagnosticadas >> como << poseídas >> - eran oligofrénicas . En otras palabras : seres humanos de escasa inteligencia o , como prefieren los franceses , << débiles mentales >> . Sus ideas y comceptos son tan pobres , su experiencia tan escasa y su capacidad de relación tan breve que los rendimientos intelectuales resultan siempre muy deficitarios , por no decir inviables .
Allí , obviamente , al aire libre , sólo permitían la presencia de las que demostraban una << posesión >> leve o moderada . Las oligofrénicas graves o profundas no salían de las chozas .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 35 )

Caminaban en zigzag. Otro levantaban exageradamente los pies , y luego los bajaban de golpe sobre los talones . Algunos , con las piernas rígidas , se arrastraban con pasos lentos y cortos . Observé igualmente a individuos que avanzaban con la cabeza erguida , mirando fijamente al cielo . Y entre aquellos no menos infortunados , varios niños y niñas , provistos de bastones , y con la típica marcha << en tijeras >>.
Un escalofrío me visitó de nuevo ...
Los << poseídos >> , porque de eso se trataba según el auxiliador , habían sido atados con una larga cuerda , anudada a cada tobillo derecho , lo que anulaba cualquier intento de fuga . Entre las dos cuerdas de << posesos >> , vigilante , distinguí al enigmático Tinieblas . Sostenía en brazos a una criatura .
A un grito del embozado , los que encabezaban las hileras se detuvieron a escasa distancia del hogar . Entonces , aterrorizado , empecé a sospechar...
Los supuestos << poseídos >> o << endemoniados >> eran , en realidad , enfermos y lisiados que manifestaban , junto a los trastornos mentales , los estigmas de su dolencia . Así , los afectados por << parálisis  cerebral >> ( encefalopatía estática ) mostraban algunas de las consecuencias del problema : hemiplejía ( con contracturas de cadera , rodilla y pie << equinos >> ) , diplejía ( con rodillas y pies equinovaros ) y tetraplejía espástica ( con las extremidades inferiores en la típica posición << en tijeras >> ). Otros, con la médula lesionada , presentaban lo que en medicina se llama << deambulación atáxica >>. Es decir , una falta de coordinación , especialmente en los movimientos musculares . Eran enfermos a los que , además , la << ataxia >> en cuestión alteraba los músculos del rostro y de la lengua , lo que provocaba una mímica aparatosa al reír o al intentar hablar . Esa situación , en definitiva , los relegaba a la penosa e injusta clasificación de locos o poseídos por las fuerzas del mal.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes , año 25 ( 34 )

Aquel auxiliador , como el resto de las gentes con las que convivió Jesús de Nazaret , no podía saber quién era en realidad el Galileo . Eran amigos o conocidos , sí , pero , insisto , nadie imaginaba su poder y mucho menos , su naturaleza divina  . Era lógico , por tanto, que Assi se preguntara por la singular persuasión de su voz y de su mirada . ¿ Quién era aquel Hombre ? ¿ Por qué actuaba así ?
¿ Qué había sucedido con el negro << tatuado >> ?
Tampoco nosotros lo supimos con certeza en aquellos momentos .
Me incorporé a la tarea de vigilar la cena . El resto , con Assi a la cabeza , rescataban las olorosas carpas , los barbos y las tilapias de la gran parrilla de hierro y repartían las grasientas raciones entre los enfermos y los  lisiados del otro extremo del kan , a los que este explorador había pasado revista . En muchos de los casos , el pescado tenía que ser desmenuzado y llevado a la boca de aquellos infelices , incapaces de sostener un plato . Varios de los cortadores cargaron algunas bandejas y se perdieron en el interior de las chozas de caña . Esta vez no me moví . Ya había visto suficiente ...
¿ Suficiente ? Y el Destino , una vez más , me salió al encuentro.
Mientras vigilaba el asado de uno de aquellos enormes binit , o barbos del Hule , de casi un metro de longitud , los vi aproximarse . Formaban dos hileras . Eran otros << inquilinos >> del kan , permanentemente recluidos en las cabañas y que , al parecer , sólo pisaban la explanada para ser alimentados o lavados .
Los hombres - no todos - vestían modestos saq o taparrabos , negros y deshilachados . Las mujeres , con las cabezas rapadas , presentaban el mismo ropaje : Túnicas que en su día fueron de color naranja , ahora mugrientas y hechas jirones .
Mientras se acercaban a la hoguera percibí unos movimientos anormales , casi grotescos . Poco después , al detenerse frente al fuego , empecé a comprender...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

sábado, 22 de octubre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes , año 25 ( 33 )

Si el loco veía o sospechaba cualquier manipulación del agua o de la comida , directamente relacionada con los << fármacos >> de Assi , la negativa a ingerirlos era automática , y se desencadenaba de inmediato otro ataque de ira . Era por eso por lo que Assi y su gente procuraban suministrar los sedantes a espaldas del amok.
En esta oportunidad , sin embargo , todo fue a la vista y con premeditación . Y el esenio y su ayudante , el Tinieblas , asistieron perplejos a la pacífica reacción del muchacho . Aru no se inmutó . Terminó las uvas y , satisfecho , siguió con curiosidad los movimientos de los allí presentes.
Assi pidió al embozado que le aproximara la calabaza . Ése fue otro momento de tensión , según el auxiliador .
Tinieblas , con gran templanza , se colocó en cuclillas frente al negro y le ofreció el recipiente . Ignoro si acertó a ver el rostro del embozado . La cuestión es que Aru respondió de una forma imprevisible , en palabras de Assi . Tomó el cuenco y bebió hasta apurar el agua y el lúpulo . Retiró la calabaza y dibijó una fugaz sonrisa . De nuevo me pareció descubrir la gratitud...
Después se recostó sobre la ceniza y cerró los ojos .
Assi expresó sus pensamientos en voz alta ...
- No lo comprendo ...
Dejamos a Aru y nos incorporamos a la hoguera que crepitaba en el centro de la explanada . Estaba a punto de anochecer . Los relojes del módulo debían de señalar las 17,30 horas.
Durante unos instantes observé los movimientos del jefe del kan . Aquel hombre entregado , generoso , paciente y amable se unió al trajín de Jesús y de los ayudantes en la preparación de la cena . Iba y venía , multiplicándose .De vez en cuando , con disimulo , espiaba al Maestro y , supongo , se preguntaba qué había sucedido con aquel violento y errático negro .Ahora , con la ventaja del tiempo y de la distancia , es fácil llegar a conclusiones . Entonces ( setiembre del año 25 de nuestra era ) , no fue sencillo .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes , año 25 ( 32 )

Y la absurda idea regresó . ¿ Fue curado por el Maestro ?
Como he dicho , eso no era posible . No era su hora . ¿ O sí ?
Aru , finalmente , troceó el pan y empezó a comer con avidez. Assi pensativo , se acarició la espesa y negra barba y siguió estudiando al demente  . Creo que estaba tan asombrado como este explorador .
Tinieblas interrumpió las reflexiones del jefe del kan . Mostró una calabaza con agua al esenio y esperó instrucciones . Assi tomó el recipiente y , sin perder de vista al hambriento negro , lo depositó sobre la ceniza , entre sus piernas . Y así continuó durante algunos minutos , sentado y en silencio . Por último abrió la caja de madera y tomó una de las ampollitas de vidrio.
Aru , tranquilo , estaba finalizando el racimo de uva . De vez en vez , se detenía y nos miraba . Los ojos , insisto , aparecían serenos .
Y el auxiliador , tras dudar , procedió a verter el contenido de la ampollita en el agua . Lo hizo sin disimulo . Abiertamente . Me pareció , incluso , que exageraba los movimientos . Aru , por supuesto , percibió la maniobra de Assi . Fui yo , torpe como siempre , quien no se percató del alcance de la sutil operación...
Después , junto al fuego , Assi me aclararía el porqué del gesto y la naturaleza del brebaje que arrojó en el interior de la calabaza.
Según dijo , el líquido era un extrato de lúpulo , muy eficaz para calmar la ansiedad . Tenía , además , un efecto sedante que garantizaba un profundo y reparador sueño . El esenio no se fiaba y , dejándose llevar por el sentido común , prefirió drogar al peligroso negro . Era una fórmula habitual en aquel lugar y con muchos de aquellos enfermos . Pero había también otra intencionalidad en los exagerados gestos del inteligente egipcio . Aru, en su demencia , mostraba siempre algunos tics o señales que anunciaban o presagiaban las violentas crisis . Una de esas << manías >> era una incomprensible obsesión por la caja de madera del auxiliador y , especialmente , por su contenido.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes , año 25 ( 31 )

No, aquélla no era la conducta habitual de un demente de esa naturaleza  . Pero , entonces , ¿ qué había sucedido ? Y una idea , tan absurda como inquietante , me asaltó durante algunos segundos .
<< No - me dije a mí mismo -, eso no es posible ... Él mismo lo ha repetido  : no ha llegado su hora .>>
El Maestro alivió la incómoda escena . Se deshizo del manto de color vino y , despacio , fue al encuentro de Aru . El negro , al principio , retrocedió . Jesús le mostró el ropón de lana y , sonriente , siguió caminando . El muchacho , comprendiendo , aguardó y el Galileo fue a cubrirlo .
No conseguía entender lo ocurrido ...
Y el Maestro , feliz , abrazó al joven . Aru , más confuso si cabe , no reaccionó y dejó hacer al extraño Hombre . Poco despues , tras aconsejar que le dieran de comer , el Galileo retornó al centro del kan.
Tinieblas , Denario , y Eliseo lo siguieron . Quien esto escribe , intrigado , permaneció en el sitio , vigilante . Assi debió de leer mis pensamientos e hizo lo mismo . Y el joven negro , arropado con el manto de Jesús , se dejó caer sobre la ceniza , sentándose junto a la cadena .
Jesús y el resto se afanaron y , al poco , vi alzarse un nervioso y voraz fuego . Los ayudantes y las cocineras iban y venían , preparando la cena .
Tinieblas no tardó en regresar . Portaba dos escudillas de madera . Una con un pan oscuro y la segunda con un cargado racimi de uva blanca . Dejó la comida frente al negro y se alejó de nuevo hacia la hoguera .
El esenio y yo esperamos la reacción de amok.
Negativo .
Aru no hizo nada anormal . Observó los alimentos y , desviando la mirada hacia el auxiliador , volvió a sonreir .
Fue una sonrisa limpia , sin asomo de demencia y cargada de gratitud . No era posible . Un loco no debería comportarse de esa manera , al menos despues de una crisis tan aguda ...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes , año 25 ( 30 )

