Y sin necesidad de palabras , con la mejor de mis sonrisas , me despedí de la buena mujer . Pero cuando me disponía a abordar la senda , la galilea , saliendo al fin de su desconcierto , tomó uno de los cuencos de arcilla y arrojandose a mis pies sollozando y hundiendo el rostro en la tierra , suplicó que aceptara la humilde ofrenda.
Esta vez fui yo el desconcertado . Y tomándola por los brazos la obligué a alzarse .
¡ Dios bendito ! ¿ Cómo explicarle que aquello no tenía nada de milagroso ? ¿ Debía desilusionarla , confesándole que la mejoría era tan sólo aparente ? Y opté por lo único que podía y debía hacer: guardar silencio . Y agradeciendo su gesto , comprendiendo que no era justo insultarla con una negativa , acepté un par de jugosas cebollas .
12 Horas .
Por delante , hasta el cruce a la aldea de Arbel, esperaban otros tres kilómetros largos . ¿ Qué nuevos sobresaltos me reservaba el Destino ?
Me equivocaba . este tramo resultaría una pura delicia . En solitario disfruté de las suculentas cebollas , del cálido perfume que navegaba sobre los trigales y de la paleta de color de las lejanas y romas colinas , ora verdes , ora rojas , ora azules por capricho de olivares , arcilla y bosques de robles , algarrobos , terebintos y pinos de Alepo.
Y mis pensamientos retrocedieron junto a la mujer y al niño de Lavi . Lo ocurrido me llenó de satisfacción , sí , pero , al mismo tiempo , me inquietó . Y comprendí que no era bueno abusar de aquellas << prerrogativas >> . Era menester endurecer los sentimientos . Nuestra misión no era ésa . Por otro lado le di la razón a Eliseo . Si éramos capaces de utilizarlos con cautela y sabiduria , los dispositivos técnicos a nuestro alcance podían solventar algunos de los problemas que nos acorralaban . Y me propuse estudiar a fondo el asunto en cuanto el Destino me permitiera acceder a la nave .
¿ Ingresar en la << cuna >> ? .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez
Esta vez fui yo el desconcertado . Y tomándola por los brazos la obligué a alzarse .
¡ Dios bendito ! ¿ Cómo explicarle que aquello no tenía nada de milagroso ? ¿ Debía desilusionarla , confesándole que la mejoría era tan sólo aparente ? Y opté por lo único que podía y debía hacer: guardar silencio . Y agradeciendo su gesto , comprendiendo que no era justo insultarla con una negativa , acepté un par de jugosas cebollas .
12 Horas .
Por delante , hasta el cruce a la aldea de Arbel, esperaban otros tres kilómetros largos . ¿ Qué nuevos sobresaltos me reservaba el Destino ?
Me equivocaba . este tramo resultaría una pura delicia . En solitario disfruté de las suculentas cebollas , del cálido perfume que navegaba sobre los trigales y de la paleta de color de las lejanas y romas colinas , ora verdes , ora rojas , ora azules por capricho de olivares , arcilla y bosques de robles , algarrobos , terebintos y pinos de Alepo.
Y mis pensamientos retrocedieron junto a la mujer y al niño de Lavi . Lo ocurrido me llenó de satisfacción , sí , pero , al mismo tiempo , me inquietó . Y comprendí que no era bueno abusar de aquellas << prerrogativas >> . Era menester endurecer los sentimientos . Nuestra misión no era ésa . Por otro lado le di la razón a Eliseo . Si éramos capaces de utilizarlos con cautela y sabiduria , los dispositivos técnicos a nuestro alcance podían solventar algunos de los problemas que nos acorralaban . Y me propuse estudiar a fondo el asunto en cuanto el Destino me permitiera acceder a la nave .
¿ Ingresar en la << cuna >> ? .
Autor : J.J.Benitez
Un abrazo
Antonio Martinez
No hay comentarios:
Publicar un comentario
puede comentar todas las personas que lo deseen , con educación y respeto