viernes, 22 de enero de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 51 )

Los incontenibles sollozos de Ruth  desarmaron los nervios  de Mirian , su hermana . Y airada recordó a Santiago y a los suyos que la segunda disposición  de las << ratas de Jerusalén >> no pudo prosperar y que , según el de Arimatea , no llegó a votarse . Y acto seguido acusó a su hermano de << cobarde >> . Éste , impasible , comprendiendo la y desolación de Mirian  , no abrió la boca , limitandose a peinar la barba con sus dedos . Pero Esta , indignada ante las injustas acusaciones de su cuñada  y la irritante pasividad de su marido , se puso en pie , acusando a Mirian de irresponsable  y egoista  . Jacobo , a su vez , trató de calmar a las exasperadas mujeres . Pero , en el fuego cruzado de los gritos  e improperios  que habían empezado a lanzarse Mirian y Esta  , sólo obtuvo un violento empujón por parte de su airada esposa .Y el llanto de Ruth , duplicado ante la confusa y lamentable  trifulca  familiar  , vino a desatar el bravo carácter de la Señora  . Era la primera vez , si no recuerdo mal , que la veía alzar la voz . Se plantó entre Miriam y su hija política y con los brazos  en jarras ordenó silencio . Jacobo , entristecido , se retiró junto a Santiago  . Y Esta , perfecta conocedora del firme  temperamento de su suegra  , guardo silencio , acudiendo  en auxilio de Ruth . Pero Miriam , primaria como su madre , se cebó en la Señora , gritando por encima de los gritos de ésta . Fue una escena triste y comprensible  . La hija mayor , fuera de de sí , recordó a María  que << aquél era su hogar y que ningún malnacido le arrancaría de él >>. La Señora , por enésima vez , la mando callar . Pero el furor y la desesperación de la joven se hallaban fuera de control . Así que , agotada la paciencia y entiendo que como un mal necesario , María  , de pronto , le propinó una sonora bofetada  . Santo remedio . Mirian acuso el golpe  y el incipiente  histerismo  de esfumó , dando lugar a las lágrimas . Y en segundos  , sin rencores ni reproches  , madre e hija  se abrazaron , en una emotiva  y mutua  petición de perdón.
Santiago , conmovido como los demás  , se lanzó hacia ellas  , uniéndose en silencio al abrazo . Y Ruth y Esta , erreciaron en sus gimiteos - ahora  traicionados por esporádicas risas - se precipitaron  igualmente  sobreb el trio , formando la más hermosa piña humana  que me fue dado contemplar hasta esos momentos  en nuestra aventura  . Con un nudo en la garganta  desvié la mirada  hacia Jacobo . Una solitaria  lágrima se deslizaba  hacia la << céltica barba  . Al verse descubierto  bajó la cabeza , pero no se movió del borde de la plataforma .
Autor J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 50 )

Santiago , enroscando su padecer en lo más profundo , procuró dismular . Lo consiguió a medias . Para su madre  aquel distraído  acariciarse la barba  con la mano izquierda no era buen presagio . Y sin rodeos  abordó el problema  . Las cosas estaban como estaban y no convenía  cerrar los ojos  a la dura realidad . Tenían  que abandonar la aldea . El intento de lapisación de esa mañana  era un peso difícil de llevar . ¿ Quién podía pronosticar que sucedería  esa misma noche o al día siguiente ?
- ... Debemos obrar con prudencia - continuó , dirogiendose a María  -. Con nuestro Hermano y Maestro vivo , el respeto de estas gentes estaba garantizado . Ahora , con su muerte , nos hallamos  a merced de los que le odiaron .
Y muy atinadamente recordó a los silenciosos familiares la secreta reunión celebrada  por Caifás y sus <<  ratas >>  en la noche del domingo , 9 de abril . José el de Arimatea  , miembro del Consejo del Sanedrín , al informarles de la mencionada y urgente asamblea  fue muy claro : en vista  de la constelación de noticias y rumores  que empezaba a circular por la Ciudad Santa  acerca de la tumba vacía  y de las apariciones del Resucitado , el sumo sacerdote  , su suegro , los saduceos , escribas y demás fanáticos  que habían propiciado la muerte de Jesús  decidieron actuar sin contemplaciones . Y adoptaron dos medidas , especialmente meditadas para el aplastamiento del << desarrapado grupos de galileos que aún creía en el Nazareno >>.
Por si alguno de los presentes las había olvidado las recitó al pie de la letra . subrayando algunas de las frases .
- Primera : to-do a-quel que ha-ble o co.men-te ( en público o en privado )  los asuntos del sepulcro o de la resurrección del Maestro se-rá ex-pul-sa-do de las sinagogas .
->> SEgunda : el que pro-cla-me que ha vis-to o ha-bla-do con el Re-su-ci-ta-do- .... será condenado .... a muer-te.
Las contenidas respiraciones le sirvieron para enterrar en los ánimos - hasta la empuñadura - las dos últimas palabras :
- ¡ A muerte !
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 49 )

La Señora , sigilosamente , alcanzó la destartalada puerta situada en la pared que se alzaba enfrente de la fachada . Y aproximó la mejilla izquierda a la sucia hoja  . En dicho tabique  , como en los restantes , colgaban decenas de herramientas , sujetas por listones de madera  : sierras , cinceles , compases , compases de bronce y de madera , cizallas , pinzas , clavos de treinta y curenta  centímetros  , punzones , hojas de hacha  , cabazas de martillos ( con o sin mango ), gubias , cuchillas y varios taladros de arcao . El suelo , alfombrado de serrin  y de rizadas virutas  , crujió reseco bajo las sandalias . Era extraño . Los mangos  para azadas , los mayales para caballerías y para la trilla  y algunos sencillos arados de poco peso - todo a medio terminar y esparcido por los rincones - sugerían un trabajo bruscamente interrumpido . Pero , a juzgar por las telarañas que hilaban niebla  en las esquinas  , esa interrupción tenía que haber acontecido tiempo atrás . Por otra parte , aquel cerrado cuartucho , sin acceso directo a la calle , no encajaba  en la fórmula  tradicionas judía . La mayoría de los talleres  de carpintería  se concentraban en un lugar o barrio concreto de la aldea o de la ciudad . formando un gremio artesanal e , insisto , siempre abierto al exterior , al cliente  . Por último , si la sala contigua  presentaba un aspecto pulcro y ordenado , ¿ a qué obedecía  aquel lamentable abandono ? La Señora , única responsable  del supuesto << pecado >> , tenía sus razones ..
El cuchicheo al otro lado del muro se hizo más cercano . Y en un movimiento reflejo me asenté con fuerza sobre el blando pavimento , listo para intervenir . De improviso , alguien empujó la puerta y poco faltó para que el impacto derribara a Maria . Y la claridad nos cegó a ambos . Y la silueta de un hombre atlético  , de envergadura  próxima  a la de Jesús  , con destellos de oro en sus largos cabellos  se recortó majestuosa  en la luz de la mañana  . No quiero ocultarlo . Por un instante  me sobresalté . ¿ Estaba soñando ? ¿ Tenía ante mí al resucitado ? Y perplejo vi cómo la mujer se arrojaba  hacia el desconocido , abrazándole  . Respire aliviado . El supuesto << resucitado >> no era otro que Santiago . Detras , con los semblantes igualmente graves , aparecieron Jacobo y las mujeres .
La puerta del taller fue apuntalada y , con prisas , el hermano del rabí fue a sentarse en el filo de la plataforma de la estancia dormitorio . Y toda la familia , a excepción del Zebedeo , se sentó sobre las esteras , dispuesta a escucharle  . El dudoso ánimo de Juan había hecho  aconsejable que permaneciera recluido en la casa de Santiago y de Esta . En el fondo  , él había sido el detonante  de la situación.
Al reparar en el siempre equilibrado rostro del ahora hijo mayor de la Señora  y descubrir la macilenta palidez del miedo comprendí que las cosas habían empeorado . Yo había  visto ya ese terror  mal contenido  . Lo había vivido en el prolongado encierro de los íntimos en el canáculo de Jerusalén .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

jueves, 21 de enero de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 48 )

Un llanto sereno chispeó a la luz de la lucerna . Y María , agradecida , me aceptoó desde la lejana proximidad de su noble alma , ahora asomada a unos ojos humedecidos por la felicidad . Y Dios lo sabe : aquel abrazo invisible  me compensó para siempre .
- ¿ Qué debo hacer , mi querido << comerciante en vinos >> ? bromeó apartando las lágrimas .
- Déjalo en las manos del Padre .... Y guarda mi secreto .
Y la Señora  , impulsiva como siempre , se alzó y rodeando la mesa tomó mi cabeza entre sus manos  , estampándome un sonoro y prolongado beso en la frente .
- Dios  te bendiga , Jasón  , aunque no has contestado a mi última pregunta  : ¿ Por qué tengo la certeza de conocerte de añoa atras ?
Aproximadamente las 13 horas ( Entre la sexta y la nona . )
Nuestra conversación , que de acuerdo con lo convenido empezaba a discurrir en torno a los supuestos  << secretos años >> de Jesús de Nazaret, fue interrumpida por un confuso y entrecortado ir y venir de pasos . Parecían  provenir de la azotea . María , alarmada , tomó la lampara  de aceite  y , decidida  , se aproximó a la puerta de la entrada . Pegó el oído a la madera  pero , al parecre , en el exterior seguía  reinando el silencio . Levantó los ojos  hacia la techumbre  y , al notar que el nervioso tableteo   sobre la arcilla  se había  trasladado a la parte posterior de la casa , se precipitó al oscuro hueco en el que yo no había penetrado aún. Recelosa , se detuvo en el umbral . Volvió la cabeza y , al saber que me hallaba  a su espalda  , se aventuró tensa y de puntillas en las tinieblas . Procuré no distanciarme  , entre otras razones para no perder la esquiva luz  que nos habría camino . Aquella segunda pieza , negra como boca de lobo , fue una sorpresa . En sus tres metros  de lado dormía empolvado  y en desorden todo lo necesario para ejercer la profesión de carpintero ... En el muro opuesto a la puerta  sin hoja  por la que acabábamos  de cruzar descansaba  un banco de unos ochenta centímetros  de altura  , apuntalado por dos pies en << v >>invertida . Y sobre el grueso madero escuadrado que daba forma  a la superficie del mismo , un cepillo de doble asa y un tablón a medio labrar .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 47 )

Hace treinta y seis años , en esta misma mesa de piedra , justo donde tú te sientas ahora , << alguien >> que no era de aquí me habló y anunció que el << Hijo de la Promesa >> estaba por llegar ...
La comparación no era correcta . Pero la aceoté . Y mis ojos le sonrieron , aprobando sus palabras .
- Pero , entonces ..
Y aquel escondido miedo creció como una columna de humo , afilando sus ojeras .
-... Tú , Jasón , eres un ángel...
Me apresuré a negar , aunque no sé si fui muy convincente :
-... Si << ángel >> significa << mensajero >> ... puede . El Gabriel al que tú has hecho mención sí es un verdadero ángel . Yo , querida Mirian , no soy digno ni de proyectar mi sombra sobre él . Estoy aquí para dar testimonio de tu Hijo . Un testimonio que deberán conocer < otros pueblos >> ... Gentes de un mundo , de una morada  muy lejana  ... Y el Padre , en su infinita bondad , me ha conferido algunos << poderes >>  ( muy pocos )) que tú , quizá , has intuido . Y al igual que lo fue el Maestro , yo también debo ser respetuoso con << vosotros >> . Mi misión es intentar aproximarme a la verdad que rodeó a Jesús ...
- ¿ Por qué ? - preguntó con una ingenuidad conmovedora , fruto de la lógica  falta de perspectiva histórica . Tengo que insistir en ello . Hoy los creyentes has deformado la estampa de la Señora . En aquellos momentos ,ni ella ni ninguno de los seguidores del Nazareno podían intuir siquiera las << consecuencias de la encarnación del Maestro -. Tú lo has visto : mi hijo ha terminado como un delincuente .... ¿ A quién puede interesar su vida y sus palabras ? Mañana , sólo será recordado por sus amigos .
Guardé unos segundos de premeditado silencio . Saltaba a la vista que la Señora  , por mucho que se esforzase , no estaba en condiciones de asumir la grandiosidad y divina trascendencia  del Ser que había  llevado en su vientre  . Ni yo era quien  para violar las limitadas fronteras de su inteligencia ...
- Sí - repliqué con una seguridad que la desconcertó -, llevas razón ..., en parte . Sreá recordado por sus amigos  . Pero esos << amigos >> se multiplicaran como las flores en primavera ...
Aquel verde hierba de sus ojos , generalmente manso , se agitó como un trigar mecido por el viento . Y el color se instaló de nuevo en su bronceada tez . Y emocionada pidió detalles .
-... No es fácil que lo comprendas  , pero yo soy la prueba  de cuanto digo . Yo vengo de un << mundo >> remoto para ti . Allí , las gentes también has recibido la noticia de un Jesus de Nazaret . Y muchos  le han abierto sus corazones . Otros , en cambio , le ignoran o le rechazan  . Yo vengo a << saber >> para luego << transmitir >> . Y lo hago para todos , Mirian . Tu Hijo lo sabia....
- ¡ Oh , Jasón ! Entonces su muerte  no será en vano ....
Sonreí de nuevo , no sé si complacido o conmovido
- Permíteme ... Su vida no será en vano . La muerte , la de todos , nunca es en vano - Y alzando entre mis dedos  el cuenco de vino añadí - : Observa este licor . Antes fue el fruto de la vid . Así , como Él profetizó , su cuerpo y existencia  terrenales han sido triturados para obtener la esencia : su espíritu , su palabra , su mensaje , su amor ... Y la fragancia de ese << vino >> ha llegado hasta mi lejano <<  mundo >> . Pero nuestra << sed >> es tan grande , querida SEñora que mis conciudadanos  me han << enviado >> para transportar el <vino >> de su vida y poder degustarlo . Por eso tú y los tuyos debéis ayudar a este << comenciante en vinos >> ...
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 46 )

La dejé hablar . Su voz gruesa , zancadilleada a ratos por cortos suspiros  - lógicos coletazos  del reciente llanto -, fue abriendo la escotilla  de mis sentimientos  . Y así , merced a su intuición  , todo fue más fácil -
- ... Yo sé que nigún comerciante se comporta como tú .
Sonrió pícaramente , mostrando a la femenina llama que nos separaba aquel marfil alineado y envidiable  . Pero yo , con las neuronas  en máxima alerta  , continué  hierático : gelido en mi exterior  y ardiendo en lo más profundo .
-... Ningún pagano hace  lo que tú . Ningún gentil hubiera arriesgado su vida al pie de la cruz . Sólo Juan , mi querido y a veces infantil Juan , supo tener lo que tiene los hombre ....+
El lenguaje  rudo de María  o me escandalizó . Aquella  brava mujer , víctima  de todo y de todos , en especial de sí misma , manifestaba lo que pensaba . Y la admiré por ello .
-.... ¿ Crees que no supe  del profundo amor de mi hijo por ti?
Esta vez sí repliqué :
- El Maestro - le corregí - ama todo lo creado y lo increado .
Las finas cejas se arquearon levemente , acusando la cariñosa enmienda .
-... ¿ Ama , dices ? ¿ Eres tú de los que creen que no ha muerto ?
- Sí ha muerto - añadí , arriesgando el todo por el todo -, pero también es cierto que ha rresucitado ..., para vosotros y para nosotros .
La Señora , a sus cuarenta y nueve años , conservaba unos reflejos  mentales que para mi hubiera querido .
-... ¿ No es hora ya , Jasón , que destapes tu corazón ? ¿ Por qué  << vosotros y nosotros >> ? ¿ Quién eres ? ¿ De dónde vienes ? ¿ Por qué tengo la seguridad de conocerte de años atrás ?
Y suplicándole que aquella conversación fuera guardada  en secreto procuré hacerme comprender .
- El Maestro , mi querida y admirada Señora - era la primera vez que la llamaba asím -, lo anunció una vez...
Entornó levemente los ojos  , como tratando de recordarn .
- Lo sientom - se rindió con una sombra de tristeza  -, en aquel tiempo apenas supe de las andanzas de mi Hijo ... Yo vivía  para otra idea .
- ... Jesús  lo expresó con claridad  - proseguí -.<< En el reino de mi Padre  hay otras moradas . >>
Me miró sin comprender .
Yo y millones de hombres y mujeres como yo pertenecemos a una de esas << moradas >> ... La realidad que tú observas y tocas no es la única ...
- Comprendo - me interrumpió . Y sus labios  se entreabrieron , dejando escapar un miedo recién nacido - .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - 25 de abril , martes ( 45 )

La irrupción de Jacobo , anunciando que la calle continuaba despejada , aceleró los planes de Santiago . Y enconmendando a su cuñado la custodia  de los suyos obligó a Juan a incorporarse . Y tomándole  por un brazo cargó con él , desapareciendo en la negrura  de la pieza contigua  . Esta , su mujer , con una templanza admirable  , besó a María , susrrandole que regresaría  de inmediato . Poco después averiguaría  que , en previsión  , de males  mayores  , la familia había optado por esconder al Zebedeo en la casa de Santiago , al oeste de la aldea  , muy próxima  al taller  del fallecido alfarero .
Y Jacobo , depositando en mi su confianza , anunció que retornaba al terrado , advirtiendo qué  , vajo ningún copcepto , franqueáramos la puerta . Las mujeres asintieron , arropando a su madre  . Y en un gesto de hospitalidad - no se si tratando  de compensarme  por el involuntario descuido de hijos al dejarme  a merced de los vecinos  -, María  , secas las mejillas  y controlado el pemple  , me rogó que tuviera  a bien tomar posesión de su humilde casa  . Le sonreí , honrado por lo que aquella invitación  significaba  para mi y feliz  por su pronta recuperación . Y de buen grado acepté el tazón de vino que la temblorosa y doliente Ruth tuvo a bien ofrecerme .
 No sé  por qué lo hice  . Pero , dejandome llevar  por un íntimo y xcristalino sentimiento , acaricié las largas y finas manos de la muchacha  , expresándole con una firmeza i,propia  de este siempre vacilante  pecador :
- No temas . Yo os protegeré  ..., hasta el regreso de tu hermano .
Quizá me arrepentí un segundo después . Quizá no . Poco importa . Lo único que recuerdo con claridad es que , olvidando las normas  , quien esto escribe  hubiera dado su vida  por salvaguardar las de aquellas indefensas y atemorizadas mujeres .
Y la Señora , al percibir la sinceridad de mis palabras , me invadió con la mirada  . Fue la misma  que cruzáramos  en la caravana de Murashu . Y supe que había  llegado el momento . Y ella , quizá antes que yo , también lo supo . Y con sulalmendrados ojos verdes fijos en mi ordenó a sus hijas que << vigilaran la puerta de atrás >>.
- Jasón , amigo - manifestó nada más desparecer Mirián y Ruth -, eres un hombre extraño . En verdad que ninguno de nosotros acierta a entender tu singular hacer ... Además  , ¿ por qué tengo la sensación de conocerte ? ¿ Por que  me resultas tan familiar?
Autor : J.J. Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

miércoles, 20 de enero de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 44 )

El destello de una espada en la oscuridad de la sala contigua me puso en guardia . Respiré aliviado al identificar a su portador . Santiago , con las facciones endurecidas , avanzó hacia nosotros . Al reconocerme devolvió el gladius a la faja  . Detrás , procedente tamnién  de la misteriosa estancia  , se presentó el Zebedeo . Le observé sin disimulo . La espada le temblaba  en la mano izquierda  . Sudaba copiosamente  y , con la mirada perdida , parecía hablar consigo mismo . Experimenté la necesidadde auxiliarle . Con toda probabilidad era victima de un shok . Aparté cariñosamente  a María pero , cuando me disponía a llegar hasta el impulsivo y malparado << hijo del trueno >> , el ahora << cabeza de familia >> se interpuso y colocando sus manos sobre mis hombros  me suplicó perdón . Me estremecí al recordar aquel gesto ... Era uno de los entrañables hábitos  del Maestro . Pero Santiago no pudo percibir el escalofrío que me recorrió las entrañas . Y negando con la cabeza resté importancia a lo ocurrido . Acto seguido me formuló una pregunta que , en buena medida , me tranquilizó :
- ¿ Qué ha ocurrido ahí fuera ?
Eso significaba que Jacobo , ahora vigilante  en el terrado , no había sido testigo del último suceso.
Improvisé una respuesta , cumpliendo - en parte con la verdad -
- Sin causa aparente - manifesté - , dos de los individuos han caído como muertos ....
- Pero...
Las dudas de Santiago murieron en la penumbra . El Zebedeo no le permitió terminar . Adelantándose , sin dejar de blandir la espada  , comenzó a reír nerviosamente  , balbuceando un monocorde << Dios es justo >> Santiago , sin inmutarse ante el ataque de Histeria de Juan , hizo una señal a su madre . Y María , tragándose las lágrimas , se dirigió al rincon de las ánforas .
- Dios es justo ...
El signo de complicidad me hizo pensar que aquella psiconeurosis  , con pérdida de control sobre los actos  y emociones , no era una novedad para el grupo.
Y en un momento de descuido, el hermano del Maestro hizo presa en la mano que empuñaba el arma . Y con una delicada pero decidida contundencia  le arrebató el afilado hierro . El discípulo , ajeno a lo que le rodeaba , no puso resistencia . Y con los ojos vidriosos  cambió de la risa al llanto . Y clavándose de rodillas sobre las esteras prosiguió con su obsesiva retahila :
- Dios es justo y ha humillado al impuero .... Dios es justo .
Auxiliada por Ruth , la Señora abrió la boca del Zebedeo , obligandole a ingerir un vino negro y espeso.
Autor : J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 43 )