El Maestro , de rodillas , lo dejó hacer . Aru retrocedió un paso y , súbitamente  , se detuvo . Lanzó una ojeada  al suelo de ceniza  y , al comprobar que no estaba encadenado , se inclinó , y palpó el desollado tobillo izquierdo . Así permaneció unos segundos .
Tinieblas , consciente de la gravedad del momento , fue a interponerse entre el amok y el auxiliador . Era evidente que procuraba la defensa de Assi .
Y en cuclillas , entre la sorpresa y la confusión , Aru desvió la mirada hacia el Galileo . Temí lo peor . Jesús era el más proximo. Si el loco se arrancaba , ¿ qué debíamos hacer ? E instintivamente deslicé los dedos hacia la parte superior del cayado , buscando la cabeza de cobre de los ultrasonidos .
El Maestro no movió un músculo . Tenía la vista fija en el verde manzana de los ojos del corpulento muchacho . Ninguno de los dos parpadeó . Y de la inicial firmeza , la mirada del Hijo del Hombre , como la luz que nos rodeaba , fue descendiendo - ¿ qué palabras utilizar ? - hacia una dulzura que podía tocarse . Y aquel hilo invisible entre el Dios y el hombre propició un benéfico final . Eso , al menos , es lo que deduzco ahora , al poner por escrito aquellos inolvidables días ...
Aru , para sorpresa de todos , sonrió . Assi y el embozado , mudos , lo observaron con desconfianza . El negro , sin embargo , se relajó y , curioso , fue a tocar el vendaje que protegía la ceja lesionada .
La crisis , aparentemente , se había alejado . E interpreté la calma como período que sigue a los violentos ataques de furia . El enfermo queda abatido , sin fuerzas siquiera para ponerse en pie y con una demoledora amnesia que le impide recordar lo sucedido . Y allí mismo , al ser testigo del comportamiento del amok , algo me dijo que el diagnóstico no era del todo correcto . El negro << tatuado >> se alzó de nuevo . No parecía exhausto . Todo lo contrario...
En esos instantes , se produjo un detalle que multiplicaría mi confusión y , supongo , la del resto de los testigos . Aru reparó en su desnudez y , en un gesto instintivo , fue a tapar sus genitales con ambas manos . Nos miró avergonzado y terminó por bajar la cabeza.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

viernes, 21 de octubre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 29 )

El Maestro retiró el << apósito ) y verificó con satisfacción que la sangre había empezado a coagular . El tejido de algodón cumplió su cometido.El auxiliador le proporcionó un nuevo trozo de tela , previamente empapada en agua , y Jesús , con idéntica paciencia y delicadeza , dedicó un tiempo a una miniciosa limpieza de la herida , retirando los granos , de lava que permanecían enterrados en la brecha.
Denario contemplaba la escena , escondido tras Eliseo . Ninguno de los ayudantes se atrevió a regresar . Asistían al desarrollo de los acontecimientos desde el lugar en el que limpiaban y troceaban el pescado . Creo que ninguno se percató de la liberación del amok.
Assi abrió la caja de madera y mostró al Galileo algunos de los remedios que había que utilizar en el caso que los ocupaba . Indicó con el dedo tres pequeños frascos de vidrio . Uno contenía miel . Otro - según dijo -, hojas de nogal cocidas en agua , y el tercero , una infusión de sófora , un árbol desconocido en Israel en aquellos tiempos y cuyas yemas eran transportadas por las caravanas desde las regiones más orientales de Asia . Una vez más , me asombró el buen hacer del esenio . Tanto la miel como las hojas de nogal eran excelentes desinfectantes . En cuanto a la séfora , con un alto contenido en glucósido flavónico , qué podía decir . Ayudaría , y muy eficazmente ,, a la recuperación de los capilares heridos . Assi , como ya referí , estudió medicina en Alejandría , recibiendo una clara influencia de los seguidores de Hipócrates . Su veneración por el sabio de Cos se observaba , incluso , hasta en la forma de ejecutar vendajes . Recordaba casi de memoria  De la oficinadel mádico , una de las obras del prestigioso galeno griego .
El esenio remató el vendaja en torno a la cabeza y , cuando lo ultimaba , Aru abrió los ojos .
Tinieblas , pendiente  , alertó al jefe del kan . Assi , pálido , se echó atrás y recogió precipitadamente la caja de madera .
Jesús no se movió.
El negro paseó aquellos enormes y sorprendidos ojos verdes a su alrededor y , al reparar en Tinieblas , se incorporó asustado .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 28 )

No fue posible desviar la mirada . Fue como si el universo entero lo hubiera visitado .
Los ojos , ahora más expresivos que nunca , más vivos y habladores , a pesar del silencio , se humedecieron . Y el rostro entero , rorado por aquel sol cómplice , se transfiguró . Yo vi la luz que lo bañaba y que se convertía en su verdadera piel . Entonces , estragulándome el corazón , una lágrima rodó súbita y presurosa , y se escondió en la desordenada barba .
Supongo que palidecí . ¿ Cómo definirlo ?
Era un Hombre - Dios con un hombre entre las manos  . Quizá fue la misericrdia lo que le hizo rodar aquella lágrima . Nunca lo supimos . Sólo lo sospechamos . Quizá fue una infinita piedad lo que movió e hizo descender el alma de aquel ser tan especial hasta los niveles en los que bregábamos . No sé explicarlo , pero el instinto me dice que fue el amor el que abrió la puerta de la ternura , conmocionando hasta la última célula de Jesús de Nazaret . Él habia aparecido en un mundo imperfecto y cruel , y ahora tenía a una de esas imperfectas criaturas entre sus manos . Quizá esa mezcla de misericordia , piedad , amor y ternura hizo el prodigio . Quién sabe ...
Se presentaron al mismo tiempo , ahuyentando aquellas reflexiones .
Assi reclamó la atención de << hasok >> - así lo llamaban , con razón - , y ordenó que liberarse el pie del negro . El embozado permaneció indeciso . Sus dudas eran comprensibles . Aru seguía inconsciente y nadie podía saber cómo reaccionaría al volver en sí. Pero el esenio repitió la orden...
- << Tinieblas >> ..., haz lo que te digo .
Hasok , en efecto , significa << tinieblas >> en lengua aramea .
No fui capaz de descubrir el rostro del hombre . Tinieblas se las ingenieba para moverse con agilidad y , al mismo tiempo , mantener la cara en la oscuridad del manto . Poco despues descubriríamos por qué .
Soltó el grillete y , tras arrojar la cadena al pie de la choza , se mantuvo inmóvil y vígilante , con los brazos desmayados sobre la túnica .
Autor : J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 27 )

Jesús plegó el sudarium que le servía habitualmente para recoger los cabellos en las largas caminatas y , buscando una zona no contaminada por el sudor , taponó la herida de la ceja , presionando delicadamente . Al cabo de medio minuto levantó la improvisada gasa hidrófila y observó la brecha . Por lo que pude percibir sólo estábamos ante una herida incisa , de escasa importancia , pero aparatosa . La sangre ( probablemente de los capilares ), de un rojo vino , fluía de modo continuo , formando lagunas ( napa ).
El Maestro inspeccionó el << apósito >> y su grado de absorción y , doblando la tela , repitió la operación , tratando de contener la hemorragia .
Fue un minuto largo , inolvidable .. Difícil de entender , sí , pero inovidable ...
Un Dios , arrodillado , sostenía en su regazo a un mísero y anónimo negro . La mano izquierda , firme y segura , velaba sobre la herida , y la derecha , con dulzura , acariciaba la sucia mejilla de Aru . Los dedos se pasearon despacio por el mentón y los labios , agrietados y casi irreconocibles .
Espié cada gesto e intenté deslizarme entre sus sentimientos . ¡ Pobre de mí ! ¿ Cómo comprender semejante cosa ?
Jesús , ajeno a cuanto lo rodeaba , siguió frenando la hemorragía . La cabeza , ligeramente inclinada sobre el muchacho , empezó a recibir los anaranjados rayos de un sol que se retiraba más allá del Jordán pero que , a juzgar por su empeño en iluminar al Hijo del Hombre , sabía muy bien lo que estaba ocurriendo ...
Quedé impresionado ..., una vez más .
Los cabellos , color caramelo , ahora sobre los hombros , recibieron la luz del crepúsculo y yo diría que de Alguien más ...
Fue en esos instantes , mientras rozaba con las yemas de los dedos los cerrados y ensangrentados párpados del amok , cuando quedé prisionero de sus ojos . No sé explicarlo . Las palabras , una vez más , son mi enemigo...
Autor : J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes , año 25 ( 26 )

Assi lanzó un grito ,suplicando al maestro que se alejara de Aru . Jesús siguió mudo . Los largos dedos del Hijo del Hombre se posaron una y otra vez sobre el pelado cuero cabelludo del agitado negro . La respiración de Aru era convulsa . Continuaba boca abajo , no sé si inconsciente . Busqué a Eliseo con la mirada . Permanecía detras del niño , tan desconcertado como todos . En esos momentos no sabíamos - no podíamos saber - Cuáles eran los pensamientos y las intenciones de aquel Hombre . Fue después , mucho después , cuando entendimos lo que realmente sucedió en aquel atardecer , en el kan del lago Hule ...
El Maestro miró al excitado auxiliador , y aquellos ojos - firmes y dulces al mismo tiempo - lo traspasaron . Assi enmudeció. No cruzaron una sola palabra . Y el esenio , comprendiendo que la orden no admitia discusión ni demora , se volvió a Denario y , por señas , le indicó que buscara a alguien . El sordomudo , admirado ante el evidente valor del Galileo , obedeció al instante , desapareciendo por detras de las cabañas .
No salía de mi asombro . ¿ Por qué liberar al peligroso negro ? ¿ Qué pretendía Jesús ?
 Me hallaba muy cerca , a cosa de metro y medio , e intenté buscar una explicación en el rostro o en sus gestos . Lo que acerté a descubrir no me sirvió en esos críticos instantes . Como decía , era muy pronto para comprender ...
El Maestro , en silencio , terminó por doblar la pierna derecha , arrodillándose frente al negro . Hizo girar el cuerpo de Aru y lo alzó suavemente , dejando que las espaldas descansaran sobre sus muslos . Inmovilizó la cabeza del amok sobre el vientre , buscó la cinta de tela que sujetaba sus cabellos y fue a desatarla .
Aru , con los ojos cerrados y la repiración entre cortada , parecía haber perdido la conciencia . Una de las cejas , rota por el impactocontra la escoria volcánica , manaba sangre en abundancia . El Maestro , entonces , se dirigió de nuevo al esenio y solicitó agua . Assi dudó . Al punto , sin embargo , rendido ante aquella voz afable y decidida , dio medial vuelta , obedeciendo .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

jueves, 20 de octubre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 25 )

El desgraciado , como ya indiqué , padecía un síndrme ligado a la locura que provocaba furiosos ataques de ira . En esos momentos se transformaba en una bestia salvaje , sin control alguno , capaz de aplastar a quien se pusiera a su alcance  . La posible dolencia , llamada amok ( lanzarse furiosamente a la batalla >> , según interpretación malaya ) , era relativamente habitual entre los orientales y determinadas etnias del África central.
A cada acometida , Assi y el grupo retrocedían instintivamente . El Esenio , nervioso , trataba de calmar al loco , aconsejándole que dejara en tierra la pesada ave del largo y afilado pico azul . Las palabras , los gestos y la proximidad del jefe del kan tuvieron un efecto contrario al deseado . Y el negro , en plena crisis , ciego por la rabia , lanzó otro ataque . Esta vez , frenado bruscamente por el grillete , aquella masa de odio y fuerza bruta perdió el equilibrio y se precipitó contra la ceniza volcánica . El pelícano rodó por tierra y Assi se apresuró a capturarlo .
Jesús , entonces , se dirigió a su amigo , el auxiliador , y pidió que liberara al negro . El rostro del Maestro continuaba serio .
Assi , como era de esperar , se negó en redondo , argumentando , con razón , que el estado de << Aru >> era peligroso para todos .
¿ Aru ? Aquél , en efecto , era el nombre - mejor dicho el sobrenombre - del joven negro amok . En arameo significa << mira >> o << he aquí >> . Pero no entendí el porqué del apodo.
Y Assi prosigió con sus razonamientos , tratando de convencer a Jesús de lo inadecuado de la petición . Según el esenio , Aru estaba poseído por un espíritu inmundo ; liberarlo sería una provocación para dicho demonio .
Jesús no replicó . Clavó la rodilla izquierda en la ceniza y , lentamente , con ambas manos , acarició el húmedo y << tatuado >> cráneo del demente . Nadie respiró . La reacción del amok podía ser fulminante y peligrosa . El grupo retrocedió otro paso e , imaginando un feroz embate , se disolvió , perdiendose por la explanada y las chozas próximas .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 24 )

El Maestro , entonces , levantó el rostro hacia el celeste de los cielos . Inspiró profundamente y así permaneció durante algunos segundos , con los ojos cerrados . Mi mente siguió en blanco . No entendía nada .
Y tan súbitamente como se apagaron , así regresaron los aullidos . Esta vez más lúgubres y prolongados ...
El grupo , como un solo hombre , dio un paso atrás , al tiempo que alzaban los puños , amenazadores . Aquello - lo que fuera - seguía avanzando . Algunas mujeres , aterrorizadas , dieron media vuelta y escaparon entre agudos chillidos .
Cuando caí en la cuenta , el Galileo se había incorporado y caminaba hacia el grupo . No lo dudé . Me fuí tras él .
Jesús , con paso decidido , rodeó a los cuidadores y fue a situarse a la cabeza de los nerviosos individuos , junto al esenio y el niño sordomudo.
¿ Cómo pude olvidarlo ?
Allí estaba el responsable de los aullidos . Eliseo y yo tuvimos un encuentro con él en la primera visita al kan . Se trataba del joven encadenado , un muchacho de unos veinte años , negro como el carbón y << tatuado >> de la cabeza a los pies con pequeños círculos ( en realidad , escarificaciones o incisiones en la piel , provocadas con algún punzón o arma blanca ) . Aparecía igualmente desnudo , sudoroso , con el rostro desencajado por la cólera y el tobillo izquierdo lacerado y sangrante por el continuo roce del grilleteque lo aprisionaba . Una cadena de gruesos eslabones , de unos tres metros , lo anclaba a la base de una de las cabañas . El Negro , alto y musculoso como el Galileo , había al límite permitido por la cadena , a poco más de dos metros de Assi y de Denario . Jadeaba violentamente , amenazando a los habitantes del refugio con un pelícano muerto que sostenía por encima de la cabeza . Varias veces lo proyectó hacia el auxiliador , acompañando lo ataques con otros tantos aullidos .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 23 )

Fueron segundos . Todo ocurrió muy rápido ...
Al contemplarla posición del sol , un súbito aleteo de las aves que descansabanen lo alto de las chozas me previno . Algo las había asustado . Y varias de ellas , extendiendo y batiendo las blancas alas , se alejaron hacia el horizonte de cañas .
Acto seguido , en mitad del silencio provocado por la caída del viento , oímos un aullido desgarrador . En un primer momento , desconcertado , no supe si era humano . Procedía de algún punto cercano del cañaveral , el este del refugio.
Y las grazas y las cigueñas que aún permanecían sobre las cabañas huyeron hacia el sol.
El Aullido , ahora más cercano , se repitió por segunda vez, terminando de alertar a la totalidad del kan. Assi, de nuevo en pie , dirigió la mirada hacia una de las chozas próximas al camino de acceso al albergue . Hizo un gesto a Denario y éste , rápido como una gacela , corrió hacia el punto del que parecía proceder el triste y prolongado lamento.
Hombres y mujeres se movilizaron y , antes de que mi hermano y yo acertáramos a comprender , se dirigieron hacia la choza en cuestión , en la boca del kan . Eliseo no tardó en sumarse al agitado grupo , intentando averiguar qué sucedía .
Los aullidos arreciaron y dedije que el hombre o el animal se hallaba muy cerca de los vociferantes cuidadores y cocineras. Era extraño . Si se trataba de una fiera , ¿ por qué no habían huido ? Todos como una piña , corrieron al encuentro del responsable de los aullidos ...
En esos momentos de agitación , no sé muy bien por qué , busqué al Maestro con la mirada . Seguía sentado en el mismo lugar , con los brazos apoyados en las rodillas . Miraba fijamente las ramas depositadas en el hogar y que había tratado de encender inútilmente . Su rostro , grave y ligeramente pálido , me alertó más , si caba , que los aullidos y el tumulto . ¿ Qué sucedía ?
Los aullidos , de pronto , cesaron . Y también el vocerío .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 22 )

Los ojos con las pupilas dilatadas , incapaces de parpadear , con una exilftalmia ( proyacción anormal del globo ) progresiva y aguda , me asustaron . Al reparar en el cuello y obserbar el abultado bocio estuve seguro . Aquella enferma padecía un hipertiroidismo ( quizá la llamada enfermedad de Graves ) al que había que sumar un problema mental grave que los psiquiatras denominan síndrome de Cotar o << delirio de Negación >> . El sujeto , como consecuencia de una esquizofrenia o de una lesión cerebral , considera que le han robado , no sólo sus órganos . Y cree que los ladrones están por todas partes .
La mujer , entonces , tiró de la túnica  que cubría mi pecho y , pasando de los gritos  a los gemidos y el llanto , se preguntó y me preguntó por su corazón .
- ¿ Dónde lo has puesto ?...
No hubo tiempo para más .
Dos de los cortadores de pescado y ayudantes del << auxiliador >> saltaron sobre la pobre enferma y la redujeron . Yo recuperé la << vara de Moises >> y , avergonzado , sin saber que hacer , me alejé del grupo .
Assi , en pie , alertado por los gritos de la demente , observaba atento . También Eliseo y el niño sordomudo se habían incorporado , expectantes . Sólo Jesús continiaba sentado . Tenía la cabeza baja , como si el incidente no hubiera existido.
Los cortadores hicieron una señal y el esenio , comprendiendo que todo estaba bajo control , volvió a arrodillarse frente a las piedras que formaban el hogar , aguardando mi llegada .
Mi mente , confusa ante lo que acababa de ver y lo que recordaba de la primera visita al kan , trató de estabilizarse . ¿ Por qué habiamos ido a parar a semejante infierno ? El Destino lo sabía ...
Quizá caminé tres o cuatro pasos , no más , hacia el centro de la explanada , cuando , inesperadamente , el viento cesó . El maarabit , como creo haber mencionado , procedía del mar Mediterráneo y soplaba habitualmente entre el nisán ( marzo - abril ) y el tisri ( setiembre octubre ), siempre entre el mediodía y la puesta de sol . Instintivamente , me volví y comprobé que faltaba más de una hora para el ocaso .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

miércoles, 19 de octubre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 21 )

Con los afectados por el mal de Alzheimer secedía algo parecido . La fase última los había reducido a simples u molestos << vegetales >> , incapaces de valerse por sí mismos . Y allí permanecían durante horas , mudos y rígidos , aguardando a que una neumonía , una infección urinaria olas terribles úlceras provocadas por las permanente postura en decúbito acortaran su desgraciada existencia . Los cuidadores (?) , ahora atareados en la preparación del pescado , no se distinguían precisamente por el cariño y la dedicación a estos infelices .
El último de los enfermos que alcancé a distinguir en aquellos momentos fue una mujer. Podía rondar los cuarenta años . Se hallaba sentada entre los << parkinson >> . Las muecas y los bruscos movimientos de manos y pies me indicaron de inmediato el mal que padecía : muy posiblemente un corea de Huntington , otros trastorno degenerativo y hereditario que se caracteriza por los movimientos rápidos y complejos , en especial en las extremidades .
Al llegar a su altura , las muecas arreciaron . Y la mujer , asustada , inició una rápida y continua expulsión de la lengua , elevando las cejar y procediendo a la ininterrumpida contracción de labios y párpados . Me eché hacia atrás , tratando de evitar un empeoramiento de la demente . La fortuna , sin embargo , no estaba de mi lado . Al retroceder fui a tropezar con otro de los inquilinos del kan , y me precipité sobre él . Me incorporé a gran velocidad y , ante la atónita mirada de cortadores , limpiadoras y de quien esto escribe , la mujer que había resultado arrollada se puso en pie , gritando como una poseída .
Fue todo vertiginoso.
Hizo presa en mis testículos y , berreando , axigió que << le devolviera lo que era suyo >>.
Al zarandearme , el manto que le cubría resbaló dejando al descubierto unos ojos prominentes , grandes como huevos y con las córneas ensangrentadas y ulceradas.
Fuera de sí , tras soltar los genitales , echó mano del vientre y , tirando con violencia del ceñidor , reclamó << su estómago y los intestinos >>.
- ¡ Me habéis robado , ladrones !... ¿ Dónde está mi sangre ? ¿ Dónde habéis puesto mi estómago y mis entrañas ?
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 20 )

Y volvió a sonreir ante el juego de palabras . Tamid , entre otras cosas , quería decir << vivir al día>>
En cuanto a su amigo , el paralítico , Tamim era sinónimo de << íntegro o intachable >>. Comprendí y sonreí para mis adentros . El que los había << bautizado >> con esos apodos era muy consciente del doble significado : << vivir al día >> era lo único a lo que podía aspirar el << niño - anciano >> . La progeria arrastraba generalmente anomalías cardíacas y respiratorias , así como lesiones cerebrales o del sistema , que desembocan siempre en una muerte prematura . En cuanto a Tamim , el calificativo era << intachable ... >>>, y sangrante . El joven , antaño fuerte y musculoso , sólo movía los ojos . Ni siquiera estaba capacitado para hablar . ¿ Cómo no ser íntegro en tales circunstancias?
Tamim había sido buscador de esponjas en las aguas de Chipre y de Grecia . Un día empezó a sentirse mal . Los músculos de las manos fallaron y , poco a poco , la dolencia fue extendiéndose por los brazos . Fue trasladado a las costas de Fenicia y , desde allí , al kan del Hule . Hacía semanas que había dejado de comer . Sólo admitía líquidos . Tamid , el << niño - anciano >> , cuidaba del él día y noche .
El muchacho paralítico , que parecía conservar intacta la inteligencia , me observó desde los profundos y vivísimos ojos negros . No supe qué hacer , ni qué decir . Y la tristeza , una inmensa tristeza , cayó sobre este impotente explorador . Yo no lo sabía en esos momentos pero , sin querer , estaba pasando revista a los protagonistas de un futuro y extraordinario suceso en el que , naturalmente , se vio envuelto Jesús de Nazaret . Pero esa historia llegará a su debido tiempo .
Algo más allá , tumbados en angarillas de tela y fibras vegetales , impasibles al viento y a las mortificantes moscas , se alineaban los más ancianos del kan . La mayoría ,por lo que pude apreciar , se encontraban en las fases más avanzadas del Parkinson y Alzheimer. En los primeros , el temblor ya no era importante , aunque las funciones motoras aparecían muy deterioradas , haciendo inviable la marcha . En realidad , ninguno de ellos era capaz de ponerse en pie . Se hallaban en decúbito supino , con las cabezas inclinadas sobre el tórax , las bocas abiertas y negras por el mosquerío y con un permanente babeo . Algunos hablaban a gran velocidad , con un hilo de voz tan monótono como ininteligible . Por supuesto , nadie respondía .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 19 )

Antes de proseguir el examen de aquellas pobres criaturas lancé una ojeada al grupo que permanecía en el centro de la explanada . El Maestro y el resto , aunque aparentemente absortos en la conversación , seguían mis movimientos con curiosidad . Eso , al menos , fue lo que deduje de sus furtivas miradas .
En cuanto a las mujeres y los cortadores , ninguno de ellos se preocupó demasiado por mi presencia .
El tercer y cuarto enfermos me dejaron igualmente desarmado y con el corazón en un puño ...
Sentado sobre la negra ceniza volcánica , un << niño - anciano >> sostenía entre sus brazos a un joven (?) paralítico .
Era la primera vez que me enfrentaba en las tierras de Israel a un caso de << progeria >> o muchacho con el aspecto de anciano .
Me situé en cuclillas y aventuré una amplia sonrisa . El niño respondía a las principales características de esa enfermedad : cabeza enorme , desproporcionada , calva , con gruesas venas sobresalientes , ausencia de cejas y pestañas . ojos saltones y diminutos , nariz en forma de pico de loro , mentón retraído , casi inexistente , pecho angosto , articulaciones grandes y rígidas y numerosas manchas marrones en brazos y manos .
Replicó con otra sonrisa , mostrando unos pocos dientes , tan irregulares como mal repartidos . La piel era fina , muy frágil , y los brazos y las piernas , casi esqueléticos . No cre que levantara más de un metro de altura .
- ¿ Qué edad tienes ?
Abrió de nuevo la enorme boca y respondió feliz:
- Veinte ...
Aquello también era singular . Según mi información , pocos síndromes de envejecimiento prematuro alcanzan tanta edad.
- ... Éste en mi amigo Tamim . Yo soy Tamid
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 18 )

La verdad es que nadie me proibió que los examinara . Y , lentamente , fui haciéndome a la idea . Aquel kan era muy especial ...
Allí , junto a los que preparaban la cena , vigilados en cierto modo por cocineras y cortadores , aguardaba una serie de enfermos  a los que no tuve acceso en mi primera visita al refugio . Assi , poco después , confirmaría la sospecha : se trataba de los << menos agresivos y problemáticos >> ; los únicos que no exigían una vigilancia estrecha y continuada .
¡ Dios de los cielos ! ¿ Qué era aquello ?.
Uno de los hombres , hecho un ovillo , con la espalda reclinada en las cañas , miraba sin ver. Moscas e insectos lo devoraban , pero , inmóvil como un mármol , ni siquiera pestañeaba .. Pasé la mano frente a los azules ojos y verifiqué lo que imaginaba : era ciego . Los dedos , especialmente los de las manos , eran extraordinariamente largos ( los pulgares alcanzaban diez o doce centímetros ).Examiné el resto de los tejidos de las extremidades y deduje que me hallaba frente a un posible síndrome que alteraba el crecimiento del esqueleto , la dolencia que padecía Abraham Lincoln.
A su lado , totalmente desnudo , aparecía un niño , de unos nueve o diez años de edad , de rodillas y con las manos atadas a la espalda . El mugriento rostro se hallaba igualmente torturado por nubes de insectos  . Una mordaza , más sucia  que la cara  del infeliz , mantenía la boca abierta . Espanté las moscas y comprobé que los labios estaban destrozados . Al aproximarme no se movió ; se limitó a gemir  . Inspeccioné los dedos de manos y pies  . No había duda  . Faltaban falanges completas . Quizá se trataba de un caso de autocanibalismo , conocido en medicina como síndrome de << Nyhan >> , otra dolencia de origen cromosónico y , como la anterior , de muy difícil solución . El niño , víctima de un retraso mental y motor , ternimaba devorando sus propios labios y dedos . De ahí la necesidad de atarlo y amordazarlo de forma permanente .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

martes, 18 de octubre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 17 )

Varias de las mujeres procedían a la selección y al lavado previos . Creí reconocer carpas , tilapias , barbos y siluros , todos ellos capturados en las cálidas aguas del Hule . Aunque la mayor parte de los << inquilinos >> del kan no era judía , Assi , como esenio , respetaba estrictamente lo establecido por la ley mosaica sobre animales puros e impuros . En este sentido , los alargados y << cilídricos >> siluros , sin escamas , de piel mucosa y prácticamente sin aletas , eran apartados y olvidados en un enorme cesto . Así lo disponía el extraño Yavé ...
Las carpas , en cambio , azules , verdes  y rosadas , eran abiertas por el vientre  y , una vez extraídas las entrañas , depositadas en barreños de piedra . Allí , otras mujeres las sazonaban con especias y sal gruesa . Algunos de los ejemplares - tipo << espejuelos >> - podían pesar del orden de los ocho kilos.
Al inspeccionar las tilapias y los barbos , dispuestos ya para el asado o la fritura , mis ojos se detuvieron unos instantes en los hombres y mujeres - supuestos << viajeros >> , de paso por el kan - que permanecían sentados o tumbados al pie de la choza . Me extraño porque casi no se movían . No hablaban . Las miradas , vidriosas ,  como hipnotizadas , perseguían con frenesí los destellos de los machetes de los cortadores de pescado . Presentí algo pero , rechazando la idea  , bajé la vista , simulando interes por uno de los ejemplares capturados por Assi y su gente en el Hule . Se trataba de un binit - así lo llamaron los cortadores -, un barbo de casi un metro de longitud y más de cinco kilos de peso , de aspecto similar al de las anguilas y que , días despues , de regreso a la << cuna >>, Santa Claus identificó como el Clarias Macracantus , una de las especies autóctonas de Galilea , con ocho barbas , en lugar de las dos o las cuatro que presentan el resto de los barbos en el labio superior . . El Clarias , aunque perteneciente al mismo orden y género de los barbus , se diferenciaba también del resto de las familias por el hecho insólito de lanzar unos << gritos >> que erizaban los cabellos en las noches de otoño.
Supongo que mi condición de mádico fue decisiva . Había prometido no presentarme como tal en aquel tercer << salto >> , evitando así los problemas en los que me vi envuelto en las aventuras precedentes . Y estaba dispuesto a mantener esta decisión , pero , a la vista de lo que tenía delante , no pude o no supe alejarme ...
No me equiviqué . La intuición jamás traiciona .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 16 )

Más adelante tendríamos puntual  información sobre la amistad entre Jesús y el egipcio , destacado por la comunidad esenia de Qumran en la lejana Gaulanitis con la finalidad de ejercer como médico entre los más desfavorecidos . Assise hizo cargo del kan y conoció al Maestro en una de sus habituales visitas a Nahum ( Cafarnaún ) . Allí nació una sincera amistad . Jesús visitaba el kan con frecuencia , y ayudaba , incluso , con algunas contribuciones económicas . Siempre era bien recibido . Meses más tarde , en plena vida pública , como creo haber referido , aquel esenio dulce y compasivo y , en especial , los lisiados y dementes que habitaban el kan , jugaría un papel importantísimo en uno de los prodigios del rabí de Galilea . Pero vallamos paso a paso ...
Jesús susurró algo al esenio y éste , levantando los negros y profundos ojos hacia estos inmóviles exploradores , nos animó de inmediato a que nos acercáramos .
Eliseo y el niño tomaron la delantera , uniéndose al jefe del kan y al Galileo . Yo respondí igualmente a los saludos de Assi y fui a sentarme a una prudencial distancia de los cuatro . El Maestro parecía más animado . El instinto , sin embargo , me previno .
Algo o alguien acechaba ...
Fue necesario esperar . El Maarabit no cedería hasta la puesta del sol . Con aquel viento obstinado no era fácil preparar el fuego .
Denario , acurrucado en el regazo de Eliseo , terminó por dormirse . Jesús y Assi siguieron conversando , y quien esto escribe , recordando la pasada experiencia en el interior de las chozas , se retiró discreta y silenciosamente , caminando hacia el grupo que procedía a la limpieza del pescado . Era casi seguro que el Maestro deseaba hacer noche en aquel lugar y , movido por la intuición , quise explorarlo en la medida de lo posible .
En un primer momento centré la atención en tres grandes canastos repletos de peces . Todavía saltaban , haciendo huir a las moscas y a las nubes de mosquitos . Los cortadores me observaron con curiosidad.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 15 )

A raiz del incidente en lo que llamábamos el << calvero del pelirrojo >>, justamente en recuerdo de Denario , Eliseo le tomó un especial cariño . Denario , sin embargo , al alcanzar la posada de Qazrin , desapareció de nuestra vista .
El niño , de pronto , alzó la cabeza y fue a distinguir la alta figura del Galileo , que se aproximaba . Se puso en pie y , alarmado , fua a tocar el hombro del que continuaba arrodillado . Al principio , cubierto con un blanco y generoso turbante , no lo reconocí . Además , era cinco años más joven...
El hombre se incorporó y , tras unos segundos de atenta observación , sonrió al Maestro . Rodeó las piedras que formaban el hogar y se dirigió a su encuentro.
Al desearle la paz y besarlo en la mejilla , Jesús le correspondió con el mismo saludo . Entonces supe que se trataba de Assi , el esenio . Era el único en el kan que vestía de blanco inmaculado , con una túnica hasta las rodillas . Lucía en el pecho la insignia de latón ( la haruta ) que lo acreditaba como médico o rofé : una hoja de palma . Él , sin embargo , rechazaba este título , asegurando que sólo Yavé era el verdadero rofé . Prefería proclamarse como un modesto << auxiliador >>. Lo conocí en la casa de los Zebedeo, en la aldea de Saidan , y en circunstancias << delicadas >> . Pero eso fue en el año 30 . Ahora , cinco años atrás , no podía reconocerme .
Fue casi simultáneo . Mientras el Maestro y el << auxiliador >> caminaban complacidos hacia el centro de la explanada  . Denario emitió uno de aquellos  sonidos guturales y , saltando sobre el hogar , corrió como un gamo  a nuestro encuentro y se abrazó a la cintura de mi hermano . Eliseo , sorprendido , acarició el desnutrido , casi esquelético , cuerpo del jovencito , y le besó los cabellos .Y el pelirrojo , tembloroso , permaneció así durante más de un minuto .
Assi y el Hijo del Hombre fueron a tomar posiciones alrededor de las piedras  , turnándose en un nuevo intento por hacer brotar el fuego . Parecían viejos conocidos
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 14 )

Al descubrir las chozas nos detuvimos . Eran siete , levantadas en círculo en una explanada de unos cien metros de diámetro , sobre una ceniza negra y volcánica , y y rodeadas de un no menos impenetrable bosque de arundos . Por detras del kan , a no mucha distancia , se adivinaba el rumor del río Joedán , que se alejaba del lago Hule . Ciento de aves acuáticas se recortaban en el cielo azul , preparándose con sus chillidos para la prometedora pesca de la puesta de sol . Algunas garzas y cigüeñas blancas , supongo que aburridas , habían optado por esperar sobre los tejados de ramas de palma de las chozas . Y desde allí , a tres metros del suelo , observaban o espantaban con displicencia los nubarrones de insectos que dominaban el calvero .
El Maestro avanzó seguro hacia el centro de la explanada . Estaba claro que conocía el lugar . Y Eliseo y quien esto escribe esperamos .
En mitad de la referida explanada , alguien se empeñaba en encender fuego . El viento racheado , sin embargo , hacía inútiles los intentos de aquellos dos personajes . A nuestra izquierda , junto a la pared de cañas de una de las chozas , trajinaba una docena de hombres y mujeres .. Otros , sentados o tumbados sobre la ceniza , dormitaban o comtemplaban el ir y venir de los primeros . Algunos de los hombres , con las túnicas arremangadas , limpiaban y troceaban pescado , arrojando las vísceras a grandes barreños de barro.
El corazán aceleró . Miré a mi hermano y éste , pálido , no replicó . Tenía la vista fija en el más joven de los dos individuos que luchaban por hacer prosperar el fuego .
¡ Era Denario , el niño sordomudo que había tratado de robarnos en las proximidades del yam ! Y recordé la información proporcionada por sitio . El jovenzuelo , de ocho o nueve años de edad , cuyo verdadero nombre era << Examinado >>  ( designación que se daba en aquel tiempo a los niños abandonados ) , había sido recogido en el kan por Assi , el responsable y administrador del albergue .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

lunes, 17 de octubre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 13 )

SErían las tres de la tarde ( hora nona ) cuando , inesperadamente , Jesús se detuvo . El viento arrecio , lo que dificultó la marcha . Espesas masas de polvo se levantaban sobre la senda , obligándonos a adivinar la llegada de las caballerías y , sobre todo , forzándonos a no perder de vista la blanca y ondeante túnica del Galileo . Lo más probable es que , de no haberse detenido , estos torpes exploradores no habrían reparado en el nuevo rumbo tomado por el Maestro.
Jesús hizo un gesto con la mano izquierda y , señalando un desvío , desapareció por la derecha de la ruta principal . Poco faltó , como digo , para perderlo ...
Al entrar en el senderillo , el paisaje cambió . Los huertos y las plantaciones de olivos y manzanos desaparecieron y nos vimos rodeados por una familiar y enredada << jungla >> de altísimas cañas , de hasta cinco metros de altura , venenosas adelfas y compactas espadañas , con sus esbeltos tallos buscando la luz . Y en lo alto , sobre los agitados penachos de plumas y las finas hojas de suf, que sirvieron para trenzar la canasta que salvó a Moisés, millones de zumbantes y peligrosos mosquitos , zarandeados por el maarabit.
No tardé en reconocer la estrecha huella . Era el camino que conducía al kan, el siniestro refugio en el que nos habíamos introducido cuando marchábamos hacia el macizo montañoso del Hermón . El recuerdo de los enfermos que alcanzamos a ver en dos de las chozas me estremeció. ¿ Qué no reservaba el Destino en esta nueva e inesperada visita ?
Según mis cálculos , en esos momentos nos hallábamos a unos seis kilómetros de la posada situada en el cruce de Qazrin y a veinte de la costa norte del lago o mar de Tiberíades . Dudé . ¿ Era aquel el lugar en el que el Maestro se proponía pasar la noche ? ¿ En las chozas , junto a los lisiados y los dementes ? Rechacé la idea y supuse que sólo se trataba de una visita . El sol huía hacia el oeste , pero aún faltaban tres horas para el ocaso . Lo lógico es que siguiéramos caminando , pernoctando , quizá , en el albergue de Sitio , el homosexual.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 12 )

Lo noté extraño . ¿ Cómo describirlo ? El Maestro parecía distante . Conversaba con nosotros , sí , pero su mirada terminaba perdiéndose en las caravanas y reatas de burros que iban y venían sin cesar por la ruta del yam . En algún momento , mi hermano y yo intercambiamos una mirada de complicidad . Después , lo confirmaríamos . Algo le sucedía . Aquél no era el expresivo , alegre y comunicativo Jesús del monte Hermón . Sólo fue una sospecha - quizá una intuición -, y como tal lo expreso : era como si el súbito contacto con la gente lo hubiera transformado , casi volatilizado . Parecía temer algo . Parecía como si el Dios que ahora lo acompañaba le hubiera mostrado , de pronto , la inmensa distancia existente entre Él y sus criaturas . Pero , como digo , sólo fue una ráfaga de luz que cruzó por mi mente . ¿ Quién sabe ?
Y su atención , al final del almuerzo, fue centrarse , casi exclusivamente , en los rostros tensos de los burreros , en sus gritos , en los pasos presurosos de los cargadores y en el polvo negro levantado por las caravanas , ahora arrastrado hacia el este por el puntual maarabit , el viento procedente del Mediterráneo . Y así permaneció largo rato , con una cierta tristeza posada en sus ojos ...
Nos sentimos impotentes . No sabíamos qué le sucedía con exactitud y , además , poco o nada podíamos hacer . Como ya dije , sólo eramos observadores .
- Prosigamos - anunció finalmente -, Dejemos que el Padre haga su trabajo ...
Esta vez fuimos nosotros los que , intencionadamente , nos quedamos rezagados . Eliseo , en efecto , lo había captado . ¿ Que sucedía ?¿ A qué se debía aquel singular cambio ? ¿ Ya no éramos sus amigos ? ¿ habíamos fallado en algo ?
Le hice ver que , probablemente como había sucedido en la jornada del 9 de setiembre en el Hermón , nosotros nada teníamos que ver con esta actitud del Maestro. Él tendría sus razones . Quizá , en algún momento , llegásemos a descubrirlas . Y así fue .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre - lunes , año 25 ( 11 )

Para unos , ese año 15 se correspondería con el 29 de nuestra era , ajustándonos al momento de la muerte de Augusto , el emperador que precedió a Tiberio ( Augusto falleció el 19 de agosto 767 ab urbe condita , es , en el 14 de nuestra era ). Según este cómputo , Jesús habría sido bautizado en el Jordan en ese año 29 . Eso significaba más de tes años de espera ...
Para otros especialistas , el año decimoquinto del reinado de Tiberio debía contemplarse desde el cómputo sirio . Ello nos situaría dos años atrás ( 12 de nuestra era ) . En esas fechas , Augusto dispuso que Tiberio fuera nombrado << colega imperial >> , iniciando así un período de gobierno conjunto . Aceptando esta hipótesis , el Bautista habría aparecido en la región del Jordán en el año 26 o 27 de nuestra era .
¿ Quién tenía razón ? A juzgar por los errores y las manipulaciones de los evangelistas , mi corazón se inclinó por la versión del Zebedeo . Y no tardaríamos mucho en comprobarlo ...
Con el sol en el cenit ( hora sexta ) , Jesús dejó que lo alcanzáramos . Habíamos descendido a poco más de cien metros sobre el nivel del mar , y la temperatura en el fértil valle del Hule seguía aumentando . Ahora , a las doce del mediodía , debía de oscilar entre los 20 y los 25 grados Celsius .
Dejamos atrás el cruce a la pequeña aldea de Dera y , tras comprar algunas provisioes ricas en vitaminas E y C , especialmente recomendadas para combatir nuestro mal , buscamos una sombra cerca del camino , en una de las prósperas plantaciones de zayit, los centenarios olivos de la alta Galilea . Era el momento de reponer fuerzas .
Eliseo , hambriento , dio buena cuenta de los huevos crudos , del trigo tostado , de las zanahorias , de los dátiles y de las nueces . Jesús prefirió de lomo de ciervo curado . Yo compartí la carne y , de postre , higos secos .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 10 )

En el año 25 de nuestra era , en el que nos hallábamos  en esos instantes , el Maestro , con sus treinta y un años recién cumplidos , se encontraba en plena forma física .
Y fue esa excelente forma física lo que me hizo dudar .
¿ Se proponía llegar al mar de Tiberíades en esa jornada del lunes ? A juzgar por las referencias tomadas en el viaje de ida hacia el Hermón , en esos momentos - más o menos hacia las diez de la mañana - podíamos estar a poco más de cincuenta kilómetros del yam . Demasiados para un solo día , si teníamos presente lo ya recorrido desde el amanecer . Y supuse , acertadamente , que Jesús tomaría la sensata decisión de pernoctar a lo largo de la agitada << arteria >> . Pero ¿ Dónde ?
Decidí no darle más vueltas al asunto . Y los pensamientos volaron más allá ...
Como he dicho , el maestro no se había pronunciado sobre sus planes . Al menos , sobre los inmediatos . Eso me intranquilizaba . Teníamos algunas pistas , proporcionadas por el Zebedeo padre , la Señora y los discípulos , pero sólo se trataba de conjeturas y recuerdos , todos ellos , obviamente , sujetos a la duda . El viejo Zebedeo calificó aquellos meses previos al periodo de predicación como << especialmente importantes >> , ratificando lo expuesto por María , la madre del Galileo , y los íntimos respecto al bautismo de Jesús en el Jordán ( mes de sebat o enero del año 26 ) y al célebre << milagro >> (?) de Caná ( febrero de ese mismo año 26 ). De ser ciertas estas opiniones , aún deberían transcurrir alrededor de tres meses para que el Maestro entrara en escena , oficialmente . Y digo bien - de ser ciertas - porque , a las lógicas dudas , se unieron las resultantes del estudio del Evangelio de Lucas , el único que apunta una fecha que podría estar asociada (?) a los inicios de la vida pública del Hijo del Hombre . El problema , de muy difícil solución , era que la fecha indicada por el escritor sagrado (?) - << año decimoquinto del reinado de Tiberio César >> - se hallaba sujeta a diferentes interpretaciones por parte de exégetas e historiadores
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

domingo, 16 de octubre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 9 )

Fueron sus únicas palabras . De pronto , aquella familiar e irresistible sonrisa amaneció de nuevo en el bronceado rostro , dejando al descubierto la blanca e impecable dentadura . Nos abrazó con la interminable sonrisa y , sain más , dando media vuelta , cargó el saco de viaje , reanudando la marcha.
Ni Eliseo ni yo supimos qué decir . No era necesario . Tenía toda la razón.
En el tiempo previsto divisamos Paneas , pero el Maestro , sin titubeos , evitó la populosa ciudad , rodeándola . Dejamos atrás igualmente las obras en la calzada romana y , sin contratiempos dignos de mención , fuimos a entrar en la transitada ruta que discurria casi paralela al primer tramo del río Jordán y en la que mi hermano y quien esto escribe habíamos vivido momentos tan intensos . La negra y crujiente ceniza volcánica gimió bajo las sandalias , anunciando una nueva etapa en aquella magnífica e inolvidable aventura ...
Caminábamos hacia el yam por la ruta que habíamos bautizado como la de los << catorce puentes >> . Eso era todo lo que sabíamos en esos momentos .
El Galileo se distanció nuevamente . Era su particular forma de decirnos que desaba estar solo . Y Eliseo y yo nos mantuvimos a medio centenar de metros , siempre pendientes . A pesar del intenso trajín de hombres , caravanas y ganado , en uno y otro sentido , la notable estatura del Maestro ( 1,81 metros ) , muy superior a la media judía de aquel tiempo , nos permitió un seguimiento cómodo . Ya me he referido a ello en otros pasajes de este diario, pero creo oportuno recordar que Jesús de Nazaret era también un atractivo ejemplar humano , con una constitución física envidiable , más propia de un atleta  que de un artesano . Sus hombris eran anchos y poderosos , con una mosculatura elástica y armoniosamente desarrollada . Jamás percibí un gramo de grasa . Las piernas , especialmente duras y fibrosas , destacaban por su potencia y agilidad . Su capacidad torácica era tal que difícilmente conseguíamos igualarlo en las marchas o , como habíamos tenido oportunidad de presenciar en las cumbres del Hermón , en la natación.
Autor : J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 8 )

Eliseo se unió a este explorador y me interrogó sobre la nueva senda . Poco pude decirle . Sospechaba que moriría en la ruta de Damasco , muy cerca de la citada ciudad de Paneas o Cesarea de Filipo . Y de buenas a primeras , sin saber cómo había empezado , nos vimos enzarzados en una estúpida polémica . Mi hermano se preguntó si habíamos actuado correctamente a la hora de regalar la tienda de pieles al joven fenicio . Yo argumenté que era lo adecuado . Ahora caminábamos más ligeros y , además , en cierto modo , se lo debiamos . Los Tiglat habían sido generosos y hospitalarios . No hubo forma de aunar opiniones . Mi hermano esgrimió que el camino hasta el yam era largo y que esa dichosa tienda seguía siendo necesaría . Quien esto escribe protestó y lo acusó de ruin. Comprendo que me excedí . Y el ingeniero replicó , tachándome de manirroto , << sin conciencia alguna del valor del dinero >> . Las voces se alzaron y también los insultos . Lo dicho : absurdo.
Y así caminábamos cuando , al salir de un recodo , fuimos a tropezar con un Jesús al que casi habíamos perdido de vista y , por supuesto , al que habíamos olvidado momentáneamente .
Se hallaba inmóvil en mitad del camino y con el saco de viaje a los pies . Evidentemente nos esperaba . Eliseo y yo enmudecimos . Lo más probable es que hubiera oído los gritos y los improperios . Nos detuvimos a dos o tres metros , avergonzados . Su rostro aparecía grave . Sobre la frente lucía ahora aquel lienzo blanco , enrollado y anudado a la parte posterior de la cabeza , tan familiar en las largas caminatas . La mirada m serena , fue de uno a otro . Mi hermano terminó bajamdo la cabeza y yo , como un idiota , pinté una sonrisa de circunstancias . Entonces se inclinó , buscando en el interior del petate. Al poco nos hacía entrega de un par de porciones de la amarillenta Keratia , las tabletas confeccionadas con las dulces semillas del haruv ( algarrobo ) , que , sabiamente mezcladas con huevo , leche y miel , recordaban el sabor del chocolate .Un alimento típico de las montañas de la Gaulanitis , tan sabroso como energético .
- ¿ Por qué os empeñáis en saborear lo amargo cuando podéis disfrutar de lo dulce ?
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 7 )

Jesús inspiró profundamente . Se recogió los largos y lacios cabellos color caramelo en la acostumbrada cola y , frotándose las largas y velludas manos , procedió a trocear el pastel , repartiéndolo.
¿ Por qué me había guiñado el ojo ? Sólo se me ocurrió una explicación . Él sabía lo que estaba pensando ...
El Maestro , entonces , aclaró las dudas del joven fenicio y , de paso , algunas de las nuestras . Su hora estaba cercana - dijo - , y debía de regresar con los suyos , preparándose para el momento en el que revelaría al Padre . No habló de fechas . Y ante el asombro de Tiglat , el Maestro le cedió el onagro , la tienda de pieles y la casi totalidad de las provisiones . Cargó algunas de las viandas en su saco de viaje y , tras desear la paz al muchacho y a los suyos , se alejó del asherat con sus típicas y rápidas zancadas . Eliseo y quien esto escribe , tan desconcertados como el fenicio , nos deshicimos igualmente de la tienda y , sin casi despedirnos , salimos tras Él , a la carrera .
Nos equivocamos de nuevo . El Maestro tenía muy claro qué y cómo hacer . E hicimos bien en situarnos en un discreto segundo plano . Lo sucedido en la cadena del Hermón fue una excepción . Nosotros , ahora , debíamos hacer la más endeble o insignificante de las insinuaciones . Aun así...
Y decía que erramos en las apreciaciones porque , al llegar al cruce de caminos ubicados frente al aserraderos , el Maestro , siempre en cabeza , tomó la dirección de Paneas , olvidando el senderillo que se alejaba hacia Bet Jenn , la aldea de los Tiglat . Aquella ruta , igualmente intricada y solitaria , descendía entre los bosques en dirección suroeste . En la referida encrucijada , un poste de madera anclado en la escoria volcánica era la única señal de vida en varios kilómetros a la redonda : << Paneas . Siete millas .>> Eso , más o menos , dependiendo del Destino , significaba alrededor de hora y media de marcha . Busqué el sol y deduje que podrían ser las ocho de la mañana . Ahí terminaron mis cálculos . ¿ Quién podía ir más alla con aquel Hombre?
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - año 25 ( 6 )

Tiglat , lógicamente confuso , nos interrogó sobre el destino de las provisiones . Mi hermano y yo guardamos silencio . Y Jesús , ausente , continuó con la cabeza reclinada en el basalto negro , ofreciendo el rostro al azul del cielo t a los tibios y primerizos rayos solares . Tiglat no repitió la pregunta . Se dirigió al onagro y buscó entre las viandas .
Eliseo se alejó unos metros del asherat , confundiéndose entre el oloroso maquis de tomillo , menta y salvia amarilla . Comprendí que deseaba orinar .
Y mi atención regreso al Hijo del Hombre.
El rostro , bronceado , alto y estrecho , de frente despejada y barba partida en dos , ahora algo descuidada por la larga permanencia en el Hermón , aparecía sereno , casi radiante . Tenía los ojos cerrados , mostrando aquellas hermosas y tupidas pestañas . No habíaduda . Jesús era un Hombre feliz , al menos en esos instantes .
Era desconcertante . El Maestro había ido a sentarse al pie de la representación de Resef y Aleyin , hijos del también dios fenicio Baal -Ros , el señor de los promontorios . A pesar de su condición de yehuday ( judío ) , no pareció importarle , en absoluto , la naturaleza pagana de la hilera de piedras . Pronto nos acostumbraríamos también a esta actitud del Galileo , siempre respetuosa y comprensiva con todos y con todo .
Tiglat extendió una estera de hoja de palma sobre la hierba que cubría el asherat y , en silencio , procedió a ordenar una serie de provisiones . Entonces recordé que todavía no habíamos desayunado .
Mi hermano se aproximó eufórico a la improvisada mesa e interrogó al muchacho . En esos momentos , Jesús abrió los ojos y , buscándome con la mirada , me hizo un guiño...
- Tarta de semillas de amapolas - anunció Tiglat , señalando un esponjoso pastel de color dorado -. Recién horneada por mi madre... Miel , sultanas , manzanas , mantequilla , huevos y cáscara de limón...
El delicioso dulce rematado con una capa de salsa de almendras y huevo batido . A su lado , mantequilla , confitura de granada y queso.
Autor : J.J.Benitez
UN abrazo
Antonio Martinez

sábado, 15 de octubre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - Año 25 ( 5 )

Jesús reanudó la marcha . Mi hermano se encogió de hombros y se apresuró a seguirlo . Por un momento pensé en la reaparición de << Al >> , el bandido de la pata de palo .Pero ¿ por qué me atormentaba ? Nosotros éramos unos simples observadores . Debíamos esperar . Sólo eso ...
Al llegar a la altura de los restos del bucol llamado << Anas >> ( << castigo >> ) , entre el camino y el apretado bosque de pinos albar , el Galileo se detuvo nuevamente . Su atención se hallaba centrada en el fondo del senderillo . Ni siquiera reparóen el esqueleto de Anas . Avanzó algunos pasos y volvió a detenerse . ¿ Qué sucedía ? Al final de aquel tramo , si no recordaba mal , se alzaba el asherat , la formación megalítica integrada por cinco piedras cónicas de basalto negro , toscamente labradas , que representaban a otros tantos dioses fenicios .
La inquietud se prolongó unos segundos . Mis dedos , instintivamente , se deslizaron hacia lo alto de la << vara de moisés >>...
Al poco respiré aliviado . Por la negra senda vimos ascender al joven Tiglat . Caminaba despacio , tirando de las riendas del alto y poderoso onagro , el asno propiedad del Maestro . Al vernos detuvo la marcha . El sol , despegando sobre la sierra , lo iluminó de frente , entorpeciendo la visión . Supongo que necesitó asegurarse sobre la identidad de aquellos tres inesperados caminantes . Finalmente sentándose en la orilla del Aleyin , el aprendiz de río que nacía en los ventisqueros , aguardó nuestra llegada .
El Muchacho , en efecto , conducía al animal hasta el << refugio >> de piedra  . En las dos grandes alforjas de junco , la familia había reunido las acostumbradas provisiones , suficientes para tres días .
Y me hice una pregunta cuya respuesta conocía muy bién : ¿ cómo había detectado aquel Hombre la presencia del joven guía fenicio ? Ni Eliseo ni yo lo descubrimos hasta tenerlo a la vista .
Jesús se acomodó al pie de uno de los ídolos de piedra y nos invitó a que lo imitáramos , descansando
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre - lunes año 25 ( 4 )

Y cargando sacos y tiendas , el Maestro y estos exploradores se alejaron del mahaneh , el rustico campamento ubicado en la cota 2.ooo , muy cerca de las nevadas cumbres del Hermón ; un paraje difícil de olvidar y al que tendríamos la fortuna de regresar en su momento .
El Galileo , en cabeza , tomó el senderillo que culebreaba entre los árboles , e inició el descenso hacia el refugio de piedra en el que la familia de los Tiglat acostumbraba a depositar loa provisiones todos los lunes y jueves  . Mi hermano lo seguía a corta distancia , y quien esto escribe , como siempre m cerraba la menguada expedición.
La niebla , advertida quizá por el sol , parecía detenida en los alrededores del dolmen . Eso nos benefició , permitiendo un avance más rápido y seguro .
¿ Un avance ? ¿ Hacia dónde nos dirigíamos ? Ni eliseo ni yo cambiamos impresiones con el Maestro . Sencillamente , nos limitamos a seguirlo . Él en todo momento , tomó sus propias decisiones . No podía ser de otra forma . Según mi hermano , esa mañana , mientras acompañaba a Jesús al último baño en la llamada << piscina de yeso >> poco faltó para que lo interrogara sobre sus inmediatos planes . El ingeniero , sin embargo , fiel a las normas , optó por el silencio . Era mejor así .
Alcanzamos el << refugio >> , en la cota 1 800 , en cuestión de minutos . Jesús parecía tener prisa .
Pensé que haría un alto y esperaría la llegada de Tiglat con las provisiones . Ma equivoqué . El Maestro dejó atrás el pequeño semicírculo de piedras negras que había servido de almacén y prosiguió por la senda , rumbo a la aldea de Bet Jenn . Eso , al menos , fue lo que supuse . Era verosímil que Jesús quisiera despedirse de la amable familia .
La estrecha y voluntariosa huella de ceniza volcánica desembocó , al fin , en un claro de tristes recuerdos . Jesús se detuvo y , en silencio , contempló la media docena de osamentas y vísceras de cabra que colgaban de las ramas de la corpulenta sabina . Allí , casi descarnada , oscilaba también la cabeza de Ot , el fiel y valiente perro de Tiglat , decapitado por uno de los bucoles ( bandidos de la Gaulanitis ) . Y durante algunos segundos rememoré la lucha bajo el fortísimo aguacero y la huida de los bucoles .
Eliseo y yo cruzamos una significativa mirada . Nadie dijo nada .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes - Año 25 ( 3 )

¿ ElMaestro ? ¿ Eliseo ? ¿ Dónde demonios estaban ?
Inspeccioné el banco de niebla . Proseguía el descenso , lamiendo ya los corpulentos cedros que rodeaban la explanada por la cara norte . En cuestión de minutos cubriría el campamento , haciendo muy difícil el avance de estos exploradores . Pero mis pensamientos regresaron a los antioxidantes . Los cálculos habían fallado . Si Jesús de Nazaret no retornaba al lago de inmediato , ¿ qué podíamos hacer ? La reserva de fármacos finalizaba , justamente , ese lunes ... Y los viejos fantasmas se presentaron de nuevo . ¿ Qué sucedería si las neuronas se colapsaban y provovaban un accidente cerebrovascular ? ¿ Qué sería de nosotros ante una súbita pérdida de memoria o de visión ?
En ello estaba cuando , de pronto , en el fondo del saco , mis dedos tropezaron con la pequeña plancha de madera . obsequio de Sitio , la posadera del cruce de Qazrin. Casi la había olvidado .
<< Creí no tener nada , pero , al descubrir la esperanza , comprendí que lo tenía todo . >> La leyenda , en koiné ( griego internacional ) , me conmovió . Y sentí una cierta vergüenza . ¿ No había aprendido nada en aquellas cuatro semanas junto al rabí de Galilea ? ¿ Por qué me preocupaba ? Según el Maestro , todo estaba en las manos del Padre ...
Me sobresalté . No oí sus pasos , que se aproximaban por mis espaldas . Unas manos se posaron dulcemente en mis hombros y , al volverme , aquellos ojos rasgados , acogedores , luminosos como la miel líquida , me sonrieron . Jesús presionó ligeramente con los largos y estilizados dedos . Eliseo , a escasos metros , contemplaba la escena con curiosidad .
- Confía - exclamó el Maestro , acariciándome con aquella voz firme y profunda . Y tomando la pequeña madera , tras algunos segundos  de atenta lectura  , concluyó - : Aquí lo dice bien claro ... Si tienes esperaza , si confías , lo tienes todo .
Era imposible acostumbrarse . Aquel Hombre , de pronto , se deslizaba en nuestras mentes  , saliendo al paso de los pensamientos . Supongo que este poder  formaba parte de su recién estrenada divinidad . A decir verdad , nunca nos acostumbramos .
- Vamos , es la hora ...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de setiembre , lunes . Año 25 ( 2 )

me apresuré a desmontar la tienda y revisé los petates . Sospechábamos que Jesús regresaría al yam ( mar de Tiberíades ) , aunque , como digo , ignorábamos sus planes . Las noticias proporcionadas por el Zebedeo padre terminaban ahí : << En el mes de tisri ( setiembre- octubre ), el Maestro descendió del Hermón ... >> ¿ Se trasladaría a Saidan , al viejo caserón de los Zebedeo , a orillas del lago ?¿ Cuáles eran sus intenciones ? ¿ Se aproximaría al yan por la ruta acostumbrada ? ¿ Se desviaría hacia Nazaret ¿ Cuánto tiempo dedicaría al viaje de regreso ? Estas cuestiones , en esos momentos , me mantenían relativamente preocupado . Hacía casi un mes que habíamos abandonado la cumbre del Rabíd y , aunque la << Cuna >> se encontraba en las mejores manos - las de Santa Claus , el ordenador central -, la seguridad de la nave seguía siendo una de nuestras prioridades. Debíamos regresar lo antes posible . Pero quizá el mayor desasosiego lo provocó la alarmante escasez del fármaco que actuaba como antioxidante ( dimitilglicina ) y que , como se recordará , trataba de frenar el mal que nos aquejaba , consecuencia de las sucesivas inversiones de masa de los swivels . Al repasar la << farmacia >> de campaña , verifiqué lo que ya sabía : sólo quedaban dos tabletas . Al día siguiente , martes , el tratamiento se vería inexorablemente interrumpido , animando así , en teoría , la producción de óxido nitroso ( NO ) que estaba << canibalizando >> nuestros cerebros . Esto , en suma , como ya expuse en su momento , podía significar una catástrofe ...
En cuanto a las provisiones , reducidas a unos pocos huevos y a los recipientes que contenían sal , aceite , vinagre y miel , casi ni lo consideré . La invasión de las hormigas arbóreas , las insaciables camponotus , había malogrado muchas de las viandas pero , como digo , ése no era el principal problema . Nuestras bolsas de hule conservaban buena parte del dinero con el que iniciamos esta nueva exploración ( treinta denarios de plata ). Al entrar en la cercana aldea de Bet Jenn podíamos adquirir todo lo necesario . << Por cierto - seguí reflexionando -, hoy es lunes , uno de los días en los que el joven Tiglat , el fenicio . debe aprovisionar el campamento . Si el Maestro se dispone a dejar estas cumbres , ¿ cómo piensa resolver el asunto de los viveres ?>>
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

viernes, 14 de octubre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - 17 de septiembre , lunes - año 25 ( 1 )

Aquel amanecer se presentó extraño ; hermoso e incierto al mismo tiempo . Los relojes de la << cuna >> marcaron el orto solar a las 5 horas , 16 minutos y 6 segundos .
Una espesa niebla ocultaba la cumbre principal del Hermón . Lenta , sin prisas , rodaba pendiente abajo , devorando los bosques de cedros . No tardaría mucho en alcanzar también la explanada en la que se levantaban nuestro campamento . El sol , naranja , se anunciaba ya entre los blancos y largos jirones de la inesperada niebla .
La tienda de pieles del Maestro aparecía recogida y dispuesta para el transporte . Y junto a ella , el saco de viaje de Jesús de Nazaret.
Eliseo tampoco se encontraba en el campamento . Supuse que ambos podrían hallarse en la << piscina >> , en la zona de las cascadas.
Y digo que aquel lunes , 17 de setiembre del año 25 de nuestra era , se presentaba incierto porque, para estos exploradores , todo era nuevo . Nada sabíamos de los planes del Maestro . El Destino quiso que diéramos con Él cuatro semanas antes y que tuviéramos la fortuna de ser testigos de un suceso del que no hay constancia y para el que , sinceramente , no tengo explicación : El proceso (?) de recuperación (?) o materialización (?) de la naturaleza divina . Desde el punto de vista de la comprensión humana , al menos desde mi corto conocimiento , ese cambio (?) resulta difícil de entender , aceptando que se tratara de un cambio . Sea como fuere , lo que contaba es que aquel Hombre , a partir de agosto del año 25 , se transformó en un ser muy especial ( más todavía ). Para quien esto escribe , la definición más aproximada sería << Hombre - Dios , tal y como he manifestado en otras páginas de este apresurado diario . Es decir , un Hombre con un poder que nada tenía que ver con la mísera naturaleza humana .
Algo nunca visto en la historia del mundo.
Éste era nuestro amigo y ésta , la nueva misión : seguirlo día y noche y dar testimonio de cuanto viéramos y oyéramos .
Autor J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - Síntesis de lo publicado

Enero de 1973
En un proyecto secreto , dos pilotos de la USAF ( Fuerza Aérea Norteamericana ) viajan en el tiempo al año 30 de nuestra era . Concretamente , a la provincia romana de la Judea ( actual Israel . Objetivo aparente : seguir los pasos de Jesús de Nazaret y comprobar , con el máximo rigor , cómo fueron sus últimos días . ¿ Por qué fue condenado a muerte ? ¿ Quién era aquel Hombre ? ¿ Se trataba de un Dios , como aseguran sus seguidores ?
Jasón y Eliseo , responsables de la exploración , viven paso a paso las terroríficas horas de la llamada Pasión y Muerte del Galileo . Jasón , en su diario , es claro y rotundo : << Los evangelistas no contaron toda la verdad >> Los Hachos , al parecer , fueron tergivesados , censurados y mutilados , obedeciendo a determinados intereses . Lo que hoy se cuenta sobre los postreros momentos del Maestro es una sombra de lo que sucedió en realidad . Pero algo falló en el experimento , y la Operación Caballo de Troya fue repetida .

Marzo de 1973
Los pilotos norteamericanos << viajan >> de nuevo en el tiempo , retornando a Jerusalén del año 30 . Allí comprueban la realidad del sepulcro vacío y las sucesivas << presencias >> de un Jesús resucitado . Los científicos quedan desconcertados : la Resurrección del Galileo fue incuestionable . La nave de exploración se traslada al norte , junto al mar de Tiberíades , y Jasón , el Mayor de la USAF , asiste a nuevas apariciones del Resucitado . La ciencia no sabe , no comprende , el porqué del << cuerpo glorioso >>.
Jasón se aventura en Nazaret y reconstruye la infancia y la juventud de Jesús . Nada es como se ha contado . Jesús jamás permaneció oculto . Durante años , las dudas consumen al joven carpintero . Todavía no sabe quién es realmente .
A los veintiséis años , Jesús abandona Nazaret y emprende una serie de viajes << secretos >> de los que no hablan los evangelistas.
El Mayor va conociendo y entendiendo la personalidad de muchos de los personajes que rodearon al Maestro . Es así como << Caballo de Troya >> desmitifica y coloca en su justo lugar a protagonistas como María , la madre del Galileo , a Poncio y a los discípulos . Ninguno de los íntimos entendió al Maestro y , mucho menos , su familia .
Fascinados por la figura y el pensamiento de Jesús de Nazaret, los pilotos toman una decisión : acompañaran al Maestro durante su vida pública o de predicación . dejando constancia  de cuato vean o oigan . Para ello deben actuar al margen de lo establecido oficialmente por << Caballo de Troya  >> y aunque sus vidas se hallan hipotecadas por un mal irreversible  - consecuencia del propio experimento -, Jasón y Eliseo se arriesgan en un tercer << salto >> en el tiempo , retrocediendo al mes de agosto del año 25 de nuestra era . Buscan a Jesús y lo encuentran en el monte Hermón , al norte de Galilea . Permanecen con Él durante varias semanas y asisten a un acontecimiento trascendental en la vida del Hijo del Hombre : en lo alto de la montaña sagrada , Jesús << recupera >> su divinidad . Ahora es un Hombre - Dios . Jesús de Nazaret acaba de cumplir treinta y un años .
Nada de esto fue narrado por los evangelistas...
J.J. Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 7 - Nota del autor

Nahum - la ciudad de Jesús - abre una nueva etapa en la serie << Caballo de Troya  >> . En esta septima entrega del Mayor norteamericano que viajó a la Palestina del siglo I todo cambia . Descubrir la trama no es aconsejable . Usted , probablemente , no dará crédito a lo que lee en sus páginas . Quizá tenga razón , pero no olvide que la verdad supera siempre a la ficción .
Sí , podemos asegurarle que si se decide a leer Nahum, sus certezas religiosas saltarán por los aires , afortunadamente . nada de lo que se considera oficial y ortodoxo guarda relación con lo escrito en << Caballo de Troya >>. Dicho queda .
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - tomo 6 - Cuarta y última semana en el Hermón y ( 10 ) Final del tomo 6

Lamentablemente , estos acontecimientos , registrados , como digo , en septiembre del año 25 , no fueron bien entendidos por los últimos deguidores del rabí de Galilea . Tal y como verificaríamos más adelante , Jesús los detalló con toda claridad de que fue capaz . Sin embargo , fueron tergivesados . Salvo Juan , que no los menciona , los evangelistas y Pablo de Tarso ( Hebreos , 2-14 ) terminarían confundiendo asunto y escenarios , ubicando el encuentro del Maestro con los rebeldes ( el Diablo ) al otro lado del río Jordán , tras el bautismo por Juan , el Anunciador . Del Hermón , ni palabra . De la trascendental y definitiva toma de conciencia por parte del Hijo del Hombre , de su naturaleza divina , ni palabra . De sus intensas comunicaciones con Ab-ba en la cumbre de la montaña sagrada , ni palabra . En suma : otro desastre literario de los supuestos escritores sagrados ...
Como espero tener ocasión de relatar , lo sucedido en el célebre << desierto >> , tras el bautismo en el Jordán , fue mucho más importante que lo narrado por los evangelistas . Y lo adelanto ya : en dicho retiro no hubo tentación alguna ...
Creo haberlo mencionado . El Hijo del Hombre fue tentado , sí , pero no por el Diablo . Lo ocurrido en el Hermón no fue una tentación propiamente dicha . Fue un acto de amor. Otro más de aquel magnífico Hombre ...
Y llegó el final de nuestra estancia en las cumbres de la Gaulanitis . Esa noche , cercano el lunes , 17 de septiembre , antes de retirarnos a descansar , Jesús de Nazaret dio una última orden :
- Preparaos . Mañana partiremos . La hora del Hijo del Hombre está próxima ...
Y así fue . Su hora - la de la vida pública  - se acercaba . Y estos exploradores fueron testigos de excepción .
Sí , la aventura acababa de empezar ... >>
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - Cuarta y última semana en el Hermón ( 9 )

En esos momentos - y sigo transmitiendo sus explicaciones -, el  Hijo del Hombre , por expresa voluntad de Ab-ba , fue investido como príncipe de este mundo . Un título especialmente importante para Él .
A partir de ese suceso - afirmó -, la rebelión quedó << lista para sentencia >> . Al rechazar , una vez más , su misericordia , la suerte de todos ellos depende ahora de << otras instancias >> Y así sigue.
Esto , ni más ni menos , fue lo acaecido en el Hermón en aquellos días . Unas jornadas transcedentales en las que , no obstante , no llegamos a percibir nada extraño , salvo la ya referida y grave actitud del Maestro . La explicación era simple : esa << batalla >> no se desarrolló a nivel físico . En otras palabras : aunque lo hubiéramos acompañado a los ventisqueros , nada habríamos visto , ni tampoco oído...
Como decía , no fue fácil asimilar tan intricadas y misteriosas explicaciones . Lentamente , sin embargo , iríamos divisando una << luz >> que centraría el espinoso problema y , sobre todo , que despejaría otras no menos interesantes incógnitas.
Por ejemplo , según el Maestro , una de las razones de la violencia y primitivismo de la Tierra hay que buscarla justamente , en las consecuencias de esa desgraciada rebelión . Al traicionar las leyes divinas , nuestro mundo , como el resto de los planetas que se levantó contra Ab-ba , quedó automáticamente incomunicado y sumido en la oscuridad y la barbarie . Y , << técnicamente >> , así continúa . Sólo cuando la << cuarentena >> sea levantada , la humanidad - esta infeliz humanidad - recuperará la normalidad .
Naturalmente , le preguntamos : ¿ Cuándo llegará ese venturoso día ? La respuesta fue rotunda :
- Cuando los rebeldes sean juzgados ... Pero eso no está en mis manos .
Lo que sí estaba al alcance del Hijo del Hombre era consolar e iluminar a las criaturas que padecen - y padeceran- este aislamiento . Y escogió uno de esos mundos en rebelión , sembrando la semilla de la esperanza : Ab-ba existe . Ab-ba espera . Ab-ba os ama
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

jueves, 13 de octubre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - Cuarta y última semana en el Hermón ( 8 )

Un viejo conocido de los humanos - Luzbel - , jefe jefe de esa casi insignificante parcela de la galaxia , se alzó contra el orden establecido , protestando por el largo camino exigido para llegar al Paraíso . Al Parecer , calificó esa << marcha >> de << fraude total >> , dudando , incluso , de la existencia de Ab-ba . La rebelión , sin embargo , no alcanzó excesivo éxito . Sólo 30 o 40 mundos la secundaron . La Tierra fue uno de ellos .
Pues bien , no deseando acudir a métodos más severos - a los que tenía legítimo derecho -, el magnánimo Hojo Creador de este universo optó por encarnarse y << camuflarse >> entre las más modestas de sus criaturas . Justamente entre las que habitaban en uno de esos mundos en rebeldía . Y se hizo hombre . Y vivio como tal , anunciando a los infelices súbditos de los príncipes rebeldes dónde estaba la verdad y quién era Ab-ba .
Pero la naturaleza divina del humilde carpintero no pasó desapercibida para los jefes planetarios que encabezaban la insurrección . Y dos de ellos - un alto representante de Luzbel y el propio principe del mundo seleccionado por el Hijo divino - acudieron a su presencia . Y lo hicieron en aquellos días de septiembre y en aquel lugar : Ésta , probablemente , fue la razón del súbito ensombrecimiento del Hijo del Hombre cuando se alejó del mahaneh .Él sabía lo que le aguardaba en la soledad de los ventisqueros . Sabía que estaba a punto de ofrecer una nueva oportunidad a sus hijos descarriados .
Y se sometió , dócil , a los interrogatórios y proposiciones .
Pero , como decía el << cuento >> , sólo se sometió a la voluntad de su Padre .
Por último , estos seres no materiales - creados por el propio Hijo divino en luz y perfección - se retiraron derrotados .
Y el universo de Jesús de Nazaret - según sus palabras - asistió perplejo y conmovido a la << batalla dialéctica >>.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez