martes, 9 de junio de 2015

Caballo de Troya - El Diario del Mayor - Tomo 1 - 7 de abril , viernes ( 137 )

Eran las once de la mañana . Los mercenarios soltaron las cuerdas y a duras penas apoyaron la espalda del prisionero contra la columna que había servido para la flagelación . Uno de los soldados se colocó en cuclillas por detras del mojón  , procurando sostener por los hombros el maltrecho cuerpo de Jesús . El gigante , con las piernas extendidas sobre el pavimento , respiraba aún con dificultad , acusando con esporádicos estremecimientos el sinfín de puntos dolorosos . Aquellos temblores fueron haciéndose cada vez más intensos y continuados y temí que la fiebre hubiera hecho presa en el Maestro . No me equivocaba ...
Otro infante , siempre bajo la atenta vigilancia de Civilis , acercó un segundo cazo a los labios del rabí , obligándole a beber una nueva dosis de agua con sal..
Algunas de las heridas habían empezado a coagular y muchos de los reguerillos comenzaron a secarse . Las brechas de los costados , sin embargo , seguían manando sangre , que caía a intervalos sobre las losas , impulsada por cada uno de los movimientos respiratorios , cada vez más cortos y rápidos .
El centurión movió la cabeza en señal de desaprobación . No hacía falta ser médico para darse cuenta que el castigo había sido tan desproporcionado como para temer por la vida del reo.
Y antes de que fuera demasiado tarde , desconecté el sistema ultrasónico , pulsando el segundo clavo . Al activarlo , el minicomputador alojado en la << vara de Moisés >> dio paso al flujo de rayos infrarrojos , dispuesto para los análisis de tele - termografía dinámica .
Como ya señalé anteriormente , las << crótalos >> , o lentes especiales de contacto  , me permitían dirigir el sistema de tele - termografía hacis las áreas deseadas , pudiendo ordenar así el cúmulo de exploraciones .
Las imágenes obtenidas por este procedimiento fueron sencillamente dramáticas . La mayor parte del cuerpo de Jesús , bañado con sangre venosa  , ofrecía una tonalidad roja - parduzca , mientras los hematomas ( mucho más calientes ) arrojaron un color azul intenso.
Autor :J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez

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