Afortunadamente  , ninguno de los esbirros  me asoció con el desplome  del saduceo  y de sus compinches  . Entre los comadreos  que pude escuchar  en las intensas horas y jornadas siguientes  , algunos , a media voz , atribuían el << mal >> que les había << dejado sin pálpito >> a una minifestación  de la << cólera divina >> . Otros ,  en cambio , se burlaban de los atemorizados testigos , recordando que aquélla  no era la primera vez que Ismael  perdía el sentido ..., << a causa del vino de palma >> . Los más se encogían de hombros  , convencidos  de la ineptitud  y de la falta de valor  de los atacantes . Lo cierto es que el incidente  marcaría el destino de la familia de Jesús . En especial , el de la Señora . Ni unos  ni otros estaban dispuestos a perdonar ...
Y en la solitaria calle planeó un silencio agrio , mal barruntado , apenas incomodado por el retorno a la azotea  de las asustadizas palomas y el desdibujado relámpago horizontal de los gatos . Y con los yacentes cuerpos  a mi espalda  me situé frente a la puerta . Antes de llamar me pregunté  qué debía hacer o responder  ante los presumibles  y lógicos interrogantes  de los moradores . Quizá había llegado el momento de abrir  mi atormentado espíritu  - aunque sólo fuera  m´nimamente - y sofocar así los recelos  de María . El cielo tenía la palabra  . Y presa de la vanidad - no pude remediarlo - me sentí orgulloso del << trabajo >> con los ultrasonidos .
No tuve que golpear la hoja  . El repentino y anormal silencio no había pasado desapercibido en la vivienda . Y un susurro cayó desde el terrado . Al levantar los ojos  distinguí la cabeza de Jacobo , escondida entre las palomas  . Me pidió que aguardase . Y la incertidumbre  , como un cuervo , fue a posarse  sobre mi corazón . << ¿ Cuánto tiempo llevaba el amigo de Jesus  en la azotea ? ¿ Había presenciado el desplome de los viejos ? >> Y con la zozobra  navegando en mi mente  percibí el nervioso desatranque  de la madera  . Y la hoja  se abrió cuatro dedos . Y unos ojos llorosos  - los de Ruth - parpadearon heridos por la claridad .
Me colé raudo en la estancia , al tiempo que las hijas de la Señora  se pricipitaban sobre la puerta  , apuntalandola con una tranca .
Y acurrucada junto a la mesa de piedra , arrasada en llanto , descubrí a una María  nueva para mí . Y antes de que acertara a mover un músculo , aquella mujer , derrotada por la angustía  y el miedo , se lanzó en mis brazos  , estrechándome entre sollozos  y temblores . Y emocionado sólo supe  corresponder a su infortunio acariciando sus fragantes y sedosos cabellos negros .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 42 )

Algunos de los ancianos  y mujeres  , aterrorizados  , escaparon calle abajo . Pero la veintena  de fanatizados  vecinos  , aullando como lobos  , se dobló  a un tiempo sobre el terrenom , a la búsqueda  de piedras . Ismael  , sin dejar  de entonar su sentencia  , se mezcló con el grupo , topando con unos  y con otros  en la embarullada  recogida de rocas  . Y sin más , en uno de los más violentos ataques  que jamás hubiera llegado a imaginar , una lluvia de piedras , arrojadas desde cuatro , ocho y diez metros  , comenzó a golpear los cuerpos  de Jacobo y de Santiago , así como el muro de la casa  y , por supuesto , a quien esto escribe  . Y la palabra << muerte >> , coreada por los jadeantes energúmenos  , se mezcló con el ruido de los impactos sobre la fachada  y los irremediable  gemidos  de dolor de los dos hombres  . La crítica  situación apenas se prolongaría  treinta segundos  . El hermano de Jesús , protegiéndose la cabeza con los brazos , ordenó a su cuñado que entrara en la casa . Acto seguido , de un salto , él mismo desapareció de la escena . Y ante mi desolación , la cenicienta puerta fue cerrada  y atrancada . Y durante breves instantes , las piedras siguieron cayendo sobre la hoja  , acumulándose negras en el umbral . Dios quiso que este asustado explorador  supiera y pudiera  reaccionar a tiempo . Y el odio de aquella partisa se volvió hacia mí . Y sin saber , sin preguntar , unos rostros y manos verdiazules reclamaron mi vida . En realidad , yo era << uno de ellos >> . Así lo interpretaron y , consecuentemente , la fallida lapidación - más violenta si cabe - me tomó como víctima propiciatoria .
Pero antes de que acertaran a inclinarse de nuevo sobre la calzada  , una primera descarga de 21 000 Herz entraba en la calva color bronce del saduceo , alterando su aparato << vestibular >> . En centésimas de segundo , su oído interno sufrió la invasión de los ultrasonidos , bloqueando el conducto semicircular membranoso , con la fulminante pérdida de la posición de la cabeza y del cuerpo en el espacio . Y con los ojos desorbitados y la lengua colgando se desplomó redondo . La inmovilización estaba garantizada  durante algunos minutos . El inesperado derrumbamiento del sacerdote  provocó un silencio sepulcral . Y aprovechando la ventaja de la confusión pulsé de nuevo el clavo . Y otro << hilo >> infrarrojo penetró implacable en la frente de uno de los ancianos  que se había apresurado a auxiliar a Ismael . El segundo desmayo fue decisivo . La tripa  , descompuesta  , soltó las piedras y , movida  por un pánico supersticioso , dirigió los rostros al azul marino del cielo . Y recordé la maldición del Zebedeo . Y en un ayear vergonzoso , atropellándose mutuamente , desaparecieron entre los patios y callejones colindantes .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
 Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 41 )

Unos inconfundibles  signos  externos  le delataban como cirrótico  : Una ginecosmatia  o anormal volumen de sus mamas , que oscilaban  bajo la túnica  a cada movimiento o respiración agitada  ; una fuerte demacración  o consunción  muscular ; el enrojecimiento o eritema palmar ; la casi total calvicie y una asciti o acumulación de líquido en la cavida abdominal . Pero , sobre todo , el  << sello >> de su más que probable  enfermedad hepática  crónica  aparecía  en los nevos  << en arañas >> dibujados  en manos y mejillas ( vasos dilatados  que se disponen en forma radial , como las patas de los arácnidos ) .
Y lanzando un hedor hepático sobre el rostro de Santiago vociferó , al tiempo que hacía retroceder su brazo izquierdo , apuntando a las gentes allí congregadas :
-... Nazaret jamás fue cuna de reptiles . Tú y los tuyos , con ese Jesús a la cabeza , sí habéis  traído la inquietud y la división ... Uno ya ha sido castigado . Ahora os toca a vosoros , impíos , que no sabéis desnudar vuertros ,  hombros  y que , vencidos y humillados , habeis sido capaces de propalar la mentira de la resurrección  de ese carpintero que se creyó el hijo del Divino , vendito sea su nombre ..
Jacobo , menos templado que su cuñado hizo ademán de inclinarse para desenterrar el gladius y castigar las duras palabras del saduceo . Pero Santiago , irradiando parte de la serenidad que tanto admiré en el Maestro , sin dejar de sostener la mirada de Ismael , interpuso su brazo derecho entre la espada  y su amigo - hermano , renunciando así a toda violencia . Instintivamente  , algunos de los vecinos  se echaron atrás . Y antes de que Santiago acertara a replicar la maledicencia del sacerdote  , éste , ensoberbecido , le desafió con una pregunta que sólo podía conducir a la catástrofe :
- ¿ O es que te atreves a negarlo ? ... Donos : ¿ reconoces en Jesús al Hijo del Dios vivo ?
Por un instante creí que Santiago renunciaba . Sus largos y rubios cabellos destellaron levemente . Pero aquel lento y majestuoso giro de su cabeza a derecha e izquierda  no significaba  rendición . Se limitó a observar a los expectantes vecinos . Y con voz grave , alto y fuerte para que todos pudieran oírle , sentenció :
- Tú lo has dicho . Le reconozco como tal .
Y estupecfacto asistí a una familiar y no muy lejana escena  . Ismael retrocedió un par de pasos  y convulso  y babeante , con una teatralidad muy propia de aquel sacerdocio hipócrita , se volvió hacia la vecindad . Levantó los brazos . Cerró los puños y en tono cansino , falsamente agotado por el peso de lo que acababa  de escuchar , gimió :
- Todos sois testigos ... ¡ Ha blasfemado !.... ¡ Reo es de muerte !...
Un presentimiento - todo parecía  repetirse absurdamente  - me hizo reaccionar a gran velocidad . Extraje  los zz crótalos >> y , pegado al muro los ajusté a mis ojos , preparándome así para una hipotética  defensa personal . Y mis dedos se deslizaron hacia el dispositivo que activaba los ultrasonidos . Esta vez la fortuna fue mi aliada ....
Los colores - que o los sentimientos - << interpretados >> por mi cerebro cambiaron drásticamente . Los blancos  , en especial la túnica  del saduceo , estallaron en un plata fulgurante , mientras las franjas rojas de los mantos  cambiaban a un negro fantasmal . Y los verdes de las flores y enredaderas próximas se unieron al dramatismo del momento , sangrando en rojo y naranja .
Un bronco griterío ribricó la sentencia de Ismael . Santiago , precavido , recuperó la espada y su cuñado , destilando un sudor frío verdoso , consecuencia del miedo , retrocedió hasta el umbral de la puerta . Hice bien en prepararme . Y girando sobre sus talones , el sacerdote nos di nuevamente la cara . Congestionado por la ira , las manchas en forma de << araña >> de su rostro temblaron en un negro diabólico  . La suerte parecía  echada  . Y tal y como imaginaba  , de acuerdo a la costumbre  , sus crispadas manos hicieron presa en el lino de la túnica  , rasgándola  en un seco y poderoso tirón . Y la caverna verdosa de su boca se abrió como un espanto , chillando como una comodreja :
¡ Muerte !
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez


martes, 19 de enero de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 40 )

El espeso silencio fue roto por el súbito lloriquear de algunos de los niños . Y las madres , asustadas ante el feo desenlace  de aquel encuentro , se apresuraron a tomarlos en brazos . Pero el desafortunado  lenguaje del << hijo del trueno >>, , que volvía  por sus fueros  a la hora de castigar a sus enemigos  , despertaría agazapados renncores . Cuando los ánimos  parecían más sosegados  , alguien  , a empellones , se abrió paso entre la apretada  vecindad , encarándose altivo y desafiante  a los dos hombres que representaban y simbolizaban a la familia de Jesús . Lejos de reaccionar ante su despótico caminar , los allí reunidos  , al verle , retrocedieron con temor . Y la mayoría  inclinó la cabeza en señal de respeto y obediencia . Sólo Santiago y Jacobo se mantuvieron firmes y en guardia . Los acastañados  ojos del primero recorrieron la figura del avellanado viejo sin poder reprimir un rictus  de repugnancia . El << notable >> . a quien creí identificar por sus vestiduras sacerdetales - túnica blanca  de lino apretada  a la cintura  por tres vueltas de faja  y un gorro cónico , de identico tejido y color - y por lo avanzado de su edad , replicó con un mudo desden a la significativa  mirada del hermano del rabí . Y fue más allá  que Santiago . Inclinando la cabeza escupió sobre la espada que les separaba , proclamando con voz aguardentosa :
- Y dice Isaías : << La víbora  y la serpiente ..., si los apretaren , saldran víboras. >>
Quedé tan confuso como mis dos acompañamtes  . La cita del libro profético parecía sugerir  que la espada  - semienterrada en la arena - acabaría  transformandose en una víbora  . En otras palabras  : que el odio y la maldad , debidamente incubados , sólo engrendran odio y maldad..
Pero Santiago , buen conocedor  de las Escrituras , en las que profundizo gracias a su Hermano  , vino a replicarle con los versículos inmediatamente siguientes a los referidos por el torcido Ismael , el saduceo :
- Y tú , corrompido entre los corruptos  , ¿ te atreves a hablar así ? Escucha  ahora lo que dice Idaias : << ... Camino de paz no conocen  , y derecho no hay en sus pasos . Tuerce sus caminos  para provecho propio ... Por eso se alejó de nosotros el derecho . >>
Algunas risitas de complicidad y aprobación , a espaldas del sacerdote  , sólo contribuyeron  a empeorar las cosas . El apergaminado jefe del consejo se mordió los labios  , acusando el certero golpe . Al suponer que me hallaba  ante el viejo profesor de Jesús  una excitante curiosidad se apoderó de mi ya revuelto ánimo .
Autor : J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 39 )

La vi llegar y minimizar las prudentes advertencias de su yerno y de Mirian . Y tozuda  como una mula  se alzó varias veces , mostrándonos  la humilde estancia  y recordando a los presentes  que << aquel lugar había sido bendecido por el ángel de Dios >>.
y en ello estábamos  cuando , de improviso , el lejano y prácticamente  olvidado parlamento del Zebedeo fue a transformarse en un entrecortado  y confuso vocerío . Santiago y Jacobo se miraron alarmados  . Ruth y Esta palidecieron , aferrándose al unisono a los brazos de María  . La Señora , fría y resuelta  , hizo un gesto a su hija  Mirian , indicándole  que se asomara  . Y la joven , valiente como su madre , se apresuró a obedecer . Jacobo la dejó llegar a la puerta pero , al escuchar algunas secas y dolorosas imprecaciones contra su fallecido amigo , saltó como un leopardo , arrastrando en su cólera a Santiago . Y obligando a su esposa a entrar en la habitación  se recortó a un palmo de la entrada  , hombro con hombro con su cuñado . Despacio y cautelosamente  fui tras ellos , asomándome  al exterior . Lo que vi y escuché fue un galimatías  de improperios y amenazas entre los grupos . A nuestra izquierda  , arropando a un Juan Zebedeo  en pie sobre la escalera y fuera de sí , gritaba una decena de vecinos , mujeres en su mayoria , insultando a la veintena restante  . Estos últimos  , que no iban a la zaga  en lo que a maldiciones se refiere  , blandían sus bastones  en el aire  , escupiendo sobre la pequeña  franja  de tierra  que los separaba  . Unos y otros  , en un vano empeño de aplastar las voces de los contrarios  a base de elevar el tono y la corrosión de sus insultos , se acusaban de << malnacidos , esclavos de un borracho saduceo , amigos de un carpintero al servicio de Roma , traidores a la ley y visionarios >>, entre otras lindezas ...
Quizá lo más triste de aquella  - de momento - batalla dialéctica fue asistir a la total descomposición  de la lámina del Zebedeo . No podía  creer lo que estaba presenciando . Juan , histérico , con los ojos desencajados  , levantando lo brazos  al cielo y berreando como un poseso << exigió de la justicia divina  que arrasara aquel impío pueblo con el azufre y el fuego que abatió a Sodoma >>. Y lo que no habían conseguido las sensatas y reiteradas peticiones de paz por parte de Jacobo y de Santiago lo alcanzó aquella loca invocación . Las gargantas , todas , se apagaron , como fulminadas . Santiago y su compañero , conscientes  de los gravísimos  efectos  que podía  acarrear tan insensata  provocación , se abrieron paso entre los silenciosos  y perplejos vecinos  . Y sin el menor miramiento echaron mano de la túnica  del enloquecido Zebedeo , arrastrándole hasta la puerta de la casa . Una vez allí , Santiago , con el semblante descompuesto, se limitó a empujarle  , introduciéndole en la penumbra  de la estancia . Y al punto , desenvainando la espada , fue a clavarla a sus pies , clamando en los siguientes términos :
- Os ruego que disculpéis la ira de nuestro amigo .... No fue ése el espíritu de mi Hermano y Maestro ... Pero también os aviso : ésta es nuestra tierra  ....- Y señalando el gladius  que cimbreaba  plateado añadió con firmeza - :... Y si es menester , nos defenderemos de los reptiles que anidan en Nazaret .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 38 )

La denigrante ejecución parecía haber dado la razón a los intrigantes  . Y envalentonados  , amén de ensuciar el nombre de Jesús  , se habían dado buena prisa en repudiar a cuantos pudieran defender << la nafasta imagen del loco carpintero >>. La nobleza de espíritu de gentes como Jacobo , solicitando paz y tolerancia , sirvió de poco . El sacerdote que presidía  el reducido consejo de gobierno de la aldea y las funciones religiosas , eregido en bandera y cabeza visible  de los enemigos del rabí , supo alimentar la discordía  hasta límites insospechados  . Muy pronto tendría  ocasión de comprobarlo .  Curiosamente , el tal Ismael , de la casta de los saduceos  , había sido uno de los maestros del joven Jesús . Su animosidad hacia el Hijo del Hombre - cosa que pocos recordaban - nacía de los tiempos de la escuela  , cuando el inconformista primogénito cometió el << sacrilegio >> de dibujarle en el pavimento de la sinagoga . De esto hacía  ya más de veinte años  ... La anécdota  quizá se hubiera borrado del mezquino corazón del sacerdote  , de no haber sido por otros acontecimientos protaginizados ygualmente por Jesús  y que hirieron el patriotismo de Ismael . Pero lo que soltó los perros de su furia  fueron las continuas  noticias  que describían al antiguo discípulo como << enemigo irreconciliable de sus hermanos en la religión , en la codicia  y en la corrupcién : fariseos  , escribas y saduceos >>. La << desverguenza >> de Jesús , que se había atrevido a calificarlos de << víboras y sepulcros blanqueados >> unida a su absurda teología sobre la << resurrección tras la muerte . arrastraron al caduco saduceo a una ciénaga de odio en la que caerían otros resentidos y mediocres .
Éste , a grandes pinceladas , fue el cuadro que encontró María a su regreso a Nazaret . Un panorama - no me cansaré de repetirlo - del que no se habla  en los Evangelios  y que , sin embargo , fue el detonante que obligó a la madre de Jesús  a << autodesterrarse >> a orillas del lago , en Saidan,
Todo hay que decirlo . En los primeros escarceos de la conversación , tanto la Señora como Santiago discutieron el parecer de Jacobo , acusándole  de << alarmista >> . María  , al menos  en aquella radiante mañana  del martes , 25 de abril , no contemplaba la idea de abandonar su casa . Allí habían sido sepultados José , su esposo , y Amos , su único hijo fallecido . Allí había sido feliz . Allí estaban sus raices , su gente , sus palomas ,,,,
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 37 )

Ruth , que junto con Mirian y la Señora  habían formado parte del grupo de mujeres  que se desplazó a Jerusalén en las jornadas de la pasión y muerte , era la pequeña de la familia  . Hija póstuma , había llegado al mundo en la noche del miércoles , 17 de abril del año nueve de nuestra era . Tenía , por tanto , veintiún años recién cumplidos . Podía decirse que , tanto por su carácter como por el rojo de sus cabellos  , constituía  una atractiva  excepción entre los ocho hermanos . Tímida , de una extremada sensibilidad  y dulzura , había sido la mimada de la casa . No podemos olvidar que apareció en el hogar de Nazaret recién fallecido José y cuando el primigénito contaba quince años  de edad . De su padre había heredado una profunda  y reflexiva mirada . De María  , su espontánea humanidad  . Su hermano mayor , con el paso de los años  , había  sabido dulcificar su natural nerviosismo . Me atrevería  a escribir que aquella  pelirroja  de nariz aguileña  y cutis transparente , emborronado de pecas , fue una de las personas que más intensamente amó a Jesús y que más padeció con su muerte .
Incómodo por las alabanzas de Santiago - hombre poco inclinado al elogio gratuito -, sosteniendo la mirada de Jacobo, hice retroceder la conversación al punto álgido : los temores de la familia ante la división suscitada en la aldea a raiz de la ejecución de Jesús . Siempre imaginé  que la tradicional liberalidad de los galileos  no se vería empañada  por los violentos sucesos protagonizados  por el rabí y su grupo . Imaginé mal . El problema de fondo no residía  en compartir o rechazar las enseñanzas de Jesús  . Muchos de los vecinos  respetaban el estilo del Maestro e , incluso , se habian sentido orgullosos  de sus prodigios  y de su fama . Pero , entre aquellas gentes las había también envidiosas y saturadas por el veneno del rencor . Desde antiguo , como narraré en breve  , estos grupos  minoritarios de Nazaret se habían manifestado abiertamente  en contra  del << rebelde y engreído hijo de José >> . Y con el discurrir de los años  , a causa de muy determinados  sucesos  , estos individuos  terminarían por intoxicar el clima del poblado , forzando al Galileo a precipitar su salida del mismo .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

lunes, 18 de enero de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor . Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 36 )

Durante los inviernos la fragilidad de los tejados  castigaba  a los moradores  a un ingrato y malsano goteo de agua y tierra . El Hogar de Jesús , a pesar de las expertas manos de su padre terrenal , contratista de obras , no se vio libre de semejante condena .
- Jasón , amigo , acomódate . Y por favor cálzate .
Estas afombras no son de lujo .
La acogedora invitación de la Señora vino a sacarme de tan prosaicos cálculos y cavilaciones . Y como uno más fui a integrarme en torno a la mesa de piedra  . Una muela , efectivamente  , mudo testigo de otros acontecimientos  históricos  : la famosa << anunciación >> del ángel a María .
Digamos que , a su manera  , Santiago - con quien había sostenido ya largas conversaciones - me presentó al hombre y a las tres mujeres  que compartían  el animado parlamento . Los rostros de dos de ellas me resultaron familiares  . Sin embargo , aturdido por el sinfín de personas que  , directa o indirectamente , había tenido ocasión de conocer durante el primer y segundo << saltos >> , no terminé de identificarlas hasta que el ahora hijo mayor de María  se refirió a ellas como  << sus hermanas >>  . Dos , en efecto lo eran : Mirian y Ruth . La tercera - Esta -, a quien conocí en aquellos momentos  , era la esposa de Santiago . Mirian , que lucía  los mismos  rasgos angulosos  y los ojos verde hierba de la madre  , había nacido la noche  del 11 de julio del año << menos dos >> . Se hallaba casada  con el enigmático que me observaba  en silencio : un tal Jacobo , vestido con el tradicional tsitsitde amplias franjas verticales rojas y negras . Su aspecto celta , en especial sus limpios  ojos azules , me llamaron la atención desde un primer momento . No dejaba de mirarme  . Al principio con un fondo de recelo . Después , al escuchar de labios de su cuñado << mi elogioso proceder en las amargas horas de la crucifixión >> , con gratitud . Aquel personaje , como tantos otros , tenía mucho que decir respecto a los << años ocultos >> del Maestro . Hijo de un albañil asociado con José , había nacido en la casa contigua  a la de María  . Creció y se educó al mismo tiempo que Jesús  , compartiendo sus juegos  , estudios , problemas y , lo que era  más atractivo para este explorador  , sun más íntimos pensamientos  e inquietudes . Jacobo , ligeramente mayor que Jesús  , habia sido su amigo íntimo . Al menos durante buena parte  de los veintiseis años que residió en Nazaret . Sus revelaciones , como es fácil imaginar , resultarían decisivas para quien esto escribe .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 35 )

En el extremo opuesto descansaba una arca de madera en la que , también según la costumbre , solía  guardarse la ropa e , incluso , las provisiones . En esa misma pared , a media altura , se alineaban cuatro nichos dem fondo redondeados por la cal , repletos de vasijas , ánforas , platos de arcilla y madera y otros útiles  de cocina . Y en el muro lateral - entre el fogón y el arcón - colgaban los edredones que sevían de cama . En general , a la hora de dormir , los ocupantes de estas casas se tumbaban con los pies en dirección al fuego . Ello explica la cita del evangelista Lucas . Levantarse en plena noche  , molestando y pisoteando a la familia no era grato . En cuanto al porqué de la plataforma  , la razón era básicamente  sanitaria  . El nivel inferior  solía habilitarase  para los  animales : cabras , gallinas , asnos , vacas , etc . Era lógico , por tanto , que la mayoría  de los campesinos  eligiera dormir , cocinar y alimentarse << a cierta distancia >> del siempre sucio y maloliente ganado .
Al acomodarme a la penumbra las observaciones se afilaron . Las paredes , todas , se hallaban revocadas con yeso y pulcramente blanqueadas . Cuatro escalones , en el centro de la plataforma , aliviaban el acceso en una y otra dirección.
En el tabique  que cerraba la estancia por mi derecha , muy próximo a la puerta principal se habría otro hueco , sin hoja , que conducía  , al parecer , a una segunda sala . Pero ls tinieblas en dicho lugar eran tan cerradas que no pude apreciar un solo detalle .
Al fondo de este muro , en la esquina derecha  , se apretaban tres ánforas de piedra  . Una de ellas , de grueso vientre  , sólidamente anclada  en el pavimento y cubierta con una tapa de madera , había protagonizado una célebre historia ...
La techumbre  no podía ser más rudimentaria  , Gruesas y << calafateadas >> vigas de sicomoro ( resistente a los gusanos  ) volaban del muro de la fachada  al opuesto , entrecruzándose en ángulo recto con un maderamen  más liviano . Sobre esta base se habían dispuesto capas alternas de hojarasca , tierra y arcilla  apisonada . En una de mis visitas  al terrado pude examinar el rodillo de piedra de sesenta centimetros que servía para afirmar la superficie después de las lluvias .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 34)

De entre los presentes  sólo reconocí  a Santiago , el segundo hijo de María . Los demás , tanbién jóvenes  , parecian parientes  . Prudentemente  continué de pie , en silencio , respetuoso con la conversación que llevaban entre manos  . Al parecer  - manifestó el hombre que se sentaba  al lado de Santiago -, el ambiente  en Nazaret se había enrarecido . No era lugar seguro  para los simpatizantes y parientes del Maestro y , mucho , menos , para la madre del Resucitado.
¡ Torpe de mí ! Excitado ante la quizá irrepetible oportunidad de contemplar el hogar del Galileo apenas presté atención a la premonitaria  información del desconocido : un judío , íntimo de Jesús , que vendría a proporconarme interesantes  y muy secretas  páginas sobre aquellos lejanos  años de la adolescencia y de la juventud . Y durante  algunos minutos  , ajeno a la trama  de la charla  , me enfrasqué  en una minuciosa  inspección  de cuanto me rodeaba .
De no haber sido por lo que representaba  , la sala en cuestión hubiera pasado desapercibida  . Su distribución  , escasos enseres  , iluminación , todo era similar  a lo ya  visto en otras humildes viviendas de Palestina  . De acuerdo con la costumbre en los pueblos agrícolas  , la pieza  - de unos cuatro metros  de lado - aparecia repartida  en dos zonas bien diferenciadas . En la mitad izquierda  , el nivel del suelo se hallaba elevado algo más de ochenta centímetros  , formando una plataforma  de obra . Esta elevación , como digo , ocupaba  la mitad del habitáculo y era destinada  a cocina  y dormitorio . En su ángulo izquierdo , el albañil - muy probablemente  el fallecido José  - se había esperado en la construcción de un fogón de ladrillo refractario de unos cuarenta centímetros  de altura que cerraba  la mencionada esquina . Los << fuegos >> consistían en una plancha de hierro triangular , sólidamente empotrada  en los muros  , que descansaba  sobre el cierre de fábrica . La leña era introducida  y avivada  por una abertura estrecha  y rectangular practicada  al pie de la pared de ladrillo . En invierno , la chapa de metal al rojo aliviaba los rigores del frío . Los humos  eran expulsados  mediante una chimenea , triangular como el fogón , que subía  por la confluencia  de las paredes  , perforando el techo . Teniendo en cuenta  que en la mayoría  de los modestos hogares  judíos los gases y humos resultantes de la combustión escapaban por donde podían , el tiro de la casa de María sí podía estimarse como un << lujo >>.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 33 )

Confuso , sin sabar qué partido tomar , observé a los que ecuchaban . María no se encontraba entre ellos . Las mujeres que le habían acompañado desde la fuente sí permanecían sentadas muy cerca de la puerta .
¿ Qué debía hacer ? ¿ Entraba ? ¿ Aguardaba a que Juan concluyera  ? La situación resultaba comprometida  . Dadas las tensas relaciones  no podía esperar demasiadas facilidades por parte  del << hijo del trueno >> . Así que , aun a riesgo de cometer una nueva torpeza , opté por penetrar en la casa . Y silenciosa y cautelosamente  , pegado al muro y procurando no desviar la atención de los allí cogregados , fui ganando los pocos metros que me separaban de la jamba derecha . Es posible que el Zebedeo , desde la esquina y entusiasmado con la proclama , no llegara a verme . Me descalcé  y doblando mi humanidad asomé la cabeza , entonando un asustado << la paz sea con los de esta casa >> . Sinceramente , no distinguí gran cosa . Una voz familiar me reclamó desde la penumbra  . Volví a dudar . Pero la Señora  , que sabía de mi timidez , insistió con seguridad .
Y mis pies salvaron el alto peldaño de piedra de la puerta , posándose sobre la cálida  sequedad de una estera  . En el centro de la estancia  , medianamente clareada  por la luz del exterior  , se agrupaban varias personas  , sentadas en las alfombras de paja que cubrían el piso . Nacesité unos minutos para recomponer las siluetas . Aquella servidumbre  de las casas judías - su perpetua tenebrosidad - fue algo a lo que no logré hacerme  . María , percatándose de mi << ceguera >> , acudió presta a uno de los rincones . Atrapó una brasa del hogar que chisporroteaba  en el ángulo izquierdo ( tomaré siempre  como punto de referencia la puerta se entrada ) ,prendiendo un par de lucernas . La nueva luz vino en mi auxilio . Y este aturdido , y nervioso explorador pudo contemplar , por primera vez , lo que , en efecto , había sido comedor , dormitorio y sala principal del hogar del Maestro desde su más lejana infancia .
María cruzó sonriente ante mi . Y tras colgar una de las lamparas en el muro de la derecha  , se unió a los dos hombres  y a las tres mujeres  que le acompañaban , depositando el segundo candil sobre una << mesa >> de piedra de un metro de diámetro y veinte centímetros de altura que , a primera vista  , me recordó una piedra de molino .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

domingo, 17 de enero de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 32 )

Debí sospecharlo . En Nazaret no todos habían entendido al << gigante >> . Para muchos  , la revolucionaria  filosofía de hermandad entre los hombres - hijos de un Dios - Padre  - y , sobre todo , la crucifixión  ,  , destino inexorable  de asesinos  , blasfemos  y maleantes , habían manchado el buen nombre de la aldea . . Semejante estado de cosas - ignorado también por los textos  evangélicos - no me escandalizó . Bastaba con mirar a los intimos  , a los familiares  y a la propia  madre terrenal del rabí . ¿ Quién de ellos  tenía  las ideas claras respeto al especialísimo mensaje de Jesús  ? En consecuencia  . ¿ por qué  extrañarse de la negativa  reacción de unos convecinos que le habían visto crecer ? ¿ O Es que alguna vez hubo profeta en su tierra ?
Uno de los datos  deslizados en la conversación con el viejo resultó nuevo para mí . En Nazaret , María recibía un sobrenombre : << la de las palomas >>. Pronto averiguaría por qué .
Al salir de la embocadura , la << calle >> se ensanchó hasta los cuatro metros  . Allí , en efecto , se concentraba una treintena de individuos , sentados en la rampa de tierra  , en pie o recostados perezosamente contra los muros que cerraban la calzada . En su mayoría  , mujeres movidas por la novedad , ancianos  desocupados  y niños lloriqueantes  y distraídos  . Todos tenían la atención puesta  en una de las esquinas de la vivienda  de mi izquierda  . Al aproximarme  descubrí al Zebedeo , acomodado en los primeros peldaños de la escalera  exterior  que conducía  al terrado . En una encendida alocución narraba a los boquiabiertos  vecinos las recientes apariciones del Maestro  en Jerusalén . Si me fiaba  de la incredulidad  pintada  en los rostros de los más viejos  , el discurso no parecía discurrir por buen camino ...
En lo alto , a unos cuatro metros  , sobre el antepecho que cerraba  la azotea  aleteaban , picoteaban la piedra y se removían inquietas seis o siete palomas duendas y silvestres  , de plumaje apizarrado y cuellos verdes  bronce . Mi corazón se agitó . Aquella casa de la izquierda  tenía que ser el hogar de la Señota ...
Como el resto de la aldea  , sus muros de piedra  , escrupulosamente encalados  , carecían de ventanas . Solo una puerta  , más bien baja , abría los sesenta centímetros  de espesor de la fachada  . En una primera estimación deduje que el lugar en el que supuestamente  había habitado el Hijo del Hombre se alzaba a cosa de ochenta metros  de las << puertas >> de Nazaret . Es decir , en el barrio bajo : el más antiguo y descuidado . Y me dispuse para el gran momento .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 31 )

Todo un prodigio de << ingeniería >> para tan << insignificante lugar >>. ( En el Nazaret de hoy cabe la posiblidad de << adivinar >> el primitivo recorrido de la torrentera  y de la canalización  , siguiendo el trazado de las calles que desembocan en el lugar  denominado Mensa Chisti y en los zocos , respectivamente . )
Otro detalle que no olvido - del que sería  consciente  al descender a la << ciudad subterránea >> - fue la ausencia de entradas a las grutas  en las << calles >> y callejones . Las bocas de las decenas de silos y cisternas quedaban ocultas en las viviendas . La única forma  de acceder a ellas era a traves de las habitaciones  y patios de las casas . Como veremos  más adelante , no es cierto que la población de Nazaret viviera exclusivamente  en grutas , como pretenden algunos arqueólogos y antropólogos  . Las construcciones en superficie  , aunque elementales , eran el hábitat básico . El subsuelo jugaba un papel importante pero complementario , destinado a bodegas y despensas .
La localización del hogar de María  resultó sencilla . En un estrechamiento de la << calle norte >> fui a coincidir  con un asno que cargaba  una pesada cuba de agua . El cuadrúpedo , escaso de modales , a punto estuvo de atropellarme  . Detras , jadeando  a causa de la empinada cuesta  y del enorme cesto repleto de hortalizas que soportaba  soble sus espaldas , apareció un anciano tan encorvado que sus blancas barbas casi rozaban las rodillas . Una  correa de tela en las sienes hacía más llevadero el transporte del cargamento . A interrogarle sobre el paradero de la Señora se detuvo unos  instantes . Y sin alzar la vista , con el rostro pegado al suelo  y malhumorado por la importuna detención , preguntó a su vez :
- ¿ María ? .... ¿ cuál de ellas ?
La observación , correctísima  , me dejó perplejo . En Nazaret , como en todo Israel  , el nombre de Maria era común . Al referirme a Jesús  , su hijo , el campesino  , como si dialogara  con las piedras del camino , insistió con crecida impaciencia :
- ¿ Jesús ? .... ¿ cuál de ellos ?
Atónito , necesite unos segundos para encontrar el término adecuado :
- ... El Maestro ..., el Resucitado .
- Aquí , hijo mío - se burló el galileo mirándome las sandalias -, el único que resucita es el sol ... Pero supongo que te refieres a ese loco ..., el de María , << la de las palomas >> . No tiene pérdida . Otros locos como él entorpecen el camino ahí abajo .... , a veinte pasos .
Autor : J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes , ( 30 )

Ahora , sus hijos , tan pacientes y bondadosos  como el viejo alfarero , seguían facilitandom trozos de barro con los que moldear sueños  y jugar a << construir ciudades >> . Al abrigo de la colina o de los muros , bajo la distante y adormilada vigilancia  de engordados gatos  , las niñas formaban grupos aparte  , jugando chillonas con unas enormes muñecas de barro o trapo . Algunos de estos jugetes  presentaban brazos  y piernas articulados  . Y otros , los más lujosos  y codiciados , disponían de agujeros  en la cabeza  por los que asomaban cordeles conectados con las extremidades  , de forma  que podían imitar el caminar de los humanos  . Aunque había visto jugar a los niños  de Jerusalén , Betania , Nahum y Saidan , la especial e intensa alegría  de la crecida prole de Nazaret no tenía igual . No supe de momento malo para ejercitar su desbordada fantasía  . Los vi correr , saltar y trepar toda suerte de muros  , apedreando a la nutrida población de gatos - no se si más numerosa que la de los propios  vecinos - o columpiándose entre los añosos olivares . Disponían de aros de madera  , rústicas peonzas con un clavo en el extremo  , caballos de arcillas provistos de ruedasy pelotas de trapo que golpeaban exclusivamente con las manos ,  al estilo de los actuales juegos de << cinco >>.
Un senderillo atravesaba el cinturón de huertos , alejándose pendiente arriba  , al encuentro de la cima . El monte a partir de esta menguada  y verde frontera  , se mostraba áspero , rocoso y poco amigo de dominaciones . Pensé trepar hasta la cumbre . Pero desistí ,  limitándome  a activar los cuatro canales de filmación simultánea alojados en la << vara de Moisés >> y que , como en las visitas a los anteriores núcleos  humanos , tenían la misión de registrar paisajes , escenas , y personas previamente seleccionados por Caballo de Troya .
Y alrededor  de la hora << quinta >> ( las once de la mañana ) , alcancé el extremo norte de la aldea iniciando el descenso , siempre con la referencia del Nebi a mi espalda , por el lado septentrional del << triángulo >> . Una segunda << calle >> - que recibiría el nombre de << norte >> . zizagueaba entre las casas  , interrumpida a cada  paso por los mencionados  taludes  y murallones de roca . A corta  distancia  de las viviendas  ubicadas  en esta zona  , burlando la pendiente  , corría una  ancha canalización  de piedra , cerrada con ladrillo , que arrancaba  en lo alto del flanco norte  del monte  , transportando  el agua potable  hasta la fuente  situada a las << puertas >> del poblado . En total , según mis estimaciones , alrededor de setecientos metros de acueducto .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes , ( 29 )

En aquel tiempo , no podemos olvidarlo  , Caná , muy próxima  a la aldea de Jesús  , ostentaba el rango  y la condición de << ciudad notable  >> , considerablemente  más populosa , rica y << civilizada >> que aquel perdido puñado casas , agazapadas en una no menos remota  colina  . Si los habitantes de Caná  podían contarse por miles  , los de Nazaret , en cambio , sumaban medio centenar escaso de familias  , con un contingente  aproximado de trescientas  a trescientas cincuenta almas . Eso era todo . En este marco - con sus ventajas e inconvenientes - creció y despertó a la vida el Hijo del Hombre . Al término de su mal llamada  << vida oculta >>  , los inconvenientes  eclipsaron  las ventajas y , como fue apuntado , Jesús de vio en la necesidad  de alejarse de aquel entrañable y difícil grupo humano .
En la parte alta del pueblo , aunque mínimas , se apreciaban  ciertas diferencias  respeto a la zonabaja . Las casas , igualmente cúbicas  y plateadas por la cal , eran en su mayoría  de construcción reciente . Disponían de patios más desahogados  , cercados por muretes  de piedra  de un metro de altura  en los que se distinguían  enormes ánforas , pilas de leña y cupuliformes hornos  de ladrillo , alisados  en el interior  por una capa de arcilla . Algunos  , en plena cocción del pan , flameaban por sus estrechas bocas , arrojando  al cielo azul intermitentes bocanadas de humo blanco . Incluso la pavimentación parecía más cuidada . La tierra de patios  y callejones había sido deblegada  con reducidos guijarros  de torrentera  , recibidos con un mortero de dudosa calidad . Quizá por su proximidad al campo y al arroyo que se precipitaba  desde la ladera  oeste del Nebi , en dirección al pientecillo cercano a la posada  , aquel extremo de Nazaret era uno de los parajes  favoritos  de la gente menuda  . Cuando una madre o el cabeza de familia  precisaban los servicios  de algunos de sus hijos lo habitual era  buscarlos  en la fuente o en las afueras de la aldea , en la referida  zona norte  . Dicho << extrarradio >>, conqistado  también por un mosaico de huertos  , reunía además un aliciente especial , que descubriría  a lo largo de mi estancia en la aldea  y que , durante años , excitó la fecunda  imaginación de Jesús  niño : Un pequeño taller de alfarería  , a orillas del citado torrente . El anciano propietário , un tal Nathan , ya fallecido , había hecho las delicias de toda una generación de adolescentes .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 28 )

Tan sólo en las dos << vias >> que he dado en calificar de << importantes >>  habían sido dispuestas sendas canalizaciones , consistentes en una zanja central de quince centímetros  de profundidad por treinta o cuarenta de anchura   , según los lugares .
Al principio , en mi proverbial torpeza , perdido una y otra vez  entre los estrechos patios  y pasadizos  , me vi en la necesidad de retroceder  , sorteando los cajones de madera  que hacían las veces  de improvisados fogones  y a las mujeres y ancianos que vigilaban los guisotes . Ninguno protestó por la irreverente invasión de sus dominios  . En realidad , aunque cada propiedad  debía  hallarse perfectamente delimitada  , la aldea  , como ya mencioné , era un todo sin muros ni barreras . La proximidad de las casas era tal que en infinidad de lugares  , dos hombres tenían dificultades a la hora de pasar uno junto al otro . Algunas mujeres  , aprovechando el frescor de la mañana  , baldeaban a las puertas  de las viviendas  , arrojando el agua  con las manos  desde grandes tinajas depositadas en tierra . En otros rincones , sin embargo , las basuras y el lodo formaban grandes y apestosos montones , cubiertos de moscas y de asustadizos gatos negros y atigrados .
Con la permanente visión del Nebi como referencia fui ascendiendo por las rampas y escalones de ladrillo cocido , espiado por las curiosas miradas de las matronas  y de los niños  . Numerosos  callejones  se hallaban  combreados  por tejadillos  de cañizos que volanban de terraza en terraza  y , en ocasiones  , por los sarmentosos  brazos de tupidas parras  que daban vida  a los ciegos  muros , la mayoría  sin ventanas  . Uno de los aspectos  que más gratamente  me impresionó de tan humildísima aldea fueron las flores . No había  casa que no las tuviera . Alineadas a uno y otro lado de las puertas  , llenando patios  o trepando fachadas florecían la menta  , el jazmín , las enredaderas  , los rojos tulipanes de montaña , los narcisos de mar y una pulsante << paleta >> de blancas , escarlatas , amarillas y violetas anémonas , ranúnculos y rosas . La fragancia y el colorido de aquellos minúsculos jardines hacían olvidar en parte la suciedad y el abandono de muchos de los recovecos  del poblado . Sólo así , experimentando in situ la pequeñez y la modesta condición del lugar , empecé a comprender la fundada frase de Bartolomé : << ¿ Es que de Nazaret puede salir algo bueno ? >>
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes , ( 27 )

Y aunque ardía en deseos  de entablar conversación con aquellas gentes  comprendí que no debía alterar lo programado por Caballo de Troya  , Así que , adentrándome  entre las casas  , elegí lo que parecía una << calle >>  y que , a partir de este recorrido inicial  , sería bautizada  por este explorador  como la calle << sur >> . Nazaret carecía  de calzadas propiamente dichas  . Las veinte o treinta casas  que daban cuerpo a la aldea , como creo haber insinuado , formaban un caótico laberinto de callejones  y espacios más o menos abiertos  que , en la mayoría de los casos  , no conducían a ninguna parte  . Pues bien , en un alarde  de generosidad  , podríamos decir  que el humilde núcleo urbano , por puro azar , se hallaba atravesado por dos << vías >> o << calles >> . Una la que yo había tomado , discurría  paralela al lado sur  del ya referido << triángulo isosceles >> . La otra , partiendo del vértice  , se escalonaba por el norte  . Y en medio , el << corazón >> del pueblo : un amasijo de casitas blancas de estructuras cuadrangulares  o cúbicas , con toscas paredes  de piedra cálcarea  de tres a cinco palmos  de espesor  y tejados  planos de madera cubiertos  de tierra batida  . A dichas azoteas  se llegaba  merced  a sendas escaleras exteriores  , construidas a base de gruesos troncos  o vigas empotrados  en los muros . Muchas aparecían protegidas por una rudimentaria barandilla  , también de madera  . Desde las << puertas >> al límite del poblado  , cada palmo era una penosa conquista a la colina  . En poco más de 150 metros - longitud máxima de Nazaret - , el perfil de la ladera  pasaba de los 400 metros en el lugar de la fuente a los 450 . Ello había forzado a los vecinos al levantamiento de continuos terraplenes  , parapetos  y muros de contención que hacían inútil cualquier intento de trazado  urbano . Para colmo , la pavimentación brillaba  por su ausencia  . Las << calles >> , patios y callejones  se hallaban alfombrados  de una incómoda  mezcla de tierra  , cascotes , restos de vasijas rotas y ladrillos de barro desintegrado . En época de lluvias  , semejante desastre tenía que constituir un serio problema  para la integridad de las viviendas y de los propios habitantes . De hecho, , la casi totalidad de las casas presentaban en las puertas un alto peldaño de piedra  , dispuesto para evitar que las torrenteras que podían surgir  de lo alto del Nebí inundaran los hogares .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

sábado, 16 de enero de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario - 25 de abril , martes , ( 26 )

Recordando la eficacia del joven Juan Marcos Ciudad Santa , a punto estuve de solicitar el auxilio , como guía , de algunos de los molzabetes . Pero , no deseando despertar tempranos contratiempos elegí caminar en solitario .
Aquella esquina de Nazaret - en el enclave más prósimo a los caminos  - venia a ser , forzando la imagen , en centro industrial del poblado . Abriéndose en V y escalando la ladera  se alineaban entre ocho o diez talleres  , habilitados en casas de piedra  de una sola planta  y encalados con peor gusto que el resto de la aldea . De muy distintas dimensiones aparecían - según la costumbre - con las puertas de par en par . Y bien en el umbral , sentados al tibio sol de la mañana  , o confundidos  en la penumbra del interior  , carpinteros  , tejedores  , toneleros , y entintadores  se afanaban en sus menesteres  , canturreando los unos , en silencio la mayoría  o en interminables  parloteos los otros  . Sobre la desnuda tierra , al pie de los muros  o colgados de las fachadas , se exhibían al público las piezas ya terminadas : mesas, bancos , camas , y arcones de todos los calibres , formas y precios  ; yugos primorosamente curvados y equilibrados  ; lanzas de tiro y ruedas para los carruajes  ; aguijones y mangos de arados  ; puertas y marcos para ventanas  ; huchas y artesas para las amas de casa  ; archivadores para los escribas ; sólidas vigas destinadas a la sujeción de las terrazas que coronaban las viviendas y los propios talleres  y almacenes ; túnicas y mantos de vivos colores  , en lana y lino , chorreando aúnel azul , el escarlata  o el verde de los tintes  ; camisas  de niño delicadamente tejidas ; bolsas de cuero  ; cestas de mimbre  , alfombras y esteras trenzadas en espiral ; toneles de diferentes bocas y cubas embreadas para el transporte  y almacenamiento de vino y frutos  y , en fin , una interminable secuencia  de platos  , escudillas , cucharas y recpientes de madera.
La excepción entre los artesanos  , siempre varones , la constituian los operarios de los telares . Todos eran mujeres  . Las jóvenes , sentadas en el suelo , estiraban la lana  , extrayéndola  de grandes cestos circulares de mimbre . Otras , igualmente jóvenes  , hilaban en pie , valiéndose de ruecas y husos . Sólo las ancianas tenian a su cargo la compremetida labor de tejer los primitivos telares verticales .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez


Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 25 )

El embuste no podía ser más flagrante  . El tal Athotis , entre otras cosas , era un soberano de la  Primera Dinastía  . Eso representaba  una antiduadad aproximada de 3 000 años ....  de todas formas , como << publicidad >> , el teclamo resultaba inmejorable . Aboné  los seis sestercios , adquiriendo el rollo en el que se avisaba de la << especialidad >> del << rana >> . Pura diplomacia  .. Y el posadero , tras contar y verificar con sus dientes la bondad de las monedas  , se dio por cumplido . Y emocionado  me entregué  a la aventura llamada << Nazaret >>...
Fue sencillo . Y también agradable . Y en determinados momentos , decepcionante  . Pero , por encima  de todo , aquella primera  gira  de inspección resultó emotiva . La frialdad de nuestro entrenamiento no pudo con la imaginación . Recorrer la aldea era << ver , escuchar y sentir >> a un Jesús adolescente  . A un Jesús artesano . A un Jesús adulto , departiendo en la fuente . A un Jesús vivo y apacible , a las puertas de las casas ...
Con una hora fue suficiente .
Poco más o menos a las diez de la mañana cruzaba de nuevo el puentecillo con parapetod de piedra , saliendo al encuentro del vértice  del triángulo isóscele  que formana Nazaret . Por allí arrancó mi paseo . La animación en la fuente cubiertahabía decrecido . Junto a dos o tres campesinos  rezagados  . más atentos a los chismes  que al llenado de los odres  , la chiquellería  seguía haciendo de las sullas , chapoteando y jugando a << barcos >> con las extraviadas sandalias de hierba  y paja prensada  de alguno de los adultos . Ninguno habría cumplido más allá de los seis o siete años  . Vestían túnicas cortas  , oscurecidas por el agua  y pegadas a unos cuerpos  no demasiado bien nutridos . Como en el resto de las poblaciones  que había visitado , las familias tenían buen cuidado de rapar sus cráneos  , aliviando así las plagas de piojos  y demás parasitos  que asolaban a la sociedad judía  . Varios pequeños  - más adelante  ampliaría esta  esta observación con numerosos adultos - se diferenciaban del resto por sus cabellos rubios  o rojizos , sus ojos celestes  y una tez blanca  que , a pesar de los churretones , clareaba los semblantes  . . Ni ellos mismos  conocían el origen de esta lámina  casi << celtica >> . Muy posiblemente habría que remontarse al tiempo de los amorritas , siglos atras , para justificar este claro alejamiento del fenotipo hebreo , de cabellos , ojos y piel más próximo a ,la noche que al día .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 24 )

Heqet , a la derecha de la sala rectangular y parapetado en uno de aquellos singulares << mostradores >>  de campanudas ánforas de piedra  , señaló uno de los orificios abiertos  en la plancha de mármol que las cubría , invitándome a probar un nectar llegado desde el mismisimo delta  del Nilo . Ante mi asombro , el enano descollaba  medio cuerpo por encima  de los recipientes  . Al aproximarme  descubrí el truco  : un banco le aupaba  , permitiéndole el acceso a las altas vasijas . Una pobre iluminación , consecuencia de la falta de clientes , perfilaba las brillantes y sebosas siluetas de tres largas mesas . El muro a espaldas del << mostrador >> presentaba  una docena de nichos  , repletos de papiros  enrollados  , cajas de madera  de múltiples  tamaños  , espejos pulidos  << cristales >> de bronce  y una maraña  de articulos  , confundida  en la oscuridad de las hornacinas , que constituían parte del negocio del egipcio . Mojé los labios en el dulce  y espeso vino - << cortesía de la casa >> - y el incansable  posadero trepó hasta una de las alacenas , saltando a tierra con un manojo de rollos . Descolgó una de las lámparas de aceite  y , abriendolos  , la paseó codicioso a un palmo de los rusticos  mapas . Me asomé  intrigado , comprobando que , en efecto , tal y como había anunciado el dueño , se trataba de una serie de dibujos  y anotaciones  manuscritas , sin la menor concepción de las proporciones  y de las escalas , que recordaba  - eso sí - la distribución  de las principales ciudades  y aldeas  de la Galilea  , así como las trayectorias aproximadas de los caminos  , posadas de relieve ( incluida la del << rana >> , pozos o fuentes  , gargantas y atajos  e , incluso  , los parajes  peligrosos  , bien por el riesgo de asalto , por la presencia  de fieras o por el asentamiento de colonias de leprosos . Al cotejarlos observé que las diferencias eran mínimas . En realidad , estas << guías >>  parecían copiadas de un primigenio original , aportando - de acuerdo con la posada  donde se expendían - el nombre la ubicación y las << excelencias >> ( precios incluidos )  del albergue en cuestión . En uno de estos mapas << turisticos >> , para << viajeros con dinero >> , en trazos infantiles había sido pintada la casa de Heqet ( más destacada incluso que Nazaret , con una anotación a pie de mapa que me puso sobre aviso . Rezaba así : << Swnw ( médico laico en egipcio ), ilustre hijo de Athotis >>.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes , ( 23 )

La verdad  es que lo ignorábamos  casi todo sobre el particular . ¿ Cuánto tiempo permaneció el nazareno en la aldea ? ¿ ¿ A qué decicó esos años  ? ¿ Cuáles fueron sus relaciones  con los habitantes del poblado? ¿ En qué momento supo de su naturaleza divina  ? ¿ Llegó a gestar algún plan ? ¿ Por qué abandono aquellos parajes  ? Los interrogantes  eran tantos  y el tiempo tan menguado  que , ganado por la impaciencia , decidí actuar de inmediato aunque extremando la prudencia  . El deterioro de las relaciones con el Zebedeo me preocupaba .
Y muy a mi pesar , consciente de que la celda podía ser abierta  de una patada , tuve que renunciar a cargar con el saco de viaje . Las sandalias de respuesto y la docena de fármacos camufladas en sendas ampolletas de arcilla podían  resultar apetecibles para cualquier ladrón  . Me encogí de ombros y dejando el asunto en mannos de la providencia  me dirigí a la puerta . Al abrirla  reparé  en unos grafiti , grabados a cuchillo sobre la madera  y que , a buen seguro , eran obra de clientes descontentos . En griego y arameo  podía leerse : << Al fuego con el enano >> , << Caminante : no te fies de la morena  >>  Heqet : andares de rana y corazón de víbora >> ...
Lo tendría presente . Y después de tres o cuatro intentos , un chasquido me hizo suponer que la puerta había quedado cerrada  . Y sin prisas , husmeando cada rincón , descendí al solitario corral . Tan sólo el patear de uno de los asnos  contra el pavimento quebraba  el silencio del lugar . Mi propósito era simple  : antes de atacar la investigación propiamente dicha - que debía  fundarse en las conversaciones   con María  y demás  parientes  y conocidos del Maestro - recorrería  Nazaret , familiarizándome  con los perfiles físicos  . Mas , he aquí que cuando cruzaba  el rojo enlosado de ladrillo , la voz del posadero me reclamó desde el umbral de una de las puertas . No me dió tiempo a declinar la invitación . Para cuando quise excusarme  , << el rana >> había regresado al interior  . Contrariado pasé de nuevo por delante del pozo central , deteniéndome frente a la oscuridad  . Me encontraba , como en el albergue del << tuerto >> , ante la pieza principal del edificio : una taberna - comedor  y , según comprobaría  esa mismanoche  , si las circunstancias así lo pintaban , centro de reunión de cuantos precisaban se les escribiera  una carta , se les  << recetara >> un remedio para el ganado o se les extrajera una muela .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 -- El Diario , 25 de abril , martes ( 22 )

Creí morir . En las paredes , entre las junturas de las piedras y en un enlucido mohoso y descascarillado habitaban los auténticos  y permanentes << huéspedes >> de la posada  : chinches rojizos  de cuerpos aplastados  y elipticos  , grandes como lentejas . El << mobiliario >> , acorde con la húmeda estancia , consistía en una jofaina de barro , ahora vacía y animada por una inquieta familia de cucarachas que , obviamente , veía en peligro sus dominios . Un jarrón de bronce - único << lujo >> de la << covacha >> - completaba el ajuarque , se suponía , debía  servirme para el cotidiano aseo . Junto a la puerta  , en una hornacina  verdosa  , descansaba  una lucerna  de arcilla  con el asa  en forma de serpiente  ( la diosa egipcia  Meret- Seger , protectora , como la serpiente de bronce  de Moisés , contra toda suerte de ofidios )  que prestaba su polvoriento contorno al anclaje de varias y cruzadas telas de araña .
Creí más prudente guardar silencio y no protestar por el estado de la celda  . Mi trabajo a fin de cuentas , demandaba otros escenarios .
Y dado por hecho que la habitación  << era de mi agrado >> , el posadero cerró la puerta  , dejándome solo . Y quien esto escribe  , con la pesada  llave de treinta centímetros  en la mano , sólo acertó a asomar la nariz por las asfixiantes << troneras >> , en dudoso afan de respirar un aire menos viciado y , al mismo tiempo , tratando de ubicar la posición del cuarto respecto al exterior  y al propio albergue . Ante mí , aparecieron  las colinas  que cercaban Nazaret por el oeste  y , al fondo , la cinta blanca  del camino a Jafa  . La aldea , a la derecha del ventanuco practicado frente a la puerta  , apenas era visible . El << regalo >> que me había tocado en cuerte ocupaba  el ángulo occidental del edificio . A los pies del muro , a unos cinco metros  , arrancaba una plantación de olivos .
Y abrumado por la suciedad y estrechez del habitáculo ordené  las ideas con más prisa  que eficacia  . Aquella parte  de la misión , como establecía el programa , consistía  en la recogida , in situ , de un máximo de datos  con los que armar los << años ocultos >> de Jesús .
Autor J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - EL Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 21 )

El posadero no se rindió . Y dispuesto a sacar el máximo provecho del nuevi inquilino fue enumerándome  << otros servicios >> propios del albergue , igualmente a disposición  de los << honorables clientes >> . A saber : << una burrita  con la que calentar la cama  >> 8 dos ases por noche ) << inspección y cura de los animales de carga  >> ( precio a convenir ) , << servicio de guía y protección armada , si mi trabajo requería viajar por la comarca >> ( un  denario -día para el conductor e idéntica  tarifa para cada hombre de la escolta ), << aprovisionamiento >> ( también a convenir ) y , en fin , hasta << mapas de los caminos  y parajes  de la baja Galilea >> ( a razón de seis sestercios el ejemplar ). Esta última << oferta >> ,  por razones que el enano egipcio no podía sospechar , sí fue de mi interes . Y << el rana >> , complacido , quedó en mostrarme el valioso << género >> en cuanto regresáramos a la planta baja .
Aparentó dudar . Recorrió las siete estrechas y negruzcas puertas que se alineaban en uno de los flancos  pero , con su habitual teatralidad , me hizo ver que << aquéllas no eran celdas dignas de un hombre ilustrado >> . Mis temblores arreciaron . ¿ En qué clase de << cueva >> había acertado a caer?
Y brincando sobre las crujientes y desarmadas traviesas fue a detenerse frente a una habitación situada al oeste del edificio . Buscó bajo el grasiento mandil y con una risita nerviosa me mostró una de aquellas aparatosas llaves , en ángulo recto , con pomo esférico de madera  y cinco largos dientes  en el extremo de hierro . El cinismo y falsedad del posadero no conocían límites . Si cada una de las veintiocho habitaciones de la psada se abría  con su propia llave  , y si el egipcio sólo cargaba en su ceñidor la que ahora me enseñaba , ¿ a qué tanta duda y miramiento ? Debía permanecer muy atento ; en especial con la bolsa de los dineros ...
La cerradura , pintada en ocre por el óxido , gimió a cada intento . Por fin , con el concurso de un puntapié , la hoja se abrió , rechinando sobre unos goznes legeramente dormidos . Y doblándose en una exagerada reverencia me cedió el paso . dos angostos ventanucos  de veinte centímetros  y poco más de un metro de altura  dejaban pasar sendos cañones de claridad , suficientes para iluminar una apestosa y desconchada celda de dos metros de lado .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez 

viernes, 15 de enero de 2016

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes ( 20 )

Y al punto , enterado de mi origen  griego , olvidó el rudo idioma de Galilea  , hablándome en una koiné más inteligible  . Y nuestra primera conversación , como era obligado , se centró en la cuestión doméstica  . << Naturalmente que disponía  de una habitación para tan ilustre viajero . Pero - apostilló sin rosdeos - el pago , como la buena educación , va siempre por delante >> y extendiendo la corta y regordeta  mano derecha  solicitó el medio denario ( doce ases ) de aquella primera noche  . Satisfechas sus exigencias , mientras cruzábamos el corral en dirección a la escalera  del ángulo izquierdo , me recordó que , si lo deseaba  , podía también alimentarme y alimentar mis caballerías .
- Los precios - mintió - son los más bajos  de toda la comarca : pan y una medida de vino , un as ; carne , dos ases ; forraje , otros dos ases y un cargo a convenir por el uso del retrete .
Al ascender la veintena  de peldaños  recien baldeados me eché a temblar . Las condiciones sanitarias eran deplorables . Por supuesto que evitaría el excusado o << lugar secreto >>....
A pesar del natrón restregado en las escaleras y sobre las desvencijadas tablas que formaban  el piso de la galería , el tufo procedente de la planta baja  se había adueñado de muros y enseres  . Y durante mi estancia  en la posada  , aquella peste de orines  y excrementos  de caballerías , a forraje y al local húmedo y deficientemente ventilado terminaría  por adherirse a mis ropas y piel , provocando algún que otro mal gesto entre las gentes con las que tuve que relacionarme .
Heqet , que resultó un emigrado agipcio cuyo nombre - << la rana >> - le había sido impuesto por los mordaces lugareños  a causa de su extravagante  caminar , señaló las esteras de paja  y los edredones de lana que colgaban de la barandilla , preguntando si deseaba alquilar la << cama >> Imaginando lo peor los inspeccioné  con detenimiento . El tinte  escarlata  y violáceo se hallaba devorado por una mugre de defícil identificación . En cuanro al relleno - una paja  espinosa y corrompida -, mejor no entrar en detalles . Entre los descosidos pululaban las más variadas y poco recomendables << cuadrillas >> de hemípteros ...
Renuncié , naturalmente , alegando que mi ropón bastaba y sobraba  para tal natural necesidad .
Autor :J.J. Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes , ( 19 )

Peo , como iba diciendo , la posada - una de las escasas edificaciones  de cierto relieve existente en el << extrarradio >> de la aldea - guardaba una extraordinaria  semejanza  con la que habia  tenido ocasión de visitar , y padecer , en la reciente marcha . Sus dimensiones  eran notablemente  inferiores  , pero , en cuanto a su diseño general , pario a cielo abierto , habitaciones en el piso superior  , taberna-comedor  , Etc , no aprecié diferencias  dignas de mención . Los muros  de piedra resaltaban sobre el resto de las construcciones por su descuidado y ceniciento revestimiento , antaño blanqueado y ahora roído por las lluvias y el viento .
A la hora tercia ( las nueve de la mañana ) el corral interior aparecía desierto . Mejor dicho , casi desierto . Bajo la galería porticada que rodeaba dicho patio , en el costado izquierdo ( desde mi situación  al final del túnel de acceso al albergue ) , trajinaba un niño entre los cuatro troncos  de árboles ahuecados  que hacían las veces de pesebres . ¿ Un niño ? La impresión fue corregida  al momento . Aunque la cabeza no sobresalíadel perfil de los negros lomos  de los asnos allí amarrados  , el personaje no era  exactamente un muchacho . Al descubrir mi presencia abandonó el forraje  y , sacudiendo las manos  contra un embreado mandil que casi rozaba el pavimento de ladrillo rojo , me salió al encuentro+ con una confiada sonrisa  . Su menguada talla  - apenas un metro -, la frente prominente  , la nariz en << silla de montar >>  , las piernas torcidas  y una acusada lordosis  o curvatura  lumbar  ponían de manifiesto en aquel individuo una forma de enanismo  de extremidades cortas ( posiblemente una acondroplasia : uno de los tipos  de trastornos hereditarios en los que  anormalidades del crecimiento de hueso y cartílago originan el desarrollo inadecuado del esqueleto y, el definitiva , enanismo ) . Caminando a pequeños  y cómicos saltos  , no exentos  del balanceo a izquierda y derecha  , típico en las personas que sufren  esta malformación , fue a reunirse con este perplejo explorador  , identificándose como << Heqet , posadero -jefe a mi servicio >>. Su recortado arameo me llamó la atención . Correspondí a la presentación  , anunciándome  como lo que supuestamente era : un comerciante  griego en vinos y maderas de paso por Nazaret.
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 4 - El Diario , 25 de abril , martes , ( 18 )

Juan , abriéndose paso entre las galileas , reclamó a María  y , haciendo oídos sordos a las airadas protestas , tiró de ella , prometiendo , eso sí , una próxima , pública  y detallada narración de los sucesos . Y tozudo y autoritario dejó a la complacienmte Señora con la palabra en los labios , adentrándose en la aldea  .
Es curioso . Aunque lo comprendí , aunque era lógico y natural que Maria seperdiera en Nazaret , al encuentro de sus seres queridos  , este explorador  no pudo evitar una amarga sensación de ... ? cómo explicarlo ? Quizá de desamparo . A las << puertas >> de la aldea , olvidado por el Zebedeo y por María , me vi asaltado por una punzante tristeza . Sí , al menos , la mujer hubiera vuelto el rostro y ...
Fue cuestión de segundos . Había que actuar . No podía permanecer frente a las casas y la fuente como una estatua  . Y decidido a iniciar la siguiente fase de la misión interrogué a la chiquillería  acerca de algún lugar donde alojarme . Al reparar en aquel extranjero larguirucho , varias de las matronas se unieron espontáneamente  a la rueda de los zagales , brindándose  , serviciales y encantadas , a acompañarme hasta la posada . Y entre risas , pícaros comentarios y descaradas preguntas sobre mi origen y profesión , las galileas y los muchachos me dejaron a las puertas del albergue . Mis reiteradas inclinaciones de cabeza y sinceros agradecimientos  tan sólo contribuyeron a multiplicar las risas  . Y rojo de verguenza  me avebturé en el túnel que , como en el caso se la << posada del tuerto >> , servía de acceso al edificio . Un lugar , como era de esperar , en el que sería  testigo de algún que otro << singular lance >>
Una de las ventajas de Nazaret , acorde con su configuración y humildes dimensiones , era precisamente  la no existencia de distancias . Desde la fuente  a la posada  que me sirvió de refugio y << cuartel general >> , durante los tres días de permanencia en el lugar . no habría más cuarenta metros  . Se llegaba a ella por el camino que se abria paso hacia el sur  . Unos diez metros  antes de alcanzar su esquina este  , el sendero , disfrazado de pequeño puente de piedra  , brincaba sobre un torrente  de medio caudal procedente  del flanco oeste del NebiSa´in y que despreocupado y transparente , saltaba , corria , o se deslizaba  , fiel a la falda sur de dicho monte  . Desde el puentecillo  , el arroyo penetraba  decidido en plena vega , surtiendo la cuidada red de acequias .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez