domingo, 18 de septiembre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 41 )

Eliseo , nervioso , se desnudó como pudo y , sin dudarlo , siguió el ejemplo de Jesus de Nazaret .
Y yo , sin poder creer lo que estaba viendo , fui a sentarme al filo de la << piscina >> , contemplándolos .
¡ El Maestro nadando !
Quizá suene a infantilismo . No lo sé ... Tampoco importa . Para mi , aquel Jesús era nuevo . Distinto . Tan cercano y natural ...
Braceaba ágil , con fuerza . Se detenía . Tomaba aire y desaparecía bajo las aguas . Buscaba al ingeniero . Hacía presa en sus piernas , y como si fuera una pluma , lo levantaba sobre la superficie , dejándolo caer . Risas . Eliseo , desconcertado , se recuperaba y , ni corto ni perezoso , perseguía al Maestro . Se apoyana en los brillantes y musculosos hombros e intentaba hundirlo . Imposible . El Hijo del Hombre era una roca . Se revolvía . Chapoteaba . Y , entre carcajadas , terminaba hundiendo de nuevo al pobre Eliseo...
No sé cuánto tiempo permanecí allí arriba , atónito ...,y feliz . Si , esa es la palabra esaxta : feliz .
Pero , de pronto , les vi cuchichear . Y , en silencio , se desplazaron hacia quien esto escribe . Ambos lucían una sospechosa sonrisa de complicidad .
Me puse en pie y , comprendiendo las malévolas intenciones , supliqué calma . Me desvestí a toda velocidad y , antes de que fuera presa de aquellos maravillosos << locos >> , salté a la << piscina >> . cuando acerté a resollar , cuatro poderosas manos cayeron sobre mí , hundiéndome .
Y como tres niños , sin dejar de reir persiguiéndonos una y otra vez , así se prolongó aquel primer e inolvidable baño a los pies del Hermón .
Nunca , nunca podré olvidarlo ...
Una hora después , agotados , nos reuníamos al pie de los cedros .
El Maestro soltó sus cabellos y fue a sentarse frente a estos jadeantes exploradores .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

sábado, 17 de septiembre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 40 )

El Galileo cruzó la explanada , adentrándose en la breve arboleda del referido flanco este . Al otro lado nos aguardaba una no menos reconfortante sorpresa .
¡ Las cascadas !
Creo que fue normal . Eran demasiadas emociones como para recordar algo tan insustancial como las repetidas alusiones  de los montañeses a aquel << poco recomendable lugar >> . Espero volver sobre ello , pero , francamente , la presencia del Hijo del Hombre me tenía - nos tenía - medio hipnotizados...
Al filo mismo de los cedros apareció el olvidado nahal Hermón . Bajaba de los ventisqueros . Y lo hacía espumoso , enfadado y protestón . A la altura de la meseta , a cosa de cinco o seis metros por debajo de nuestros pies , el terreno se escalonaba , forzando a saltar al torrente . Resultado : dos blancas y rumorosas cascadas de más de dos metros de altura cada una . Y entre ambas , una espaciosa y mansa << piscina >> , de aguas frías  y transparentes . Un amarillento circo rocoso de yeso cenozoico , magistralmente diseñado por la Naturaleza , ocupaba parte de la << piscina >> , frenando el ímpetu del nahal . El roqueo acompañaba a la corriente , formando un segundo islote al pie de la última cascada .
Desde ese instante , para Eliseo y para quien esto escribe , el remanso en cuestión sería bautizado como la << piscina de yeso >>.
Frente a nosotros , asomándose a dicha << piscina >> , desafiando a los cedros , vigilaba una solitaria patruya de robles . Y entre la miniarboleda , algunos sauces y los inevitables corros de adelfas.
Y dicho y hecho.
El Maestro , alborozado , se depojó de túnica y sandalias y , de un salto , se lanzó de cabeza a las aguas , provocando la precipitada huida de decenas de inquilinos del robledal : nectarinas de cabezas y pechos violetas , trigueros de oreja negra y cola blanca y tímidos carpinteros sirios , entre otros .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 39 )

No había duda ...
Jesús , atareado en el anclaje de uno de los vientos , captó nuestra inquietud . Nos miró y , divertido , esbozó una media sonrisa . Pero siguió a lo suyo.
La tercera tanda fue , incluso , más espectacular . Procedía , al parecer , del flaco oriental de la meseta . Pero allí sólo se distinguian los árboles .
De improviso , sobre los cedros , apareció la silueta de un rapaz . No estoy seguro , pero juraría que se trataba de una << perdicera >> de gran tamaño , dotada con la fuerza del águila y la agilidad del halcón .
Planeó lenta y majestuosa , trazando circulos al otro lado de la arboleda. Súbitamente se dejó caer en un rçápido e impecable picado , desapareciendo por detras del bosque . Y al instante , el desconcertante e << imposible >> sonido ...
¡ Eran disparos ! ... ¡ Ráfagas !
Creí que alucinaba .
¿ Disparos ? ¿ En el año 25 ?
Medio minuto despues el águila reapareció , alejándose hacia el Hermón . Y las << ráfagas de ametralladora >> cesaron.
Esperamos unj nuevo tableteo . Nada . Silencio . No volveriamos a escucharlo .
A la mañana siguiente llegaría la explicación ...
Concluida la faena , el Maestro buscó el sol . Podía ser la << décima >> ( las cuatro de la tarde ). Faltaban , pues , algo más de dos horas para el ocaso .
Y , atento y servicial , preguntó :
- ¿ Qué tal un baño antes de la cena ?
¿ Un baño ? ¿ A dos mil metros de altitud ?
Mi hermano , entusiasmado , accedió al instante .
Y con un gesto de su mano izquierda nos invitó a seguirle . Como decía , no lo habíamos visto todo ...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 38 )

Materialmente cercada por los cedros se abría ante nosotros una meseta de regulares dimensiones , ovalada , de unos cien metros de diámetro mayor y cubierta por una tímida  alfombra de hierba . A nuestra izquierda , al fondo , lindando casicon la pared del bosque , una pequeña tienda de dos aguas , armada , como la nuestra , con negras y embreadas pieles de cabra . Y en el centro de la planicie , un gigantesco cedro de unos cuarenta metros de altura , con un milenario , ajado y ceniciento tronco de cuatro metros de circunferencia . La copa , verde oscura , aplastada  , sobresalía por encima de sus hermanos , acogiendo una ruidosa y , de momento , invisible colonia de aves . Y al pie del gigante , la << guinda >> , el toque exótico : ¡ un dolmen ! Un remoto monumento magalítico integrado por cinco rocas blancas , verticales , sólidamente enterradas , de casi tres metros , sosteniendo , en forma de techumbre , otra enorme laja plana . En este caso , la colosal estructura carecía de las habituales cámaras funerarias .
Pasé mucho tiempo a la sombra de aquella impresionante construcción . Y siempre me pregunté lo mismo :¿ cómo la levantaron ? O mucho me equivocaba o la roca superior pesaba más de dos toneladas...
Y al norte , a poco más de 800 metros por encima de la meseta , el pico nevado , refulgente , del Hermón , amado de cerca por el verdiazul de los bosques .
Quedamos extasiados . Pero no ..., no lo habíamos visto todo .
Acto seguido , auxiliados por el Maestro , nos centramos en el montaje de la tienda y en la organización de la modesta impedimenta . El rústico refugio , muy proxímo al del Galileo , quedó listo en cuestión de minutos .
Y en ello estábamos cuando , de pronto , en el silencio de los dos mil metros , sonó algo .
Mi hermano y yo , soltando los petates , nos miramos atónitos .
El pensamiento  fue el mismo . Pero , discreta y prudentemente , no hicimos comentario alguno.
Al poco , el increíble << ruido >> se repitió . Esta vez más notido .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 37 )

Soltó una carcajada y , dando media vuelta , se lanzó cuesta arriba , a la carrera .
Eliseo y yo , atónitos , necesitamos unos segundos para reaccionar.
Y el ingeniero , finalmente , comprendiendo , saltó tras Él , dejando a este explorador con dos palmos de narices
Instantes despues , picado en el amor propio , feliz , impulsado por aquella << fuerza >> que seguía habitándome , tiré de la agotada musculatura , en un vano intento de alcanzarlos .
Éste era el Maestro . El auténtico Hijo del Hombre .
Minutos más tarde , jadeando , casi a rastras , fui a parar a un gran claro . Allí , cómodamente sentados , muertos de risa , aguardaban aquellos << locos >> . Aparecían como nuevos , sin el menor signo de agotamiento .
Los miré desconcertado y , rendido , me dejé caer , tratando de llenar los pulmones y de recomponer la castastrófica lámina
- ¡ Te ha tocado ! - se burló mi hermano -.¡ Servicio de cocina ! ¡ Los quiero impecables !
Me resigné .
Jesús , entonces , tomando mi petate y las provisiones que me habían tocado en suerte , cargó con todo , haciendo causa común con el ingeniero :
- ¡ Impecables !
Y se dirigió a la muralla de cedros que se levantaba frente a nosotros , a escasos cincuenta metros .
En realidad se trataba de una menguada arboleda , formada por tres o cuatro filas de erez . Y al otro lado , una nueva sorpresa : el mahaneh , el campamento ...
 Eliseo también se detuvo . Y durante unos instantes , fascinados , recorrimos con la vista el increible y bellísimo lugar .
Me resultó familiar . Yo conocía aquel paraje ...
Pero , al punto , rechacé la ridicula idea . Jamás estuve allí .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

viernes, 16 de septiembre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 36 )

Tampoco el atuendo nos sorprendió . Vestía su querida túnica de lana , sin costuras , de un blanco inmaculado , flotando hasta los tobillos , de anchas mangas y sujeta a la cintura , sin aprietos , por una doble y sencilla cuerda trenzada con fibra de lino . Las sandalias , en cuero de vaca empecinado , similares a las nuestras , aparecían notablemente desgastadas.
Sí , así lo vimos ...
Un Hombre  ilusionado . Un Hombre que , como veremos , acababa de hacer su gran << descubrimiento >>. Un Hombre - lo adelanto sin la menor sombra de duda - que acababa de << estrenarse >> como Dios . Y ese << hallazgo >> , esa seguridad , durante un tiempo , lo catapultó hasta las estrellas , hasta su Padre Celestial ... Y todo cuanto lo rodeó quedó contagiado , incluyendo a estos exploradores . Jamás vivimos una experiencia  tan gratificante como aquélla , al pie de las nieves perpetuas del Hermón .Lástima que los evamgelistas no hicieran mención de unos sucesos tan memorables ...
Pero debo serenarme . Me estoy precipitando , una vez más . Todo en su momento . Todo paso a paso...
Ahora , vencida la << nona >> ( las tres de la tarde ) , sólo contaba el presente . Sólo contaba Él.
Y comenzaron a suceder cosas extrañas ...
¿ Extrañas ?
No , con Él , nada era extraño . Éramos nosotros los qu e no le conocíamos suficientemente . Éramos nosotros los que habíamos forjado una imagen falsa , distante , erroneamente solemne de aquel cariñoso , espontáneo , cercanísimo y casi infantil Jesús de Nazaret.
Y , como digo , de improviso , el Maestro se destapó tal cual era .
Se detuvo de nuevo . Señaló a lo alto y , con el rostro grave , anunció :
- ¡ El último friega los cacharros !...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 35 )

Manos estilizadas . Velludas . Pausadas . Asomadas al trabajo . Uñas sanas . Siempre cortas y limpias.
El rostro , alto y bien proporcionado , fue quizá lo que más me sorprendió . Aparecía intensamente broceado y más dulce y risueño que el del otro << ahora >> . No creo equivocarme si afirmo que , en ese tiempo , aquel Jesús era más extravertido y confiado . No era de extrañar . Se hallaba en los comienzos ...
La barba , partida en dos , se presentaba ahora más crecida , aunque igualmente cuidada . El cabello , lacio , color caramelo , menos encanecido , fue otra novedad : en esos momentos , mucho más largo , lo recogía con una cola .
Mentón valiente .
La nariz , prominente , típicamente judía , era el único rasgo ligeramente en discordia .
Labios finos . El superior apuntando levemente bajo el bigote .
Dentadura impecable . Blanca y alineada , reforzando aquella peculiar y abrazadora sonrisa .
Frente audaz . Alta y con las cejas rectas y bien marcadas . Pestañas largas , tupidas , perfilando unos ojos rasgados ...
¡ Los ojos ! ¿ Cómo describirlos ?
Eran y no eran humanos .
De tonalidad miel clara . Líquida . Vivos . Furiosamente vivos . Penetrantes como dagas . A veces insostenibles . Dulces . Compasivos . Atentos . Veloces .Socarrones . Amigos . Sin necesidad de palabras ...
Los ojos de un Hombre - Dios .
Un Hombre irresistible . Magnético . Imprevisible . Cercana . Sabio . Humilde . Y , sobre todo , en esos momentos , Feliz..
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 34 )

Supongo que palidecí .
¡ Increíble ! Esas frases surgidas a raiz de su << ascensión >> , habían sido escritas en mi diario poco después del histórico y ya mencionado 18 de mayo del año 30 ... , al retornar al Ravid . Nadie las conocía ...
Pero , divertido  , no concedió cuartel . Y añadió :
- Pues no ... Ahí te equivocastes ... Los que conocen al Padre nunca se despiden . Nunca dicen << adiós >> ... Sólo << hasta luego >>.
Nuevo guiño de complicidad . La sonrisa se abrió al máximo y , dándome la espalda , continuó ascendiendo por la trocha con aquellas . casi olvidadas - grandes zancadas .
Eliseo , sin comprender el alcance de la pequeña - gran revelación , me interrogó impaciente , solicitando una aclaración . No hubo respuesta . Mi mente , confusa , se hallaba muy lejos .
¿ Estaba soñando ? No podía ser ... Él tampoco conocía esas frases . Unas frases escritas ... ¡ en el futuro ! Sin embargo , acababa de pronunciarlas ... ¡ Las conocía !
El enigma - lo reconozco - me obsesionó . Después , conforme pasaron los días en aquel inolvidable  campamento , creí entender .
Era Él , sí , un ser humano . Pero también un Dios ...
No fue fácil asimilar la idea . Nada fácil ... Y menos para unas mentes racionales y científicas ... Pero los hechos , día tras día , se impusieron .
Y decía que era Él . En efecto , aparentemente , poco había cambiado en su fugura física  . Era cinco años más joven , pero la estampa seguía siendo casi la misma .
Así lo vimos :
Alto , muy alto para la media de los judíos ; alrededor de 1,81 metros . Todo un atleta ...
Hombros anchos . Poderosos . Tórax olímpico . Musculatura elástica . Envidiable . Ni un gramo de grasa . Piernas fibrosas . Duras como piedras .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - el Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 33 )

Aquella sonrisa ... ¡ Era la misma !
- Sé que estáis aquí por la voluntad de mi Padre ...
Eliseo y yo , mudos , perplejos , con un nudo en el estómago , flotábamos en una nube . Aquello no era real . ¿ Estaba soñando de nuevo ? ¿ Gracias por vuestra decisión ? Pero , ¿ cómo podía saber ?
La respuesta aparecería << en un momento >> . Y lo haría delicadamente . Sin brusquedades . << Como lo más natural del mundo >> (!)
- Como habrás visto , querido Jasón , el << hasta muy pronto >> se ha cumplido ...
Y guiñando un ojo me electrizó .
Claro que recordaba aquellas palabras . Pero , ¡ Dios santo ! , las pronunció en la mañana del jueves , 18 de mayo ...¡ del año 30 ! Fue su despedida en el monte de los olivos ...
- Bien - concluyó , despabilándonos -, prosigamos . Hay mucho que hacer...
Creo que le seguimos como autómatas . Ni el ingeniero ni quien esto escribe fuimos capaces de pronunciar un << sí >> o un << no >> . Secillamente , parecíamos hipnotizados .
Cargamos las provisiones y la tienda y marchamos tras Él ...
Y , de pronto , mal que bien , rememoré la reciente escena .
¡ Él estaba allí , frente a estos dormidos exploradores !  Lo vi plácidamente , sentado , observándonos...
A los pocos pasos , mi hermano , emparejándose con este explorador , habló al fin . Y repitió mis propios pensamientos :
- ¿ Cómo es posible ? ... ¡ Nos ha reconocido ! ...
Entonces , pillándonos de nuevo por sorpresa , el Maestro fue a detenerse . Giró sobre los talones y , esbozando una pícara sonrisa , fijó su irresistible mirada sobre quien esto escribe , pronunciando unas palabras que me remataron :
- ¿ Recuerdas ? ... << Y en el aire de los corazones quedó aquel pañuelo blanco ..., flotando como un definitivo adios ...
Autor : J.J. Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

jueves, 15 de septiembre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 32 )

Entonces , el Hombre se incorporó . Y , aproximándose fue a golpear la espalda de este caído y cada vez más desconcertado explorador .
Instantes después , en pie , disipadas las risas , sumidos en la sorpresa y antes de que acertáramos a pronunciar una sola palabra , Jesús de Nazaret abrió lo brazos y , estrechándome , susurro:
- Oheb!
Y repitió :
- yaqqir oheb ! ... ¡ Querido amigo !
No soy capaz de explicarlo . No hay forma de articular y poner en pie el torbellino de sentimientos y sensaciones que provocó aquel abrazo.
¿ Gratitud ? ¿ Alegría ? ¿ Emoción ? ¿ Desconcierto?
Sólo recuerdo que , sin poder conrenerme , rompí a llorar . Y me abracé a Él , con más fuerza si cabe...
¡ Al fin !
- ¡ Querido amigo ! ... ¡ Querido amigo !
A continuación , al estrechas a Eliseo entre los musculosos brazos , siguió pronunciando la misma frase .
- Yaqqir oheb!...
¡ Dios bendoto !
 De un plumazo , de la forma más simple  y natural , todos mis temores y recelos se extinguieron .
¡ Nos reconoció ! ¿ Nos reconoció ? ... No , fue mucho más que eso . Pero , ¿ como pudo ? , ¿ cómo sabía ? . ¿ cómo era posible ?...
¡ Pobre idiota ! nunca aprenderé ...
Nos contempló unos segundos y , acogiéndonos con una radiante e interminable sonrisa , exclamó :
- ¡ Gracias ! ... ¡ Gracias por vuestra decisión y sacrificiós !...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 31 )

¿ Cómo describir aquel momento ? ¿ Cómo definirlo?
¿ Absurdo ? ¿ Entrañable ?  ¿ Muy al estilo de Jesús de Nazaret  y de estos patosos exploradores ?
Veamos si soy capaz de pintarlo , aunque sólo sea a grandes trazos .
Primero vi a Eliseo . Se hallaba a mi lado , zarandeándome  nervioso - Estaba pálido . Con la mano derecha señaló al frente -
- ¡ Jasón , despierta ! ...  ¡ Mira !
Necesité unos segundos para ubicarme .
El bosque , sí ... Los cedros ... Tiglat , enfadado , alejándose ... La cota << 2000 >> ... El refugio con las provisiones ... La espera ... El Maestro no podía tardar ...
¡ El Maestro !
E intenté ponerme en pie a tal velocidad , y con tal aturdimiento que - torpe de mí - fui a los bajos de la túnica , preciopitándome de bruces sobre el empinado terreno .
Y al punto surgió una risa . Una cálida , familiar y contagiosa risa ...
Mi hermano , solícito , se apresuró a auxiliar a este desolado y confuso piloto . Pero aquel , evidentemente , no era nuestro mejor día ...
Al levantarme , sin proponérmelo , golpeé con el cráneo la frente del ingeniero , derribándolo cuan largo era y perdiendo de nuevo el equilibrio . Y ambos , como dos perfectos inútiles , rodamos por tierra ...
Las risas , incontenibles , arreciaron .
Entonces , aquellos estúpidos , a gatas , lo observaron atónitos y con las bocas abiertas...
Nos miramos y , al comprobar la embarazosa situación , ocurrió lo inevitable : rompimos a reir con la misma fuerza , asustando al bosque con un sonoro concierto de carcajadas .
Eliseo , con las lágrimas saltadas , me señaló con el dedo , burlándose . Y yo , contemplando su no menos ridicula estampa , le imité , doblándome de la risa . Pero el ataque me traicionó . Y me atraganté.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 30 )

Agradecí la sugerencia . Como casi siempre , hablaba con tanta oportunidad como sentido común . La verdad es que no disponíamos de la menor información respecto al porqué de la estancia del Maestro en aquel remoto paraje . Los textos evangélicos no lo mencionan. Tampoco el anciano Zebedeo sabía gran cosa . Se limitó a relatar lo que el propio Jesús le confesó :  << permaneció en el Hermón unas cinco semanas , descendiendo a mediados del mes de elul ( septiembre ) . Cuando llegó al yan era otro hombre . Lo notamos cambiado . Pletórico>> .
Allí , evidentemente , había una contradicción . Tiglat aseguró que << parecía serio y preocupado , con cierta tristeza en sus ojos >> . El jefe de los Zebedeo , en cambio , afirmó que aquel Jesús << era otro >> , feliz y seguro de si mismo ...
¿ Qué demonios sucedió allí arriba ? ¿ A qué obedecía tan dilatado aislamiento ? ¿ Y por qué en esos momentos ? . Estábamos en el año 25 . Faltaba mucho para el arranque de la vida pública ...
Obviamente , en esos críticos instantes , ni Eliseo ni yo podíamos imaginar siquiera la extraordinaria << razón >> que impulsó a Jesús de Nazaret a refugiarse a dos mil metros de altitud . Una << razón >> que , por supuesto , justificaba plenamente las certeras palabras del Zebedeo ...
Y los cielos quisieron que estos esforzados exploradores fueran testigos de excepción de ese increible << milagro >>.
Pero , una vez más , debo contener los impulsos . Es preciso que me ajuste a los hechos , tal y como sucedieron.
La cuestión es que , enredado en estos análisis y suavemente arropado por el susurro y la fragancia de los cedros , quien esto escribe , como Eliseo , terminó vayendo en un plácido sueño . Sipongo que el cansancio acumulado y lo agrio de la última experiencia con los << bucoles >> contribuyó igualmente a que ambos , sin querer , nos viéramos sumidos en aquel profundo y relajante descanso .
Hoy , sin embargo , con la ventaja del conocimiento y la distancia , tengo dudas . Serias dudas . ¿ Fue un sueño lógico y natural ? ¿ Y por qué los dos a la vez ? ¿ Fue provocado ?
Sólo Él lo sabe ...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 29 )

No hubo comentarios . ¡ Qué podíamos decir !
Y Eliseo , regresando a la realidad , solicitó mi parecer.
- Y ahora , qué ...
Le hice ver que convenía esperar . Las provisiones se hallaban en el refugio . El Maestro lo sabía .
- No creo que tarde ...
Y añadí , movido por una repentina alarma :
- ¿ Recuerdas las palabras de Tiglat ? ... El << extraño galileo >> parece serio y preocupado...
- No te comprendo .
Dudé . Quizá exageraba . Quizá aquel inesperado sentimiento no tenía sentido . Pero decidí compartirlo .
- No sé ... El muchacho dijo también que algo grave debía sucederle para que se hubiera retirado a este lugar...
Mi hermano , con su fina intuición , adivinó la extraña e inoportuna inquietud .
- ¿ Estás insinuando que quizá desea estar solo ?
Asentí .
- ¿ Crees que nos hemos precipitado ?
No supe responder.
Y el silencio de aquellos exploradores se unió al de las cumbres.
El ingeniero se dejó caer junto al semicirculo de piedra y , tras una larga pausa , sentenció con tino :
- Muy bien , querido mayor ... Aceptemos que tienes razón , que no es el momento , ni el lugar adecuado . Incluso que el Galileo , al vernos , manifiesta su deseo de continuar en soledad ... Todo eso puede ser correcto , pero , utilizando tu propio lenguaje , ¿ por qué no dejas que el Destino decida?
Y , burlón , matizó:
- Destino , como tú dices y escribes , con mayúsculas...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 28 )

El bosque aparecía desierto . Y me consolé : << No puede tardar ... >>
Y durante algunos minutos me entretuve en una minuciosa inspección de la falda a la que fuimos a parar .  La rampa apuntaba directamente al norte . El senderillo , mal dibujado , continuaba entre los árboles , tentándome ...
Según mis estimaciones , la cota << 2 000 >> , en la que se hallaba el mahaneh o campamento de Jesús de Nazaret, debía encontrarse cerca . Muy cerca . Quizá a quince o veinte minutos .
Pero me contuve . El instinto , fuerte y claro , aconsejaba calma . Esperaríamos .
Concluida la descarga , el jovencito , dirigiéndose a Eliseo , exigió la paga .
- Son cinco denarios ...
Mi hermano me miró . Asentí con la cabeza . Entonces , echando mano a la bolsa , contó las monedas . Pero en lugar de entregárselas , las introdujo de nuevo en el saquete de hule . Lo desató del ceñidor y volvió a interrogarme con la mirada . Comprendí . Y repetí el ligero movimiento de cabeza , aprobando el generoso gesto del ingeniero . Era lo menos que podíamos hacer por el decepcionado Tiglat .
Mi compañero le ofreció la bolsa y , sonriente , en un vano intento por suavizar la tensa situación , preguntó :
- ¿ Por qué no te quedas ? Pronto oscurecerá ... Tu padre lo aprobaría ...
No replicó . Contó las piezas de plata y , sorprendido , exigió una explicación .
- ¿ Qué es esto ? ... Aquí hay diez denarios ...
Eliseo , con su mejor voluntad , trató de justificar la retribución extra . Pero el orgulloso adolescente , reteniendo la mitad de las monedas , le devolvió la bolsa , hiriéndonos :
- Guardaos el dinero ... No pienso lavar vuestra culpa con cinco denarios ... Ot valía más que eso y más que vosotros ...
Acto seguido tiró de la caballería , alejándose con rapidez entre los cedros .
Y allí quedamos los << tres >> : Eliseo , quien esto escribe ... y una profunda tristeza .
Autor ; J.J. Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 27 )

Recuerdo bien los primeros pasos entre los altos erez - la << gloria del Líbano >> , según Isaías -, La mayoría de 20 y 30 metros , con el ramaje en candelero . filtrando con cuentagotas los audaces rayos del sol . Mi hermano , sonriente , se volvió , destacando la fortisima y dulce fragancia de la espesura . Un aroma casi sofocante que terminaría impregnando ropas y enseres .
Y en lo más alto , entre el ramaje y los ondulados troncos gris plomo , la inevitable y desenfadada tropa alada , descendiendo en ocasiones  hasta un nahal Hermón igualmente despreocupado , rápido y prematuramente encanecido por rocas , desniveles y pequeñas cascadas.
No soy capaz de explicarlo , pero , al ingresar en aquellas alturas ,  conforme ascendíamos , << algo >> en mi interior desplegó las alas , convirtíendome en otra persona . No voy a decir que mejor , pero si más feliz . ¿ O fue quizá la seguridad del inminente encuentro con el rabí de Galilea ?
Y rondando la << nona >> ( las tres de la tarde ) , Tiglat se detuvo .
En mitad del bosque , a escasa distancia del escandaloso aprendiz de río , se alzaba el famoso << refugio >> de piedra . Toda una desilusión...
Pero , ¿ qué habíamos imaginado ? ¿ Una casa robusta y espaciosa ? Nada de eso .
El modesto habitáculo - por llamarlo de alguna manera - consistía en un montón de pequeñas y medianas rocas , apiladas en semicírculo de un metro de diámetro por otro de altura y techado con ramas de cedro . En suma : una especie de << despensa >> o << almacen >> , habilitado únicamente para las provisiones .
El guía , adusto y en silencio , procedió a la descarga del asno , introduciendo las viandas en el << refugio >> . No permitió que le ayudásemos .
El corazón aceleró .
¿ Dónde estaba el Maestro ?
Por un momento , siendo lunes , uno de los días acordados para el suministro de comida , imaginé que estaría allí , aguardando .
Nueva desilusión.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 26 )

Consiguió que olvidara , en parte , los recientes y dramáticos sucesos . Y me devolvió a la realidad , a la feliz y esperanzada realidad.
Casi lo habíamos logrado ...
El Maestro se hallaba al alcance de la mano .
¡ Al fin !
El tramo entre el árbol sagrado - referencia difícil de olvidar - y el refugio de piedra , en el que Tiglat debía depositar las provisiones , fue breve , aunque arduo . La montaña se puso en pie y la senda , cada vez más humillada , tuvo que serpentear , disputando cada metro con tesón.
Finalmente , vencidos por la altitud , en la cota << 1 900 >> , los frondosos pinares , abetos , mirtos , y demás cohorte claudicaron , cediendo laderas y cañadas al señor del Hermón: el cedro.
También el basalto se quedó atrás . Y fue sustituido por las femeninas calizas y margas jurásicas , más a tono con la delicada y silenciosa belleza de aquellas  cumbres .
En cuanto al nuevo paisaje , ¿ cómo describirlo ?
Hoy , el Hermón es una pobre caricatura de lo que llegamos a contemplar . El llamado Cedrus libani òdía contarse por millones . Ni una sola de las estribaciones , y menos aún la propia cumbre del monte santo , aparecía abierta o mutilada . Todo , en realidad , era una masa verde oscura , en dura competencia con las nieves perpetuasy el azul cristalino , casi milagroso , de los cielos . Lástima que el profesor  Beals , de la Universidad de Beirut , no tubiera oportunidad de verificar semejante derroche . Seguramente habría modificado sus conclusiones . No pongo en duda los argumentos de los expertos : la tala indiscriminada de la codiciada riqueza del Hermón - el cedro - pudo hacer peligrarla supervivencia de los venerados erez . Testimonios como el del primer libro de los reyes ( 5,20 ) y el de Esdras ( 2 , 7 ) así lo atestiguan . Pero de eso hacia ya mucho tiempo . La montaña , evidentemente , se recuperó , convirtiendo el norte de la Gaulanitis en el más grande e intrincado bosque de toda Palestina .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 25 )

Los incendiados ojos de guía se desviaron hacia mi hermano . Pero no supo o no quiso responder a su pregunta . Y Eliseo resumió el breve parlamento sostenido entre << Al >> y los << bucoles >> poco antes de la refriega .
- Yo te lo diré ... Recuerda que estaba allí y pude oírles .
El jovencitodudó .
- ... Primero el oro t la plata , ordenó ese salvaje , después , al cuello y sin misericordia ...
Esperamos una respuesta . No la hubo . Tiglat , en el fondo , sabía que mi compañero decía la verdad . Esos miserables no perdonaban.
Pero , enroscado en la desolación , no cedió . Y haciendo un esfuerzo proclamó
- Cumpliré lo pactado ... Lo haré , únicamente , por mi padre . Os llevaré hasta el refugio de piedras...
Después rogaré a mi señor Baal para que os maldiga ...
Fueron sus últimas palabras . Tomo las riendas del onagro y , sin mirar atrás , caminó con prisas hacia el siguiente promontorio .
Eluseo y quien esto escribe , resignados , le seguimos .
Minutos despues , cercana ya la cota de los dosmil metro , aparecieron sobre el calvero de la sabina las inconfundibles y oscuras siluetas de los carroñeros .
Y en mi corazón , a pesar de las sensatas reflexiones de Eliseo , asomó una penosa duda :
<< ¿ Tenía razón el fenicio ? ¿ Qué habría sucedido si hubiéramos entregado las bolsas de hule con los diamantes y denarios de plata ? >>
Quiero creer que fue la mejor respuesta ...
Mientras ascendíamos , por el oeste , amarrado a los bosques , se presentó de pronto un brillante y hermoso arco iris
E hizo el milagro .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

martes, 13 de septiembre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 24 )

Mi hermano , conmovido , incapaz de soportar la triste escena , le dio la espalda .
La borrasca , más afortunada , fue retirándose hacia el este , buscando la lejana Siria .
La lluvia cesó y , muy a mi pesar , la vieja ensoñación continuó a mi lado , recordándome que no había sido un simple y absurdo sueño .
Pero el enigmático y , a veces , cruel Destino tenia algo más que decir ...
Tiglat se secó las lágrimas y , amurallado en aquel impenetrable mutismo , trepó hasta las ramas más bajas .
Eliseo y yo , intrigados , le vimos rasgar la túnica y manipular la cabeza del basenji . Despues , con delicadeza , amarró el lienzo a la sabina  y Ot quedó colgado por las cuencas oculares .
¡ Dios !
Aquella cabeza , goteando sangre y oscilando , también formaba parte del sueño ...
Acto seguido , al descender , se abrazó al tronco . Cerró los ojos y , con un hilo de voz , entre suspiros , entonó un cántico .
No supimos lo que decía . El ritual - porque de eso se trataba - se desarrolló en fenicio . Días después , cuando las relaciones con el muchacho se normalizaron , explicó que , sencillamente , intentó congraciarse de nuevo con los dioses , suplicando que le diera fuerzas para vivir sin su amigo.
Y he dicho bien . Cuando nuestras relaciones se normalizaron...
La cuestión es que , concluida la ceremonia , Tiglat nos observó brevemente . Noté algo raro en la mirada .
Quizá odio ...
- Mi amigo ha muerto por tu causa ... Sihubieras entregado el oro , ahora seguiría conmigo...
Empecé a comprender .
Eliseo , al corriente del fallo de la << vara >> , replicó indignado :
- No eres justo ...
Pero Tiglat , con el odio crecido , no escuchó .
- Te lo advertí .... Te dije : dales el oro ...
- ¿ Sabas lo que habría ocurrido de haberles entregado lo que pedían ?
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 23 )

El tajo me dejó helado .
De pronto , a mis espaldas , escuché un grito desgarrador . Fue cuestión de segundos .
Un Tiglat fuera de si cruzó como un bólido , lanzándose de cabeza contra el estómago del bandido . Y ambos rodaron por tierra .
No pude evitarlo .
El muchacho se rehízo . Se apoderó del << gladius >> y lo enterró en el corazón del derribado y dolorido individuo .
Acto seguido , arrancando el enrojecido hierro , se dirigió hacia el que quedaba en pie . Pero el hetep , comprendiendo , huyó del claro , saltando limpiamente al nahal . Instantes despues , como sucediera con su compinche , los rápidos lo engullían desapareciendo .
Tiglat terminó arrojando la espada a las embravecidas aguas . Después , ignorándonos , regresó junto al destrozado cuerpo del basenji . Tomó la negra y blanca cabeza entre las manos y , besándola rompió a llorar amargamente .
Eliseo , dolorido por el mandoble , se reunió con este desolado y hundido explorador . Me sentí culpable . De haber utilizado los ultrasonidos desde un primer momento , quizá Ot hubiera seguido vivo ...
Pero lamentarse no servía de nada . La << vara >> , por primera vez , falló.
En cuanto al jefe , cuando quisimos darnos cuenta , escapaba a trompicones en dirección al asherat . Inteligentemente optó por la huida . Y en el claro , bajo la lluvia , quedó la humeante pata de palo ...
Curioso destino . Algún tiempo más tarde volveriamos a encontrarlo . Y en esa ocasión solicitaría del Maestro << algo >> mucho más importante que la plata y el oro...
Impotentes , no supimos qué hacer ni qué decir .
El jovencito fue a sentarse najo el árbol sagrado y allí permaneció largo rato , con el ensangrentado despojo de Ot entre las piernas y llorando desconsoladamente .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 22 )

Uno de los sujetos , sin embargo , al descubrir la huida de Eliseo , se arrojó sobre él , descalgando un fuerte mandoble a la altura de los riñones . Y la espada se partió en dos ...
Preso de la rabia m lancé una descarga  contra el saq del atónito agresor . Esta vez , el láser , además de consumir el taparrabo , alcanzó el bajo vientre , achicharrandolo . Y el fulano cayó desmayado .
Busqué al que continuaba armado . Miedo y sorpresa lo mantenían inmóvil , pálido como la crera i Y en la precipitación cometí un error ...
En lugar de quemar el gladius , apunté hacia uno de los extremos de la piel de oro . Y al instante , a pesar de la humedad , unas llamas aparecieron en el saq , desencadenando el pánico de su propietario  Y el sujeto , descompuesto , soltó la espada , corriendo hacia el torrente . Poco despues , arrollado por las turbulentas aguas , se perdió río abajo .
Y digo que  me eqivoquéporque , contra todo pronóstico , el que sostenía las riendas del asno supo reaccionar con presteza , apoderándose del único gradius que no había sido inutilizado .
Y , aullando , corrió hacia el maltrecho << Al >> .
Apunté de nuevo y pulsé el clavo ...
_ ¡ Mierda !
El láser no respondió
Lo intenté una segunda y una tercera vez...
Negativo .
Algo falló en el dispositivo de defensa .
Esos segundos fueron decisivos .
Ot , ciego , encelado con el berreante e incendiado cojo , seguía buscando el cuello del rufian . No se percató de la llegada del tipo del turbante rojo . Y antes de que este perplejo explorador acertara a pulsar el clavo de los ultrasonidos , el esbirro , levantando la espada con ambas manos , , la abatió sobre el can , decapitandolo.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 21 )

Intenté calcular .. Primero el de la pata de palo . A continuación , aprovechando la sorpres las tres espadas . En cuanto al del turbante rojo , ya veriamos ...
- Somos unos pobres caminantes - contesté en tono sumiso -. No llevamos oro ...
- ¡ No !
- Puedes registrarnos .
- ¡ No !
- Si lo deseas - insistí - quédate con las provisiones ...
- ¡ No !
Tiglat , apretado a mi cintura , susurró :
- Es la única palabra que conoce ... Por eso le llaman << Al >> ...¡ Por el señor Baal ! ... ¡ Dale el oro !
- ¡ Mientes ! prosiguió el energúmeno , cada vez más violento y enfurecido -. ¡ Kesap ! ... ¡ Plata !
El basenji, pendiente de la voz de su amo , abrió las fauces , dispuesto a saltar sobre el cojo .
No lo pensé más . Aquella comedia tenía que concluir ...
Levanté ligeramente la << vara de Moisés >> y Eliseo , comprendiendo , se arrojó al suelo .
Al punto , una invisible descarga de ocho mil vatios hizo blanco en la semi podrida prótesis del bandido , incendiándola .
El desconcierto , como era de esperar , fue general . Tiglat retrocedió espantado . Y << Al >> , aullando , soltó la maza .
Dos segundos despues , uno de los << gladius >> , consumido por el láser , se quebraba y caía a tierra . Y los << bucoles >> , al unísono , levantaron las cabezas hacia la negra tormenta .
Eliseo, gateando , trató de alejarse del grupo.
El guía reaccionó y , en fenicio , ordenó a Ot que atacase . Y el perro , como un ariete , cayó sobre el jefe , derribándolo.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

lunes, 12 de septiembre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor . Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 20 )

Detrás , pálido e impotente , mi hermano . Y a sus espaldas , amenazándole con los afilados , hierros de tres gladius . otro tantos hetep o bandidos , igualmente silenciosos  y mal encarados . Por último , cerrando el cortejo , un quinto rufián , más alto que los demás , , tocado con un turbante rojo y tirando de las riendas del onagro .
Los cuerpos se iluminaronal paso de uno de los relampagos , brillando en un azul verdoso .
Me preparé . Y no se por qué , elegí el clavo del laser de gas . Mi intención , naturalmente , era asustarlos y ponerlos en fuga . Pero , en esta oportunidad , sólo acertaría a medias ...
El cojo se volvió . Cuchicheó con los que vigilan a Eliseo y , acto seguido , avanzó de nuevo y en solitario hacia la sabina .
El adolescente , parapetado detras de este explorador , anunció.
- No hay salida ... Dale cuanto pida ...
No repliqué . Y acaricié el clavo , ajustanto las potencias .
 Mi hermano , entonces , hizo una señal . Se llevó la mano derecha al cuello y la deslizó como un cuchillo .
Mensaje recibido .
Ésa , por lo visto , era la síntesis de la breve charla sostenida por los ladrones.
Muy bien . Adelante ...
Ot , envarado , no se movió.
E imaginando el inminente desenlace sugerí a Tiglat que llamara al perro. El muchacho , sin embargo , no obedeció-
- ¡ Dehab! - gritó el jefe al llegar a cinco metros del árbol .
Y repitió con insolencia .
- ¡ Oro ! ... ¡ Queremos todo el oro!
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 19 )

Respiré aliviado . Los << Cb >> se rendían
Pero la tímida alegría duró poco .
Ot , inquieto , nos abandonó , plantándose en mitad de la senda .
Tiglat y yo nos miramos .
El basenji , con la musculatura tensa como una tabla y las orejas rígidas , había detectado algo .
Pensé en mi compañero . Seguramente acababa de localizar el jumento y regresaba ...
Sí y no.
La duda se despejó en segundos .
Al poco , en el claro , vimos aparecer a Eliseo ..., y a cinco individuos más .
 El corazón dio un vuelco y avisó . E , instintivamente , eché mano del cayado.
Las voces de Tiglat , aterrado , confirmaron la intuición.
- ¡ Son ellos ! ... ¡ Los << bucoles >> !
Salí bajo la lluvia y ordené al muchacho que se mantuviera a mis espaldas . Pero , descompuesto , argumentó con razón :
-  ¡ Oh , señor Baal ! ... ¡ Protégenos !... ¡ Ellos van armados ! ... ¡ Tú , en cambio , sólo tienes una vara !
Insistí .
- ¡ No temas ! ... ¡ Ahora verás la fuerza de la razón !
- ¿ La razón ? - se burló el guía -. ¡ Ésos no entienden de razones !
Caminaban despacio . Al vernos se detuvieron . En cabeza marchaba un sujeto de corta estatura , huesudo y cubierto únicamente , al igual que el resto de sus compinches , con un oscuro y empapado saq de piel de osos , similar al del cadáver que habíamos dejado atrás . En la mano izquierda portaba una pesada maza , erizada de clavos . Le faltaba la mitad de la pierna derecha . Una pata de palo negra y chorreante abrazaba el muñón a la altura de la rodilla .
Tiglat lo identificó.
- Ése es << Al >> , el jefe ...
Autor : J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 18 )

Un nuevo estampido subrayó el súbito recuerdo . Y el sueño regresó .
Levanté el rostro y quedé petrificado .
Y el Destino , en forma de rayo , iluminó el calvero , confirmando la visión ...
¡ No es posible !
Colgando de las ramas , a corta distancia de este perplejo explorador , golpeadas por la tormenta , me miraban seis o siete asamentas , ahora plateadas por la visión IR. A su lado se balanceaban otras tantas y secas tripas ...
A qué negarlo . Las examiné con miedo .
Eran cráneos y visceras de cabras .
Comprendí.
Nos encrontábamos bajo un árbol sagrado . Otro símbolo de los gentiles de la Gaulanitis . Allí colgaban sus ofrendas a los dioses . La peculiar naturaleza de la madera de la sabina albar - inatacable por los insectos y resistente a la putrefacción - la convertía en una excepción , asociada por los lugareños al << poder de los cielos >> .
Tiglat , advirtiendo mi sorpresa , ratificó las sospechas . Se alzó de nuevo y fue a buscar entre los boquetes y las onduladas estrías de la corteza . Al encontrar lo que perseguía fue a mostrarmelo . Eran , efectivamente , unas pequeñas puntas de flecha de basalto y pedernal . Las llamaban << piedras de rayo >> , unas piezas neolíticas que - según los supersticiosos montañeses  - tenían la virtud de conjurar los efectos de las chispas eléctricas . Algún tiempo después las descubrimos también en las oquedades de los robles . En realidad se trataba de una creencia errónea y peligrosa . La sabina , como el roble , encina , sauce , abeto o tilo , se caracteriza , justamente , por todo lo contrario . Es decir , por su capaciad para atraer los rayos .
De pronto , la enconada borrasca cedió . La lluvia se amansó y las descargas se esparcieron.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 17 )

Exploré la cabeza . Un fini reguero de sangre brotaba por la nariz . SE hallaba inconsciente . Y deduje que pudo golpearse en la caída .
Medio sordo , con aquel zumbido instalado en el cerebro , a gritos , por señas , deslumbrado por los rayos ycon el corazón desmayado por los continuos mazazos de los truenos , le hice ver a Eliseo que teníamos que salir de aquel infierno .
Y recordando las últimas palabras de Tiglat lo tomé en brazos , corriendo entre las chispas y la muralla de agua hacie el extremo del camino .
Al final del senderillo , en efecto , distinguimos un claro . El bosque se había retirado, formando un mediano círculo , cruzado únicamente por la pista y el feroz torrente . En el centro geométrico , dueño y señor del calvero , se alzaba un corpulento árbol . Una sabina enorme , de casi treinta metros , con una copa piramidal , abierta y generosa que , de momento , nos alivió.
Llegué exhausto . Jadeante ...
Deposité al joven al pie del grueso y ceniciento tronco e intenté reanimarlo .
El cielo fue compasivo . No tuve que esfprzarme . Al poco volvía en sí . Y descompuesto , trató de incorporarse .
Le retuve . Quise tranquilizarlo . Imposible .
Al final se alzó e hizo ademán de saltar al caminillo . Pero Eliseo , oportuno , se interpuso , sijetándolo. Y despacio , poco a poco , fuimos calmándolo.
- Yo lo buscaré ...
Y así fue .
Minutos después , dejamdo el petate junto al árbol , el ingeniero , a la carrera , salía en persecución del jumento . Y lo vi desaparecer bajo el diluvio.
Tiglat obedeció . Y accedió a sentarse bajo la corpulenta sabina . Ahora sólo podíamos esperar . Aguardar pacientemente a que escampase .
¿ << corpulento árbol >> ?
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

domingo, 11 de septiembre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 16 )

En ello estaba cuando , como era prever , las tronadas se nos echaron materialmente encima . Y las chispas golpearon el pinar .
El asno se agito de nuevo , pero , Tiglat , sin concesiones , lo arrastró .
Acabábamos de entrar en uno de los ojos de la borrasca . Y la lluvia , densa como una pared , nos frenó . Casi no veíamos ...
- ¡ Esto es un diluvio ! - grité -. ¡ Deberíamos detenernos !

El guía se volvió  y , señalando el fondo de la senda , vociferó entre los estampidos :
- ¡ Un poco más ! ... ¡ Allí arriba tenemos un claro !
No tuvo ocasión de enderezar la cabeza . Uno de los rayos partió de la revuelta << panza >> de los << Cb >> , cegándonos . Y se cebó en el mastil de un chorreante pino , a diez metros escasos por delante del grupo . El resto fue un desastre ...
En una milésima de segundo - quizá menos -, el << canal >> por el que descendió la chispa se calentó a más de 30 000 ºC, provocando dos fenómenos simultáneos . De un lado , el aire caliente del milimétrico << tunel >> por el que viajó el rayo se expandió , dando lugar a un espantoso trueno que nos dejó temporalmente sordos . Por otro , al impactar en el húmedo árbol , la súbita y violenta evaporación creó una onda de choque.. Y la expedición , incluyendo perro y onagro , rodó por los suelos .
Fueron instantes de gran confusión . Nadie gritó . Nadie se lamentó . No hubo tiempo material ...
Y , aturdidos , mi hermano y yo nos incorporamos como pudimos . El torrencial aguacero terminaría despejándonos . Y lo que vimos nos llenó de espanto ...
Tiglat yacía en tierra . Permanecía inmóvil . Parecía muerto . Me asusté .
Ot , a su lado , emitía aquellos extraños sonidos , lamiendo sin cesar la cara de su dueño .
En cuanto al jumento , despavorido , galopaba colina arriba .
¿ Galopaba ?
Yo juraría que volaba ...
Y culebrinas y estampidos siguieron acorralandonos .
Nos lazamos sobre el muchacho . Verifiqué el pulso .
¡ Estaba vivo !
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 15 )

Mi hermano y yo , atónitos , descubrimos a la << victima >> .
Me precipité sobre el cuerpo . Se hallaba prácticamente desnudo , cubierto tan sólo con un saq o taparrabos de piel de osos . El rostro carecía de ojos . En cuanto al vientre , negros y leonados lo habían abierto casi en canal .
Tiglat , a pesar del lamentable aspecto , creyó reconocerlo .
- Es uno de ellos ... Le llamaban Anas ( << castigo >> ) ...
Siempre estaba ebrio.
- Un bandido ...
Asintió en silencio . Se inclinó y , de un golpe , arrancó ellargo clavo que colgaba sobre el pecho .
-  Tú ya no lo necesitas , maldito yehuday...
( Estos enormes clavos , de sección cuadrangular y de veinte o treinta centímetros de longitud , eran utilizados en las crucifixiones y - según decían - constituían un excelente amuleto . )
Lo amarró al cuello del onagro y permaneció unos instantes con la vista fija en el casi borrado y trepador senderillo .
No era difícil penetrar sus pensamientos ...
Allí , en alguna parte del bosque , debía encontrarse el resto de la partida .
¿ Qué podíamos hacer ?
Francamente , muy poco . A estas alturas , lo más probable es que estuvieran al tanto de nuestra presencia . Pero , ¿ por qué no atacaban ? E imaginé que , quizá , esperaran a que amainase la tormenta . Una vez más me equivoqué ...
El decidido y valeroso jovencito no dijo nada . Tiró del burro y continuó ascendiendo por la resbaladiza y brillante huella de ceniza volcánica .
Eliseo , Prudente , hizo un gesto , recomendando que me ajustara las << crótalos >> . Si los << bucoles >> hacían acto de presencia ... habría jaleo .
 Autor : J.J. Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 14 )

La lluvia arreció . Y las descargas eléctricas destellaron al frente , iluminando durante décimas de segundo un macizo negro y desdibujado por los torreones borrascosos . Varias de la detonaciones , muy cercanas , asustaron al voluntarioso jumento . Alzó la gran cabeza y se resistió a los tirones del guía .
El Muchacho , experto , reclamó al perro y , en fenicio , le dio una orden . Ot , introduciéndose entre las patas del asno , le mordió los testículos . El onagro , dolorido , respondió con una violenta coz . Mano de santo . Al instante caminaba de nuevo .
La temperatura bajó . Y conforme ganábamos la siguiente cota , la oscuridad se fue espesando .
Nueva parada . Tiglat indicó el fondo del sendero . Y entre la cortina de agua , alumbrado por las chispas , distinguimos otro ya familiar alboroto . El camino aparecía cortado por cuatro o cinco grandes buitres . Y deduje que estábamos ante los mismos carroñeros que habíamos divisado en las cercanías de Quinea .
Como en el caso de las aves que devoraban a los << bucoles >> en la ruta de Damasco , éstas , igualmente nerviosas y agitadas , saltaban unas sobre otras , dispuntandose la presa .
- El guía volvió a gritar al basenji . Y el can , emprendiendo una veloz carrera , se lanzó hacia los ciegos buitres negros y leonados . Dos de ellos , sorprendidos , tubieron el tiempo justo de abrir las enormes alas grises , despegando con apuros . Un tercero no tuvo tanta suerte . Ot cayó sobre el largo , blanco y desnudo cuello , destrozándolo . E , incomprensiblemente , los dos últomos continuaron con las cabezas enterradas en el vientre de la victima ...
El perro , implacable , hizo presa en uno de los tarsos . Y al punto , una cabeza  ensangrentada y otro cuello deforme y azulado hicieron frente al valiente Ot . El afilado y ganchudo pico del buitre negro lo hizo retroceder . Pero siguió atacando . Tiglat , entonces , aproximándose , la emprendió a pedradas con los recalcitrantes carroñeros . Nos unimos al guía y , finalmente , acosados , remontaron el vuelo , cayendo pesadamente sobre las copas de los albares .
Autor  : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 13 )

No le faltaba razón . Los << Cb >> , animados por fortísimas corrientes ascendentes , se habían vuelto montañosos , con alturas superiores a diez kilómetros . La base de los cumuloninbos descendió y los jirones , veloces , ocultaron las nieves . Las culebrinas , escapando del yunque en yunque y precipitándose rabiosas sobre los cada vez más oscuros bosques , dieron el primer aviso . Una espectacular tormenta estaba a punto de sorprendernos . Y los truenos , secos , todavía distantes , terminaron avivando la marcha .
Fue instantaneo . El contacto con la lluvia resucitó la vieja y , aparentemente , absurda ensoñación.
<< En las cercanías de un corpulento árbol , de pronto , comenz´ó a llover . Era una lluvia torrencial...>>
No pude evitarlo . Me estremecí .
¿ Se cumpliría el sueño ?
Y en un poster gesto de reaciocinio traté de echar fuera la negra premonición.
Imaginaciones ...
¿ Dónde está el << corpulento árbol >> ? Esto es un pinar ...
Pero la << visión >> no retrocedió .
Al abandonar el asherat , el senderillo , encajonado entre la cerrada arboleda por la izquierda , y el cada vez más impetuoso torrente y el resto de la maraña de pinos albares por la derecha , hizo lo que pudo .Y fue subiendo metro a metro , sacrificándose y quedando reducido a una huella de apenas cincuenta centímetros .Obviamente , tivimos que marchar de uno en uno .
Tiglat sujetó en corto las riendas del asno , tirando de él sin contemplaciones . Y la carga , más de una vez , fue a tropezar con las bajas e impertinentes ramas de los pinos . Un paso en falso del onagro hibiera hecho peligrar las provisiones . Al filo mismo de la pista , por nuestra derecha , como decía , el joven nahal Hermón saltaba inconsciente entre peñascos , provocando innumerables y nada recomendables rápidos .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

sábado, 10 de septiembre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 12 )

- Pero vosotros sois extranjeros . ¿ Cómo podéis llamar hermano a un yehuday ( judío ) ?
- Este yehuday no es como los demás ...
- ¿ Es rico ?
El ingeniero , encantado ante la sinceridad del Joven fenicio , rió con ganas . Y replicó con la verdad .
- Su corazón es inmensamente rico ...
- Comprendo ... Es un judío que no teme a ese despiadado Yavé.
- Es un ser humano .
- ¿ Humano y judío ? Imposible ...
Ya veo que no te agradan - sentenció Eliseo .
- No me gusta su Dios . Los vuelve locos . Discrimina . Se considera en posesión de la verdad . Nos desprecian .
- ¿ La verdad ? - intervine -. ¿ Qué es para ti la verdad ?
No lo dudó . Señaló las piedras cónicas y , seguro de si mismo , afirmó :
- Mi padre dice que la verdad , si existe , no está en los dioses , ni tampoco en las leyes . La verdad está por llegar.
- Y si algún día llega , ¿ sabras reconocerla ?
Asintió tímidamente .
- Creo que sí . Según mi padre , la verdad va directa al corazón . Lo sabré porque me hará temblar . Pero no de miedo , sino de emoción ...
- Tu padre es un hombre sabio .
- Mi padre - corrigió a Eliseo - es bueno . Él se deja guiar por el instinto . Os contaré algo ...
Pero la confesión quedó en suspenso . Unos gruesos y aislados goterones nos pusieron en guardia .
Tiglat inspeccionó la cumbre del Hermón . Negros nubarrones empezaban a peinarla . Se alzó y , autoritario , nos metió prisa .
- Prisigamos . Eso tiene mal aspecto.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 11 )

-... Los dioses no lo permiten y mi padre tampoco . Nunca he pasado del refugio . Además , como sabéis , ese paraje  , el de las << cascadas >> , no es muy recomendable ...
- ¿ Él lo sabe ?
- Fue lo primero que le dijimos cuando se interesó por nuestros servicios . Nadie , en su sano juicio , acampa en ese lugar . Y menos ahora , con << Al >> y su gente merodeando por los alrededores ...
- ¿ Comentó algo ? ¿ Os dio alguna explicación ?
- Sí , se refirió a que no estaba solo ... Pero , francamente , no le entendimos . Que yo sepa , allá arriba no hay nadie más ..., salvo esos malnacidos .
Hizo un silencio y , cayendo en la cuenta de algo , añadió convencido :
- Claro ... Ahora lo entiendo . Él os espera ... Por eso dijo que no estaba solo .
No le sacamos del error : ¿ O no fue error ? ¿ Es que el Maestro sabía ... ? No , eso era imposible .
Y Eliseo , desviando la conversación , retornó al tema inicial .
- ¿ Y por qué dices que parece preocupado ?
- No sé ... Quizá porque habla poco . Además , en sus ojos se nota cierta tristeza ...
- ¿ Sabes cómo se llama ?
Negó con la cabeza . Y , nuevamente sorprendido , admitió :
- Es curioso ... Ahora que lo mencionas , nadie se ,lo preguntó y él tampoco lo dijo. Mi padre y yo nos referimos a él como el << extraño galileo >>.
Y , curioso , se adelantó a nuestros pensamientos .
- ¿ Cuál es su gracia ?
- Yesua...
- Jesús ...
Jesús de Nazaret - precisé sin disimular un cierto orgullo -. Un << ah >> , un hermano ...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 10 )

Pero , poco amante de las medias verdades , corrigió :
- Bueno , yo también colaboré . Pronto lo alcanzaremos . Allí dejo siempre la comida .
- ¿ Allí ?
Tiglat asintió
- Entonces - redondeó Eliseo _, ¿ no permite que llegues al mahaneh, al campamento ?
- Eso fue lo establecido . Él paga y yo obedezco...
Mi hermano u yo cruzamos una inquieta mirada . ¿ Por qué Jesús no consentía que el jovencito pasara del refugio de piedra ? ¿ Qué ocurria en el lugar donde acampaba ? Y lo más importante : ¿ seríamos una excepción ? ¿ Nos autorizaría a permanecer junto a Él ?  Pero , lógicamente , ninguna de las irritantes cuestiones le fue formulada . Eso deberíamos averiguarlo por nosotros mismos .
- ¿ Y qué supones que hace allá arriba ?
Los negros y despiertos ojos del adolescente , intuyendo una segunda intención , se clavaron en los de Eliseo . El ingeniero , sin embargo , frío como las piedras del asherat , aguantó impertérrito . Finalmente , tras una tensa pausa , Tiglat esgrimió con audacia :
- ¿ Quiénes sois ? ... ¿ Quién es en verdad ese << extraño galileo >> ?
- No has respondido a mi pregunta .
- Vosotros tampoco .
- Te lo dijimos - tercié conciliador -. Somos griegos . Viejos amigos de tu amigo ... Necesitamos hablar con Él .
No pareció muy convencido , pero se resignó.
- En primer lugar , no es mi amigo ... Un oheb ( amigo ) es otra cosa . Es alguien querido ... A un oheb  no se le cobra . Y os diré más . Nunca espío ...
Eliseo acusó el golpe .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 9 )

Cada fenicio , siempre que acertaba a pasar junto a uno de estos << templos >> , tenía la obligación de detenerse y orar ante los dioses representados por las piedras o leños .
Concluidas la explicaciones , el ingeniero intervino planteando un asunto tan oportuno como interesante . Un asunto del que , forzados por las circunstancias , casi no hablamos en Bet Jenn.
- ¿ Qué aspecto tiene tu amigo , el << extraño galileo >> ?
El adolescente , sorprendido por la subita pregunta , contestó con una hábil y lógica interrogante :
- Pero , ¿ no dices que lo conoces ?
Mi hermano atrapado , escapó como pudo .
- Sí , bueno ... , pero hace mucho que no lo vemos ...
- No sé - balbuceó Tiglat , dirigiendo el rostro hacia la cumbre del Hermón -, no hemos cruzado ni diez palabras ...
Y añadió pensativo :
-Parece serio ..., y preocupado . Algo grave debe sucederle para que se haya refugiado en ese lugar ...
Eliseo , de ideas fijas , insistió.
- Me refiero al aspecto físico ...
El guía , desconcertado , encogiéndose de hombros , repitió la cuestión .
- ¿ Aspecto físico ? No entiendo ...
Intenté hacérselo más fácil .
- ¿ Tiene buena salud ?
- ¡ Ya lo creo !
Y aportó un dato muy interesante .
- Es un hombre muy fuerte . Es un sallit...
( Así denominaban a los individuos poderosos , con especial fuerza física . )
-... Él solo ha levantado un refugio de piedra ...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

viernes, 9 de septiembre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 8 )

Tiglat desmontó . Se aproximó reverencioso a la hilera de basalto negro , y durante unos minutos , permaneció en silencio , con la cabeza baja . Despues , volviéndose , nos invitó a descansar . A partir de allí , según sus palabras , empezaba lo más duro . El senderillo , paralelo a la margen derecha del río , trepaba arduo y desequilibrado , saltando de la cota << 1 700 >> a la << 2 000 >>  en cuestión de 1 500 metros . Poco antes de dicha cota << 2 000 >> , a unos tres estadios ( algo más de medio kilómetro ), finalizaba el viaje . Para ser exactos , el de Tiglat . Allí - explicó -, de acuerdo a lo convenido con el << extraño galileo >> , depositaría las provisiones . Acto seguido regresaría .
El muchacho dejó libre al onagro y , sentándose al pie de una de las rocas , abrió el zurron que colgaba en bandolera . Extrajo pan y una oscura porción de cecina de jabalí y se dispuso a dar buena cuenta del refigerio . Ot, atento , se plantó frente al dueño , aguardando su parte .
Mi hermano , imitando al guía , buscó apoyo en la piedra contigua . To , por mi parte , intrigado , dediqué unos minutos a la exploración del monumento sagrado . Porque ésa , en definitiva , era la intencionalidad de las puntiagudas rocas . Tiglat , más tarde , lo confirmaría .
Estábamos , efectivamente ante un asherat , una formación magalítica , muy frecuente en Fenicia y , sobre todo , en las montañas . Aunque nos encontrábamos en territorio de la Gaulanitis - es decir , en Palestina -, estos centros de culto pagano eran relativamente habituales . A veces , en lugar de piedra , los montañeses utilizaban altos y robustos troncos de cedros . bien en círculo o también en línea recta.
Los judíos , en especial los amantes de la paz , hacían la vista gorda , ignorando tales construcciones Yavé , en el Deuteronomio ( 16 , 21 ) , era especialmente rígido con estos símbolos idolátricos .
Finalmente me uní a Eliseo y , curioso , interrogué al muchacho sobre la naturaleza del conjunto .
Los erectos peñascos , en efecto , recibían el nombre de asherat , en honor a la diosa y madre de Baal , aunque , en este caso , habían sido dedicados a dos de los hijos de Baal - Ros , señor de los promontorios : Resef y el mencionado Aleyin . El primero - según el ceremonioso Tiglat - gobernaba el rayo y el trueno . El segundo , como fue dicho , cuidaba de fuentes , ríos y aguas subterráneas .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 7 )

Tomé a mi hermano por el brazo y , retirandonos unos pasos cambié impresiones .
Ambos estuvimos de acuerdo . Proseguiríamos . No habíamos llegados hasta allí para echarnos atras por causa de los << bucoles >> ...
Así se lo hicimos saber .
Y el muchacho , complacido , aceptó .
Doscientos o trescientos metros más allá el bosque volvió a abrirse . Y nos encontramos frente a un adolescente y parlanchón río Hermón . Al cruzar el decrépito puentecillo de troncos que lo burlaban , Tiglat , señalando las verdes aguas , proclamó orgulloso :
- Aleyin , el que cabalga las nubes ...
Éste era el nombre del tributario del Jordán entre los montañeses . Aleyin , uno de los hijos del dios Baal , favorecedor de las plantas . Por regla general , los fenicios gustaban bautizar a los ríos con los nombres de sus divinidades . El menguado cauce , como tendríamos ocasión de verificar días más tarde , nacia en los ventisqueros del Hermón . De ahí también su atributo : << cabalgador de las nubes >>.
El puente sobre el nahal era otra excelente referencia . Y calculé el tiempo invertido desde Bet Jenn . Si no me equivocaba , hacía unas dos horas que caminábamos . Distancia recorrida : unos tres kilómetros . Restaban , pues , otros dos , con un tiempo estimado de una hora , aproximadamente .
Y me sentí feliz .
Si todo discurría con normalidad , hacia el mediodía ( hora << quinta >> ) estaríamos en presencia del Maestro...
¿ Con normalidad ? ¡ Pobre ingenuo !
El Destino , desde alguna parte , debió sonreir con benevolencia ...
Al otro lado del nahal Hermón , al filo del bosque , entre un atrevido y oloroso maquis formado por arbustos de menta , cisto , salvia amarilla y tomillo , se alzaba una novedad : cinco piedras cónicas , toscamente labradas , de metro y medio de altura , y perfectamente alineadas de este a oeste .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 6 )

El hoteb , un leñador curtido y con cara de pocos amigos , se extendió en un largo parlamento , marcando el norte con la mano derecha .
- Dice - tradujo el guía - que los vieron alejarse hacia las << cascadas >> ... Eran seis . Los manda un viejo << conocido >> : Kedab , talbién llamado << Al >> .

El nombre , en arameo , significaba << mentiroso >> . En cuanto al apodo - << Al >> -, me dejó confuso . E , inseguro , pregunté :
- ¿ << Al >> ?
Tiglat asintió .
No había entendido mal . << Al >> , en efecto , quería decir << no >> .
Y moviendo la cabeza negativamente , el preocupado jovencito resumió el resto de las explicaciones del hoteb..
Dice también que van armados hasta los dientes ... Seguramente , a estas horas , estarán borrachos ...
- ¿ Y qué aconsejan tus amigos ?
Tiglat transmitió la cuestión planteada por mi compañero al tipo de las malas pulgas.
La respuesta fue inmediata .
- Dice que lo mejor es dar media vuelta y regresar a Bet Jenn . Esos malnacidos matan por un log de arac...
( Un log quivalía a unos seiscientos gramos y nosotros , para colmo , cargábamos más de dos litros . )
Tiglat , silencioso , acarició al basenji . Comprendí sus dudas . Pero , por puro instinto , permanecí mudo . Finalmente , tras una larga pausa , hizo una recomendación:
-  Si lo deseáis podéis permanecer en Quinea . La menguante de agosto ya ha terminado y ellos - se dirigió entonces a los leñadores - no reemprenderán la tala hasta la próxima luna llena . Aquí estaréis bien y a salvo ... Son hombres honrados .
- ¿ Y tú ?
Tiglat sonrió sin ganas .
- Yo cumpliré lo pactado con el << extraño galileo >>.
- Pero ...
No atendió las razones de Eliseo .
- Confío en mi señor , Baal . Él me protejerá .
Estaba claro.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 5 )

Y dicho y hecho.
Tiglat corrió hacia los árboles , seguido del bullicioso basenji .
Eliseo observó las evoluciones de los buitres y me interrogó con la mirada .
Poco pude decirle . Mi experiencia con los bandidos - al margen de la vivida en la pasada operación << Salomón >> - era casi nula .
E inquietos nos entretuvimos inspeccionando el calvero .
El senderillo , en efecto , se bifurcaba a escasa distancia . El nuevo ramal partía hacia la izquierda , tragado prácticamente por la espesura . En la encrucijada , un grueso poste clavado en la escroria volcánica advertía : <<  Paneas . Siete millas . >>
Tomando nota de la referencia . La senda , al parecer , descendiendo hacia el suroeste , moría en la ruta de Damasco , muy cerca de Cesarea de Filipo .
Regresamos al centro del claro . Tiglat se demoraba . Todo , a nuestro alrededor , parecía tranquilo . El silencio , sin embargo , se me antojó raro . Podía oírse . Y lo atribuí a lo alejado y remoto del luga.
De pronto , Ot surgió entre los pinos . Y detrás , su dueño , acompañado por dos individuos .
- Malas noticias - gritó Tiglat mientras se aproximaba -. Esos malditos merodean por los alrededores ...
- ¿ Esos malditos ?
La pregunta de Eliseo era innecesaria . Pero el guía aclaró :
- Los << bucoles >>.
Y refiriéndose a los fornidos y renegridos leñadores , añadió :
- Acaban de confirmarlo . Esta mañana , al alba , han visitado la aldea . Se han llevado vino y provisiones ...
El muchacho se dirigió entonces a uno de los paisanos y , en fenicio , volvió a interrogarlo .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

jueves, 8 de septiembre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 4 )

Los << hombres >> del sueño podían ser bandidos . Estábamos en sus dominios  . El jefe del clan ratificó las advertencias de los felah . Aquellas alturas eran un nido de maleantes .
No , los militares armados no eran un << residuo >> del subconsciente . Allí latía << algo >> más ...
Pero , ¿ y las cabezas colgadas de las ramas ? ¿ Por qué la de Ot era la única sin vida ?
Y el negro presentimiento tomó posesión , definitivamente , de este angustiado explorador .
Por fortuna , el fragante olor a tierra mojada y la aparente paz de los riscos fueron relajándome . Y el asunto se diluyó .
Cerca de la cota << 1 700 >> el paisaje cambió de rostro . Cipreses y olivos se rezagaron y , en su lugar , las estribaciones del Hermón presentaron una cara más adusta y cerrada . Al frente y a la derecha  , picudos y vigilantes  , aparecieron los har Nida y Kahal , con las laderas vestidas de enebros griegos , pinos de Calabria , abetos cilíceos y los perfumados mirtos , dulcificando con sus coronas  de flores blancas los graves , enmarañados y azules perfiles del espeso a´ar , el bosque anunciador , siempre súbdito , del << rey >> del Hermón , el monumental y mítico cedro .
La senda , como pudo , torció a la izquierda y atacó los nuevos promontorios .
En lo alto , montada en el viento , patrullaba en círculo una familia de buitres negros y leonados . De vez en cuando , bregando con la fuerza de los << Cb >> , se dejaban caer , señalizando algo . No presté mayor atención . Probablemente vigilaban alguna carroña .
Tiglat También miro a los cielos y , sin previo aviso , azuzó al jumento , avivando la marcha .
¿ Qué ocurría ?
Pronto lo sabríamos ...
Al cabo de unos minutos , el bosque se abrió momentáneamente . Y el sendero se dividió en dos .
El muchacho descendió e inmovilizó al onagro .Al reunirnos , señalando hacia nuestra derecha , fue a descubrir un minúsculo grupo de chozas , medio oculto por el pinar . Era Quinea . Un poblado de leñadores . Pidió que esperásemos . Deseaba entrar y consultar la situación de la zona . La presencia de los buitres no le agradó . No era buena señal.
- Esos - manifestó - llegan siempre detrás de los << bucoles >> ...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 3 )

El joven Tiglat , en cabeza , tiró del asno , tomando un senderillo que , de inmediato , se coló en el bosque de cipreses . A su lado , correteando arriba y abajo , Ot , el dócil basenji . Detrás , alegre , aliviado por el frescor del los << Cb >> ( cumulonimbos ) , mi hermano , cargando al hombro el saco de viaje . Por último , como siempre , este explorador ahora relativamente feliz y confiado . El nevado Hermón , apenas molestado por la base de los << Cb , estaba a la vista .
¡ Al fin ! , me dije .
Si los cálculos de Tiglat eran correctos , los cinco kilómetros que separaban Bet Jenn del mahaneh , el campamento en el que permanecía Jesús de Nazaret , deberían ser cubiertos en dos o tres horas . Todo dependía de la ruta elegida por el pequeño guía y , naturalmente , del voluble Destino ...
Al principio descendimos . Después , la estrechísima pista se enderezó , escalando nuevas colinas .
Cota << 1 500 >> .
Al mirar atrás , entre la arboleda , distinguí la media docena de casitas negras de Bet Jenn . Por debajo , en la cota << 1 198 >> , el verdinegro lago Phiale , un antiguo volcán anegado por las corrientes subterráneas que huían del Hermón . Los lugareños aseguraban que la menguada y circular laguna , de unos trescientos metros de diámetro , se hallaba comunicada con la ciudad de Paneas e , incluso , con el padre Jordán.
Y , de pronto , al cruzar un olivar , Tiglat , de un salto , fue a montar sobre el onagro.
¿ Cómo no me había dado cuenta ?
Me estremecí.
La reducida expedición presentaba el mismo orden de marcha que el sueño ...
Y como un idiota llegué a volver la cabeza . Allí , a mis espaldas , obviamente , sólo encontré olivos .
El breve trayecto entre los corpulentos zayit fue un suplicio . Y la ensoñación se creció . Sin querer estaba olvidando a los << bucoles >> , los sanguinarios rufianes del Hule .
Entonces - no sé cómo -, lo vi claro ...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 2 )

Los cumulonimbos , no ostante , continuaron desembarcando por el oeste , sombreando el paisaje y obligando al sol a derramarse en estrechas y clandestinas cascadas , blancas , azules y doradas . Aquello no me gustó . La lluvia seguía allí , amenazante .
Y el << sueño >> , de nuevo , tocó en mi hombro ...
Tiglat revisó la carga . El onagro propiedad del Maestro aguantó sin problemas . El animal , alto , joven , y fuerte , recibió dos grandes alforjas de junco , repletas de viandas . Y entre ambas , meticulosamente enrollada , la tienda de pieles de cabra solicitada la noche anterior .
Y ante nuestra sorpresa  , el anfitrón solicitó que inspeccionaramos el cargamento .
Me negué .
El jefe del clan , entonces , con voz autoritaria , ordenó al hijo que retornara a la casa .
Comprendimos . Si no accediamos , no había viaje ...
Legumbres , carne salada , pescado ahumado , huevos , aceite , dos log de sal ( alrededor de un kilo ) , dos bats de vino ( cinco litros ) , especias , harina , fruta en abundancia , un par de ánades , seis grandes y redondas hogazas de pan de trigo , miel , dos botellas de arac y un obsequio de la casa : un cuarto de seah ( unos cuatro kilos ) de un excelente lomo de ciervo curado . El resto , la verdad , no lo recuerdo .
Satisfecho el inventario - más que suficiente para una o dos semanas -, Eliseo echó mano a la bolsa , preguntando el importe .
Tiglat , de nuevo , nos sorprendió .
- Eso - proclamó con la misma contundencia -, a la llegada ...
- Pero ...
No hubo forma . Y tras agradecer la confianza y hospitalidad de aquellas sencillas y entrañables gentes nos pusimos en camino .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 20 de agosto , lunes ( 1 )

Regresamos al taller .  La familia se afanaba ya en el desayuno y en los preparativos para la partida .
El reciente sueño , sin embargo , me tenía perplejo . Seguía viendo la cara de aquel << Curtiss >> y la calavera de la muerte .
¡ Qué extraño!
Me aproximé a la portezuela r inspeccioné el cielo . El Brillante firmamento había sido borrado de un plumazo . Durante la noche , un inesperado frente borrascoso escapó del Mediterráneo , cubriendo parte de la Gaulanitis . Y la lluvia , benéfica , descargó sobre valles y colinas .
¡ Qué extraño ! También en el sueño llevía torrencialmente .
E intenté espantar la absurda coincidencia . Estábamos donde estábamos . El alba llegaba puntual , encendiendo montañas . Sólo debía preocuparme del inminente viaje . Con un poco de suerte , hoy estaríamos con Él...
¡ Al fin !
El cabeza de familia terminó uniéndose a este desconcertado explorador . Me vio observar las negras y veloces masas nubosas y , captando una supuesta inquietud por el cambio atmosférico , quiso tranquilizarme .
- Pasará pronto...
En parte tenía razón . estas borrascas eran bastante comunes en los veranos de la alta Galilea . Y de la misma y súbita forma en que se presentaban , así se alejaban. En esta oportunidad , sin embargo , el espectáculo de los << yunques >> , inmensos como torres , castigándose mutuamente con fulgurantes culebrinas , me dejí inquieto . ¿ Pasarían ? Con esto no habíamos contado . Si la lluvia no cesaba , el viaje peligraría .
Compartimos el desayuno y hacia la hora << tercia >> ( las nueve ) , tal y como pronosticara Tiglat , escampó.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 19 de agosto , domingo - Y ( 71 )

Uno de los militares se detuvo junto a la muerte . Se abrazaron . Aquel << Curtiss >> era el único que no iba armado . Mejor dicho , era el mejor armado ...
¡ En la mano izquierda sostenía otra << vara de Moisés >> !
Cuchichearon.
De vez  en cuando me miraban y seguían hablando en voz baja .
Finalmente , el chorreante << Curtis >> indicó que me acercara .
Obedecí
Y al separarme del árbol , la intensa lluvia me empapó .
- ¡ Los informes ! ... ¡ Queremos los informes de ADN! ¡ Tú los tienes !
Negué con desesperación
El individuo , entonces , se quitó el gorro que lacía unas estrellas de general y lo arrojó al suelo , pisoteándolo con rabia .
Volví a negar.
- ¡ Entrégamelos ! ...¡ Eso es propiedad de la USAF !
E irritado , soltando el cayado , se abalanzó sobre mí. Hizo presa en mis brazos y gritó:
- ¡ Jasón ! ... ¡ Obedece !...  ¡ Jasón !
En ese instante , alguien me despertó .
- ¡ Jasón !...
Eliseo , tam empapado como yo , me zarandeaba sin miramiento.
- ¿ Qué ?... Mi general ..., yo no sé nada ...
Mi hermano , al escuchar las inconexas frases - ¡ y en inglés ! - se alarmó definitivamente .
- ¿ Qué te ocurre ? ... ¡ Despierta !
Los fríos y densos goterones terminaron devolviéndome a la realidad . Me puse en pie y , aturdido , me excusé .
-  ¿ Otra pesadilla ?
Asentí en silencio.
- Te lo dije ... Anoche abusamos del jolodetz y del maldito arac . Pero , ¿ Qué diablos haces aquí afuera ?
Respondí como pude , improvisando . Tampoco deseaba abrumarlo con mis extrañas inquietudes y las no menos locas ensoñaciones .
¿ Locas ?
Hoy sé que algunos sueños no son tan demenciales ni absurdos como parecen a simple vista ...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 19 de agosto , domingo ( 70 )

Se cubría con la misma y larga túnica funeraria , cargando sobre el hombro una temible y larguísima guadaña .
Intenté avisar , pero la voz no salía de mi garganta .
Nadie parecía verla . Ni niquiera Ot.
Volví la cabeza y la muerte , con una helada sonrisa , asintió .
De pronto , en las cercanias de un curpulento árbol , comenzó a llover . Era una lluvia torrencial .
El perro << habló >> y aconsejó que nos refugiáramos bajo la gran copa . Así lo hicimos .
Y la osamenta , impasible , sin dejar de sonreir , se plantó frente al grupo . Entonces alzó los descarnados dedos y señaló hacia lo alto .
¡ Dios mío !
De las ramas colgaban nuestras propias cabezas ...
Estaban vivas .
La de Ot , en cambio , sangrante y suspendida por los ojos , carecía de vida .
Intenté reaccionar . Pulsé el láser de alta energía , graduándolo a la máxima potencia .
¡ Dios santo !
No funcionó ...
Y la muerte replicó con unas sonoras y cavernosas carcajadas .
Entonces, por detrás , entre los árboles , surgieron unos hombres . Portaban hachas , mazas y espadas.
¡ Eran americanos !
Vestían unoformes de campaña . Y avanzaron amenazantes ...
¡ Oh , Dios !
Todos tenían el mismo rostro . ¡ El del general Curtiss!
Zarandeé a Eliseo , advirtiéndole . No hizo caso . Y continuó hablando con Tiglat sobre la inoportuna cortina de agua . Ot aseguró que pasaría pronto ...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 19 de agosto , domingo ( 69 )

De pronto en la lejanía , en ninguna parte , sonó limpio y prolongado un aullido .
Sentí un escalofrío .
¿ Lobos ? ¿ Chacales ?
Y venus y Júpiter , en conjunción , me hicieron una señal . Después otra y otra ...
Nuevos aullidos . Nuevo estremecimiento .
Y como huida de aquella luminosa ciudad flotante vi entrar en mi agitada mente una inconfundible figura . Vestía de negro y sujetaba una reluciente y afilada guadaña ...
La rechacé .
¿ Qué ocurría ?
Pero la imagen , decidida , alzó la cuchilla , avisando . Y , súbitamente , se extinguió .
Y dos , tres , cuatro nuevos aullidos , más cercanos , me erizaron los cabellos .
¿ Que era aquello ? ¿ Un presentimiento ? ¿ Una advertencia ? ¿ Una locura ? ¿ Por qué la muerte ? ¿ Y por qué en esos instantes y en ese lugar ?
Horas más tarde , por desgracia , comprobaría que la << visión >> (?) no fue fruto de mi cansada y casi nula imaginación . El Destino , supongo , a su manera , me advertía ...
Y poco a poco , consumada la extraña << aparición >> , la inquietud fue anestesiada y caí en el pozo de los sueños . Sí , otra vez las ensoñaciones ...
En esta ocasión me vi caminando entre bosques . Era el Hermón . Aparecia muy cerca , con la cumbre nevada .
En cabeza marchaba el joven Tiglat , a lomos de un jumento . A su lado , Ot, el basenji negro . Detras , alegre , cargando el saco de viaje , Eliseo y cerrando la expedición , este explorador .
Pero no . Quien esto escribe no era el último caminante ...
A mis espaldas , a cuatro o cinco metros , con paso igualmente presuroso , avanzaba una vieja << conocida >> .
¡ La muerte !
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 19 de agosto , domingo ( 68 )

Pero , ¿ por qué me preocupaba ? Y me vi asaltado por una jauría de furiosas e irritantes incógnitas...
¿ Nos reconocería ? ¿ Nos admitiría en su compañía ?¿ Qué podiamos decirle ? ¿ Cómo explicarle ?
Y la seguridad que me había acompañado hasta esos momentos huyó de quien esto escribe . Me sentí desolado . Quizá estábamos quivocados ...
¿ Qué sucedería si Jesús de Nazaret no nos aceptaba junto a Él ?
¡ Dios !
En eso no habiamos pensado ...
Y la figura del Galileo , ora distante , ora seria y ajena , seguía visitándome en la penumbra del taller .
Me resistí .
Ése no era el afable y entrañable << amigo >> que conocía . El agotamiento , sin duda , jugaba conmigo.
Finalmente , incapaz de soportar aquel suplicio , me alcé . Tomé la débil y amarillenta flama e intenté distraerme . Repasé hornos , fuelles , cañas de soplado , materia prima y la nurida batería de objetos que se apretaba fría e indiferente en paredes y suelo .
Imposible . El sueño , rebelde , se mantuvo a distancia .
Y opté por asomarme al exterior . Allí , seguramente , me relajaría .
Pero todo , aquella noche , parecía huraño y contrario a mi voluntad . Al empujar la achacosa portezuela que comunicaba con el resto de la aldea , los goznes , irritados protestaron . Me volví hacia el lugar donde descansaba mi hermano . ¡ Bendito ingeniero ! Ni un terremoto lo hubiera despertado ...
Las casuchas , oscuras y silenciosas , ni se inmutaron.
Busqué refugio al pie de uno de los muros del taller . Inspiré profundamente y me bebí las estrellas .
Casi podía tocarlas con las manos .
¡ Dios ! ¡ Qué hermosa y blanca negrura !
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

martes, 6 de septiembre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 19 de agosto , domingo ( 67 )

Al margen de esta realidad cotidiana , muchos judíos , bajo cuerda , se aprovechaban , sin embargo , de los << sarnosos >> , convirtiendo su caza y captura en un interesante << negocio >> . Así , lenguas , ojos  y dientes eran extirpados , siendo vendidos como amuletos . La lengua , colocada bajo el dedo gordo del pie  - decian - , evita que otros perros ladren al propietario de tan estimado talismán . Lo mismo sucedía con los ojos de los perros negros , siempre que se tuviera la precaución de colgarlos del cuello antes de iniciar un viaje . Pero la << eficacia suprema >> contra los ataques de otros canes se hallaba en los dientes de un perro rabioso . Eso sí : antes de atarlos al hombro , el can en cuestión tenía que haber mordido a un hombre . Si la víctima era una mujer , miel sobre Hojuelas...
Tiglat nos condujo hasta la sala contigua y , excusándose de nuevo , nos hizo ver que no disponía de nada mejor . El lugar , amplio y espacioso como la << vivienda >> , era en realidad el taller en el que la familia fabricaba toda suerte de utensilios de vidrio.
Agradecimos la hospitalidad . Para aquellos agotados caminantes , cualquier rincón era bueno . Preparamos los ropones al pie de uno de uno de los apagados hornos y , tras desearnos paz , Tiglat depositó una lucerna de aceite en una de las estanterías , arrancando guiños verdes y dorados a los abombados y transparentes vasos , jarrones y botellas . Nos observó un instante y , feliz , cerró la puerta , desapareciendo .
La Providencia , en efecto , seguía velando y protegiendonos . Aquella familia fue una bendición y un chorro de oxígeno en nuestros caminos .
Al poco , el bueno de Eliseo dormía profundamente . Yo , en cambio , me agité inquieto . No hubo forma de llamar al sueño . Y lo atribuí al cansancio . ¿ O fue la inquietud ?
La verdad es que , una y otra vez , obsesionadamente , la imagen del Maestro se presentaba en la memoria
Estábamos muy cerca , sí , casi a un paso ...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 19 de agosto , domingo ( 66 )

Estaba claro . Y aprovecharé la circunstancia para hacer un breve inciso y apuntar algo que también tuvo que ver con el Hijo del Hombre . << Algo >> que tampoco figura en los Evangelios y que , sin embargo , aportaría un dato más sobre la ternura del Galileo , provocando , a su vez , más de uno y más de dos enfrentamientos con los puristas de la Ley mosaica ,
Me refiero , claro está , a Zal , el magnifico perro propiedad de Jesus de Nazaret .
Pero , pra comprender mejor cuanto digo y cuanto señalaba Tiglat , es preciso contemplar primero la actitud del pueblo judío hacia esos no menos infelices y desprestigiados canes . El origen de la ancestral repulsión de los hebreos hacia el perro , tan alejada del actual concepto , se hallaba , cómo no , en el mismisimo Yavé . Lisa y llanamente era condenado y vilipendiado en todos los textos sagrados (?) en los que aparece . Sus cometidos , básicamente , se reducían a tres : carroñeros , guardianes de rebaños y << excusas para el insulto . Isaías , Reyes y los Salmos lo dejan muy claro . En el último ( 22 , 17-20 ) , el término << perro >> alcanza su auténtico significado : << malvado >> . Y a éste , poco a poco , se sumarían otros : sucio , cobarde , traidor , perezoso y despreciable . Si a esta lamentable situación uníamos las alusiones de Yavé , por ejemplo en el Éxodo , es fácil captar la intencionalidadde Tiglat y , muy especialmente , la de los rigoristas judíos hacia el Maestro por el hecho de demostrar cariño hacia un perro . Para colmo de males , otras ridículas y fantásticas leyendas terminaron por arruinar el escaso prestigio del perro , rebajándolo , como digo , a la categoría de alimaña y criatura inmunda . Una de las más extendidas se remontaba al supuesto diluvio . Según esta creencia , el perro fue tachado por Dios de << inmoral >> por no haber sabido contener sus instintos sexuales durante su permanencia en el arca de Noé .
Sí , verdaderamente de locos ...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 19 de agosto , domingo ( 65 )

Dudó . E interrogando al complacido cabeza de familia trató de confirmar la fecha . Tiglat padre le recordó qué , efectivamente , fue el 14 de adar ( febrero ) , en pleno Purim , hacía ya cuatro años ...
- Eso ... - prosiguió el adolescente -. Para mí fue el mejor regalo ...
( En dicha fiesta , como espero narrar mas adelante , era típico hacer regalos . Sobre todo a los niños)
-... Caminábamos por la meseta donde ahora se encuentra vuestro << amigo >> y , de repente , vimos algo en la nieve . Era una bola negra , muy pequeña . Nos aproximamos y allí estaba ...
Ot , captando que su joven dueño hablaba de él , arreció en sus lametones , emitiendo aquellas increíbles << risas >>.
- Era Ot ... Apenas tenía un mes . Nunca supimos cómo llegó hasta allí , ni cómo sobrevivió ... Fue un milagro . Un prodigio . Un regalo del señor Baal.
Y Tiglat lo bautizó con el citado nombre .
Curioso Destino . Como ya apunté , el valiente animal iría a perecer muy cerca de donde fue rescatado y salvado ...
Pero no adelantemos acontecimientos .
Algo , sin embargo , no cuadraba en la historia . Y Eliseo , que nunca atrancaba , lo planteó abiertamente :
-¿ Por qué Ot ? Tú eres fenicio ...
El muchacho enrojeció . Miró a su padre y éste , esbozando una pícara sonrisa , replicó con la misma sinceridad :
- Una tonta e infantil venganza ... Vosotros sois griegos y puedo explicároslo . Los judíos nos desprecian y , como seguramente sabéis , odian a los perros . Pues bien , ojo por ojo ... ¿ Que mejor gracia para un << perro fenicio >> que un nombre hebreo ?
La familia , ingenua y feliz , rió el juego de palabras .
Autor : J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 19 de agosto , domingo ( 64 )

Con la piel cubrían el calzado , aliviando la marcha del caminante . También la vendían en pequeñas porciones , previamente empapadas en vino o vinagre . Al comerla - aseguraban ., los sueños eran benéficos ..., y eróticos .
Los dientes , como los cerebros de las liebres , se utilizaban para restregar las encías de los niños , eliminando (?) el dolor de las incipientes dentaduras .
En cuanto al corazón - siguiendo otra vieja creencia -, la familia lo secaba , vendiéndolo como un mágico talisman contra los propios lobos . La mejor << arma >> , sin embargo , era la manteca que destilaban los riñones de león . Si el viajero se embadurnaba con ella , ningún lobo osaba acercarse . Así nos lo juró Tiglat . El problema , claro , era como conseguir semejante << ungüento >>...
Para unos y otros - judios y gentiles -, este depredador era el símbolo vivo de la traición . Su cuello corto - decían - era la prueba irrefutable . Y aseguraban también que la inteligencia del zeeb crecía a la par que la luna . Por ello , durante la fase creciente - y no digamos con la luna llena -, nadie , en su sano juicio , se aventuraba de noche por aquellas montañas .
La tertulia , acosada por el sueño y el cansancio , declinó . Y la tercera actividad de los Tiglat - el soplado del vidrio - quedó pospuesta para mejor ocasión .
El Anfitrión lo percibió y , haciéndose cargo , se puso en pie , recomendando que nos retiráramos . Lo agradecimos .
Y en ello estábamos cuando , de pronto , irrumpió en la estancia un nuevo << personaje >> . El joven Tiglat lo reclamó y , al instante , obediente y cariñoso , fue a saltar sobre el pecho de su dueño , lamiendo manos y rostro . Era Ot , el basenji negro que nos acompañaría al día siguiente .
Mi hermano , intrigado , se dirigió entonces al muchacho , preguntando el por qué de tan original nombre .( Ot , en ebreo , significa  << milagro >> , << señal >> , o << prodigio>> ).
Y Tiglat , orgulloso , le puso en antecedentes .
- Fue en pleno invierno . Mi padre , mis hermanos y yo volvíamos de la sierra ...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

lunes, 5 de septiembre de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 19 de agosto , domingo ( 63 )

En el pasaje en cuestión no se mencionaba  nada semejante  . El ángel habla de la esterilidad de la esposa de Manóaj y , simplemente , le prohíbe beber vino y comer alimentos impuros . La cuestión es que , con el paso del tiempo , el texto resultaría deformado , montándose un floreciente negocio a cuenta de las pobres armabet .
Los cerebros , por su parte , eran igualmente valorados . En especial por las madres . Estas suppersticiosas gentes estaban convencidas de que el simple roce sobre las encías de los bebés conjuraba los dolores provocados por los primeros dientes .
La liebre palestina , definitivamente , no tenía suerte . En el colmo de la ignorancia y del retorcimiento , rabinos y << auxiliadores >> recomendaban , incluso , que no se la mirase fijamente y , mucho menos , que fuera deseada sexualmente . Si esto ocurria , Yavé fulminaba al << pecador >> con el defecto conocido como << labio leporino >>.
Pero nuestra sorpresa llegó al límite cuando Tiglat aseguro convencido que todas las liebres eran de sexo femenino. Aquella era otra creencia , firmemente arraigada , nacida quizá del propio término ( arnabet es una palabra femenina ) . Como mucho , tras una encendida discusión , el fenicio aceptó que << un año podían ser machos y al siguiente , irremediablemente , hembras >>.
Insistir era inútil . Y ahí lo dejamos .Cuando llegó el turno al lobo , el temido y respetado zeeb , tamnién aprendimos algo .
Durante los inviernos , sobre todo en los más crudos , descendían en manadas desde el Hermón , llegando hasta los pantanos del Hule . Algunos de los vecinos habían sido ferozmente atacados . Y Tiglat añadió otro dato preocupante : la zona de las << cascadas >> , muy próximas al campamento de Jesús de Nazaret , era uno de los parajes habitualmente frecuentado por los zeeb . Allí , en definitiva , acudían a abrevar la mayor parte de los animales del bosque ...
Para capturarlos , los montañeses se valían de lazos y trampas . Y todo en él era aprovechado.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 6 - 19 de agosto , domingo ( 62 )

Con el shual o zorro sucedía algo parecido a lo mencionado sobre el jabalí . Su afición a las uvas , arruinando las prósperas vides , lo habían convertido en otro enemigo público . Y dueños y capataces pagaban entre uno y tres denarios - plata  por cabeza presentada . En realidad , según nuestras observaciones , no se trataba del zorro rojo europeo , sino del Vulpes vulpes niloticus , un hermano de menos talla , de pelaje pardo - amarillento , con el lomo y vientre grisáceo y el dorso de las orejas en un negro profundo .
En el fondo , judíos y gentiles lo admiraban por su sagacidad . Y corrían decenas de leyendas . Una , en especial, hacía las delicias de grandes y chicos . Decía más o menos , así:
<< Tras el pecado de Adán , Yavé entregó al mundo al " ángel de la muerte " . Y todas las especies animales , incluida la serpiente , fueron arrojadas al agua por parejas . Cuando le tocó  el turno a shual , la astuta raposa , señalando su imagen reflejada en las aguas , comenzó a gemir y a lloriquear . El ángel , entonces , preguntó el por qué de tanto lamento . Y el zorro explicó que se hallaba apenado por la triste suerte de su " compañero " . Al reparar en el sutil engaño , Dios ordenó que fuera indultado . >>
Esto aclaraba por qué los judíos se negaban a darle caza , quedando el asunto en las casi exclusivas manos de los paganos .
Al interesarnos por la armabey ( liebre ) , Tiglat , entusiasmado , reconoció que era la pieza de la que obtenían mayores y más regulares beneficios . Y no por la carne o piel m estimadas únicamentes por los gentiles , sino por sus estómagos y cerebros . Desde antiguo , la crencia popular aseguraba que los primeros eran un certero e infalible remedio contra la esterilidad . ( Entendiendo siempre la femenina . La masculina era impensable .) Todo procedía , al parecer , de una información contenida en la Biblia . Según el libro de los jueces , la madre de Sansón fue estéril . Pues bién , según los judíos , cuando el ángel de Yavé se presentó ante ella , anunciando el nacimiento del mítico héroe , le ordenó que consumiera el citado estómago de liebre
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez