la hora del almuerzo se hallaba al caer y , en compañía de Santiago , me acomodé en torno a la espaciosa mesa que ocupaba el centro de la gran cámara rectangular en la que había entrado en otras oportunidades . En una de las esquinas , como siempre , chisporroteaban algunos troncos , alimentados por el fuerte tiro del hogar . Las mujeres fueron sirviendo el primer plato : una especie de sémola o puré caliente , confeccionada a base de gruesos granos de trigo molido . ( Me recordó en cierto modo - no por el sabor - a la polenta de los italianos .) Cuando las veintitantas personas tuvimos delante nuestra correspondiente ración , Santiago - el más viejo entre los varones - se puso en pie . Todos le imitamos . Y con unas sencillas palabras agradeció los alimentos que nos disponíamos a consumir.
- Señor , provéenos de lo necesario .
Al sentarnos , el alborozo , el tumultuoso sorber de la << Sopa >> y las bromas fueron todo uno . Eché de menos a Marta . Pero , a los pocos minutos , se presentó en la sala - comedor con una canasta de mimbre cuidadosamente cubierta por un paño . Nos miramos mientras buscaba asiento y la << señora >> bajó los ojos , ruborizandose . En aquel momento - ¡ torpe de mí ! - no me percaté ni de la razón de aquella turbación ni del cambio en sus vestidos y peinado . La tosca túnica marrón que llevaba cuando me recibió en la mañana había desaparecido . En su lugar lucía un hermoso chaluk o túnica de seda bordada , en un verde oliva deliciosamente brillante . En aquel tiempo , la seda se utilizaba muy poco .Llegaba con las remotas caravanas de Oriente y resultaba carísima . Sus hombros aparecían cubiertos con algo que me recordó un chal , en lana blanca y anudado a los referidos honbrosn con hilos trenzados del mismo color .
También sus cabellos habían sido modificados . El pañolón oscuro con el que se tocaba en el momento de mi llegada fue sospechosamente olvidado . Y la << señora >> se presentó con un nuevo peinado : el negro cabello , partido en dos , caía sobre el pecho , doblandose en las puntas , hacia afuera , con dos estudiados bucles . Su ancho rostro quedaba así enmarcado y << estilizado >> . Una casi imperceptible sombra de malaquita en los párpados redondeaba su maquillaje , dando mayor profundidad a sus ojos de azabache ,
Estaba realmente hermosa .
Autor :J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez
- Señor , provéenos de lo necesario .
Al sentarnos , el alborozo , el tumultuoso sorber de la << Sopa >> y las bromas fueron todo uno . Eché de menos a Marta . Pero , a los pocos minutos , se presentó en la sala - comedor con una canasta de mimbre cuidadosamente cubierta por un paño . Nos miramos mientras buscaba asiento y la << señora >> bajó los ojos , ruborizandose . En aquel momento - ¡ torpe de mí ! - no me percaté ni de la razón de aquella turbación ni del cambio en sus vestidos y peinado . La tosca túnica marrón que llevaba cuando me recibió en la mañana había desaparecido . En su lugar lucía un hermoso chaluk o túnica de seda bordada , en un verde oliva deliciosamente brillante . En aquel tiempo , la seda se utilizaba muy poco .Llegaba con las remotas caravanas de Oriente y resultaba carísima . Sus hombros aparecían cubiertos con algo que me recordó un chal , en lana blanca y anudado a los referidos honbrosn con hilos trenzados del mismo color .
También sus cabellos habían sido modificados . El pañolón oscuro con el que se tocaba en el momento de mi llegada fue sospechosamente olvidado . Y la << señora >> se presentó con un nuevo peinado : el negro cabello , partido en dos , caía sobre el pecho , doblandose en las puntas , hacia afuera , con dos estudiados bucles . Su ancho rostro quedaba así enmarcado y << estilizado >> . Una casi imperceptible sombra de malaquita en los párpados redondeaba su maquillaje , dando mayor profundidad a sus ojos de azabache ,
Estaba realmente hermosa .
Autor :J.J.benitez
Un abrazo
Antonio Martinez
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